El Indec dio a conocer los datos de mayo del Intercambio Comercial Argentino (ICA) con los datos del comercio exterior del país, en el que se destaca que las exportaciones alcanzaron los 7622 millones de dólares (un incremento anual del 21,7%) y que las importaciones sumaron 4966 millones de dólares (una reducción del 32,8% interanual).

De esta manera, el saldo comercial del mes fue superavitario y se ubicó en los US$ 2656 millones, lo que además implicó una reversión del déficit registrado para el mismo mes de 2023.

En su análisis del informe, la consultora Abeceb destacó que la Argentina registró en mayo “su sexto superávit comercial consecutivo”, al tiempo que acumula en los primeros cinco meses del año “un superávit de balanza comercial de US$ 8813 millones, versus un déficit de US$ 2661 millones en el mismo tramo de 2023” que, además, “se mantiene entre los más altos para el mismo tramo de las últimas tres décadas”.

Comercio exterior

“La mejora del resultado comercial de mayo fue producto de la caída de los valores importados”, subrayó Abeceb, tras recordar además que las exportaciones prácticamente duplicaron en mayo “lo que habían aumentado en abril (+10,7% ia) y marzo (+11,5% ia)”.

“Los valores exportados crecieron exclusivamente debido a un fuerte boom de aumento en las cantidades exportadas (+30,6% ia), en tanto que los precios de exportación cayeron 6,8% anual. El fuerte incremento en las cantidades exportadas fue traccionado principalmente por los Productos Primarios (+74,1% ia donde incidió fuerte la reversión del efecto sequía) y el rubro Combustibles y Energía con un incremento de 50,5% ia en mayo en las cantidades exportadas”, analizó la consultora.

Por otro lado, en materia de compras externas, “los valores se contrajeron un 32,8% anual en mayo, baja explicada por una reducción en los volúmenes importados de 29,6% anual, y una contracción en los precios de 4,5%. Esto continúa con la racha de fuertes bajas que lleva este año, y es solamente comparable al -36,7% anual de marzo, siendo entonces una de las mayores bajas importadoras en cinco años”.

Impacto productivo

De hecho, el economista Jorge Berciano, de la consultora Unexar, manifestó que “en los últimos 12 meses se dejaron de importar productos por US$ 13.768 millones” y que con la merma del 26% de los primeros cinco meses del año, la Argentina dejó de abastecer de bienes de capital, bienes intermedios y partes y piezas en casi 8000 millones de dólares.

Teniendo en consideración que el 80% de las importaciones nacionales van derecho a los procesos productivos y a las actividades manufactureras en general, el 2024 será un año de desactualización en materia tecnológica, amén de la recesión fabril que el sector viene advirtiendo desde hace meses ya.

“Con los primeros cinco meses con un superávit comercial orillando los US$ 9000 millones, se espera que la tendencia creciente de las exportaciones en cantidades se mantenga principalmente impulsadas por los sectores primario y energéticos, en tanto que las importaciones seguirán en niveles bajos, aunque recuperándose en el margen al compás de la tibia mejora esperada en el nivel de actividad y de un peso que también seguirá apreciándose en el margen. Nuestras proyecciones apuntan a un superávit comercial en torno a los US$ 16.000 millones para este 2024 versus un déficit de US$ 6926 millones en 2023”.