El puerto de Santa Fe está ante una nueva oportunidad comercial, y su administración se desvela por que se trate del despunte definitivo de una terminal signada por los fracasos y, sobre todo, hechos de corrupción registrados durante el gobierno anterior.

Días atrás, el Ente Administrador Puerto Santa Fe (EAPSF) recibió de parte de la AFIP/Aduana un escáner móvil para el control no intrusivo de cargas. Se trata de un “empujón” definitorio para que la terminal logre diversificar las cargas, agregar valor a los exportadores e importadores, y bajar los costos a partir de la operación en contenedores.

“Asumimos hace 9 meses y pusimos en marcha un plan para poner el puerto en valor: el primero fue lograr la habilitación del puerto por parte de (la Subsecretaría de Puertos y) Vías Navegables. Trabajamos codo a codo con (Martín) Hagelstrom (director nacional de Control de Puertos) y logramos habilitar las 2 terminales”, indicó en diálogo con Trade News Sebastián Simez, presidente del EAPSF.

A esto se sumó la gestión junto con Felipe Viramonte Noguer y el aval final del director general de Aduanas, Diego Dávila, que destinaron el equipo al puerto, condición indispensable para que luego pueda concesionarse la terminal de contenedores.

Reactivación con granos

Meses atrás, el puerto reactivó la terminal de granos e ingresaron trigo, maíz y aguardan la llegada de la soja. Se hicieron unos embarques de prueba, pero la regularidad todavía necesita ser repensada. “Hablamos con empresas grandes, pero estamos haciendo foco también en acercar a empresas medianas, cooperativas ubicadas a entre 100 y 150 kilómetros, para enseñarles a operar en comercio exterior”, indicó Simez.

En diciembre pasado comenzó la reactivación con la carga de granos en barcazas

“Hay un potencial enorme para el puerto de Santa Fe, y está al norte, donde se ubican molinos relativamente más chicos. Apuntamos a acercarnos a ellos”, manifestó.

Mientras la sustentabilidad del negocio de granos espera las señales del tiempo, la sistematización de la cuestión aduanera fue uno de los mayores desafíos para el puerto de la capital provincial. “La Aduana decidió que viniera acá, es una gran señal de confianza. Es el escáner que estaba en TPR (Terminal Puerto Rosario), que compró uno propio y quedó disponible”, explicó Simez, tras agregar: “Entendemos que ahora está muy cerca la habilitación para que podamos operar con contenedores”.

El ente, con recursos propios, fue invirtiendo en un nuevo sistema de seguridad, circuitos cerrados de cámaras, y próximamente en un escáner de pallets.

Contenedores

“No tenemos todavía un concesionario”, señaló el administrador portuario respecto de la operación de contenedores. “A excepción del Puerto de Barranqueras, que opera su propia terminal de contenedores, somos el único puerto que opera las terminales de granos y contenedores. La verdad es que esto no da resultado; no es la situación ideal”, agregó.

Al respecto, el Ente hizo un llamado para recibir propuestas, en enero pasado. Hay dos empresas que manifestaron interés: uno de ellos es el relevante operador chileno Agunsa, y el segundo es una empresa santafesina que operaría junto con una terminal del Puerto Buenos Aires y una naviera con fuerte presencia en Paraguay.

“Las presentaciones concluyen el 29 de marzo. Nosotros nos comprometemos a invertir en lo operativo y en la revitalización del ferrocarril –estamos en conversaciones con el Belgrano Cargas para que entre el tren–. El trámite para la habilitación y permisos de un concesionario puede llevar hasta un año”, amplió Simez.

La gestión comercial que encara Santa Fe apuesta a un cabotaje con Barranqueras, por un lado, y el Puerto La Plata, por el otro. “El problema de la factibilidad económica (del cabotaje) debe discutirse a nivel federal, porque hay que revisar algunas cosas todavía. De todas maneras estamos trabajando muy fuerte con Uruguay y con Bolivia para captar cargas”, señaló.

Dragado

En paralelo, siempre está la idea del puerto sobre la troncal, es decir, sobre la hidrovía. Los intentos pasados fracasaron todos, muchas veces teñidos de corrupción. Pero la reconversión del Puerto de Santa Fe, sobre la vía navegable para evitar el canal de 7 kilómetros de acceso actual está siempre presente.

Sebastián Simez, presidente del Ente Administrador Puerto Santa Fe

Hoy el río está en 3,5 metros y parte de los 20 millones de pesos que lleva invertidos la gestión actual fueron para potenciar la draga propia para mantener el canal. “En paralelo hicimos un acuerdo con areneras de la zona: ellos sacan arena gratis del canal y nos beneficiamos todos”, agregó.

“Tenemos que cambiar paradigmas, mirar más al norte. Bolivia va a empezar a tener un flujo importante, y Paraguay crece al 5% anual. Ambos consumen productos que se fabrican en la zona e hicimos un estudio de las cargas que se despachan desde las aduanas de Santa Fe, Paraná, Rafaela y Córdoba, y la verdad es que llegamos a más de 40.000 TEU anuales (de potencial para operar en el Puerto Santa Fe)”, sostuvo Simez.

El hinterland potencial

El embarque de granos para el Norte “es más sustentable y probablemente más competitivo hacerlo por Santa Fe que por Timbúes, teniendo en mente las plazas de Córdoba y Güemes, en Salta, donde empieza el tren”, explicó, tras complementar que en contenedores “hay plantas de alimentos balanceados y otros nichos como el grano en contenedor para atender molinos más chicos del exterior”, detalló.

El estudio concluyó en que aproximadamente 1000 TEU de importaciones (que ingresan con destino a los complejos de Santa Fe y Rafaela) pueden operarse en la terminal de contenedores del puerto. Luego, en cuanto a exportaciones, la investigación relevó más de 18.000 TEU de Santa Fe/Rafaela; más de 12.000 de Córdoba y unos 1800 de Entre Ríos. Todos potencialmente captables por la terminal santafesina.

Es más, la Aduana de Santa Fe registró operaciones de exportación en 2018 por US$ 719 millones. De este volumen, embarques por casi US$ 620 millones califican como “operables” por Santa Fe. En importaciones fueron casi US$ 44 millones; de esos ingresos, US$ 38 millones podrían realizarse por el puerto.

“Tenemos que vender. No van a venir a tocarnos el timbre. Los puertos más exitosos del país tuvieron procesos de venta. Tenemos a 20 kilómetros del puerto al principal productor de tubos eólicos del país y todo va a la Patagonia. Lo mismo pasa con las arenas para Vaca Muerta que se producen a 100 kilómetros de este puerto, y tranquilamente podríamos explorar enviarlas a Bahía Blanca. Tenemos que vender, pero venimos de muy atrás: hasta hace poco no teníamos ni gerente comercial”, reconoció Simez.

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