Las economías regionales cerraron 2024 con un panorama alentador de acuerdo con el monitor de exportaciones (MEER) que regularmente publica la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME).

En diciembre, las exportaciones de las economías regionales experimentaron un notable crecimiento del 23,8% en términos de dólares y un 25,7% en volumen. Este incremento se traduce en un total exportado de US$ 1684,3 millones y un aumento de 1,5 millón de toneladas en comparación con el año anterior.

En medio de desafíos como sequías y heladas, el sector ha demostrado una notable capacidad de recuperación, al tiempo que permite proyectar un 2025 auspicioso a partir de la decisión del Gobierno nacional de eliminar las retenciones a las economías regionales.

Contexto 

En los últimos años, las economías regionales de Argentina enfrentaron condiciones adversas, incluyendo tres sequías consecutivas y heladas tempranas que afectaron la producción.

Sin embargo, a pesar de estos obstáculos, el sector ha mostrado una capacidad sorprendente para recuperarse. Durante el periodo analizado, se observó una alta volatilidad en los precios internacionales, lo que llevó a la apertura de nuevos mercados para los productos argentinos. Este cambio ha sido crucial para que las economías regionales encuentren nuevas oportunidades de venta y diversifiquen sus mercados.

El último semestre de 2023 fue particularmente complicado, marcado por una alta inflación y una incertidumbre política que dificultaron el ambiente de negocios. Pero en el segundo semestre de 2024, la situación comenzó a cambiar gracias a la disminución de la inflación y un mayor grado de certidumbre en la macroeconomía del país. Este nuevo contexto ha permitido a los exportadores retomar sus actividades con renovado ímpetu.

Sectores destacados

Las exportaciones regionales alcanzaron un total de US$ 8749 millones entre enero y diciembre de 2024. A la par, las importaciones sumaron 2004 millones, resultando en un superávit comercial significativo de USD 6.745 millones.

El reporte de CAME destaca el crecimiento exponencial de algunos complejos productivos. Uno de los más significativos es el complejo azucarero, que mostró un crecimiento impresionante del 840,5%, alcanzando US$ 368,7 millones en exportaciones. Los principales destinos fueron Estados Unidos, Chile y Canadá, que juntos concentraron más del 90% de las exportaciones del sector.

Por otro lado, el complejo algodonero también se destacó con un aumento del 144,4%, llegando a US$ 199,7 millones. Los principales destinos fueron Pakistán, Vietnam y Turquía. Estos números ilustran cómo ciertos sectores específicos han sabido adaptarse a las condiciones del mercado internacional y aprovechar oportunidades.

Volúmenes

En términos de volumen, el complejo azucarero no solo lideró en dólares, sino también en toneladas exportadas. Se registraron 549.893 toneladas enviadas al exterior, lo que representa un aumento del 587,4% en comparación con el año anterior. Este crecimiento se atribuye a un año climático favorable que permitió una mayor oferta y la necesidad de exportar excedentes.

El complejo algodonero también mostró resultados positivos, con un total de 164.862 toneladas exportadas y un incremento del 115,1% en comparación con el mismo período del año anterior. Aunque hubo una retención significativa de mercadería en el pasado debido a un tipo de cambio desfavorable, la situación actual ha permitido un despegue en las operaciones.

En relación con los destinos, Europa se posiciona como el principal destino para las exportaciones regionales, absorbiendo el 32,1% del total vendido al exterior con US$ 2810,6 millones en ingresos por exportación.

Dentro del continente europeo, los Países Bajos emergen como el principal socio comercial, alcanzando 675,3 millones de dólares en importaciones. Es interesante notar que aunque este país lidera en cuanto a volumen comercializado, no necesariamente implica que tenga más importadores que otros destinos; más bien, representa una estrategia logística orientada a facilitar la distribución dentro de Europa.

Futuro

El panorama para las economías regionales argentinas parece ser optimista. A pesar de los retos enfrentados en años anteriores, la recuperación observada es un testimonio del potencial que posee este sector. La apertura a nuevos mercados y la capacidad para adaptarse a condiciones variables son factores clave que pueden impulsar aún más el crecimiento.

A medida que el país avanza hacia un entorno macroeconómico más estable y predecible, es probable que se verifique un aumento continuo en la actividad exportadora. La diversificación de mercados y productos será fundamental para sostener este crecimiento y mitigar riesgos asociados a la volatilidad internacional.