Tras casi un año de fletes a niveles récord, los principales indicadores de tarifa dan cuenta de que la lenta normalización en los cuello de botella de los puertos norteamericanos, y la nueva oferta de bodega, junto con cierta retracción de la demanda impulsaron los valores a la baja.

Especialistas del mercado como Lars Jensen, de Vespucci Maritime, aseguraron que hay chances ciertas de estar frente a una “tendencia” a la baja que sólo podría revertirse ante “acontecimientos puntuales”, como los que también caracterizaron picos de tarifas este año, tales como los bloqueos de ciudades en China a partir de la política de Covid cero.

A la baja

“El SCFI (índice de Shanghai que mide la evolución de los fletes de contenedores en casi todas las rutas) disminuyó un 10% en comparación con la semana pasada y, sobre una base interanual, el índice ahora ha bajado un 37%”, explicó Jensen en un posteo.

“El ritmo de la disminución se está acelerando en un contexto de temporada alta”, dijo, en alusión a la Semana Dorada de China.

De acuerdo con el especialista, los factores que están determinando esta situación se dan por una combinación de una mayor oferta de capacidad por parte de las navieras (que vieron desafectadas su unidades con la normalización de los cuellos de botella portuarios), las menores perspectivas de ventas en América del Norte y Europa en el marco de una combinación de recesión e inflación y los persistentes inconvenientes con la producción en China.

De hecho, días atrás, China volvió a bloquear toda una ciudad: Chengdu, de 21 millones de habitantes, para realizar testeos masivos luego de registar 157 casos positivos, de los cuales 51 fueron asintomáticos.

 

Cambios

La publicación especializada The Loadstar citó el índice global de Drewry que acusó una caída esta semana del 5% en los tráficos entre Asia y el norte de Europa, con fletes promedio de US$ 7600 por contenedor de 40 pies, aunque también dio cuenta de valores por debajo de los US$ 6000 y con “disponibilidad ilimitada de espacio”.

En septiembre de 2021, un flete al norte de Europa, si se conseguía, rondaba los US$ 16.000.

En tanto, los fletes a la costa oeste de Estados Unidos, registraron bajas del 9% la semana pasada, con tarifas del orden de los US$ 5600.

Proyección

No obstante, esta situación de mercado tampoco puede ignorar la capacidad de administración de tarifas que puede ejercer la industria marítima con sus ajustes de oferta de capacidad. Y, tal como sucedió en el pasado, evitar desplomes o “batallas por la carga” que depriman los fletes y perjudiquen sus balances récord.

Efectivamente, según un informe difundido por la división Global Research de HSBC, si bien se espera un “desplome” en las ganancias de la industria del orden del 80% desde los picos registrados a principios de año, es probable que la rentabilidad global arroje “mejores números que en el pasado”.

De acuerdo con el reporte, el banco prevé una caída del 2% del comercio mundial medido en contenedores para este año, y de un 3% para 2023 para luego rebotar a un 2,5% de crecimiento en 2024. En tanto, la oferta de bodega de la industria naviera crecerá un 6,2; un 6,5, y un 8 por ciento, respectivamente.

Así, las estimaciones indican que los números rojos de la industria podrían asomar hacia 2024, tiempo suficiente como para que el sector tome medidas de carácter colectivo como las que viene realizando a partir de su integración masiva en alianzas operativas.

Por el momento, y de acuerdo con los informes periódicos de las marítimas de capital abierto, las ganancias continúan siendo extraordinarias.