Una de las pocas cosas donde todos los argentinos están de acuerdo es que la Argentina es un país con indiscutible potencial para ser un país “rico”, y todos pueden dar largas listas con argumentos para probarlo.

No sólo eso: es una opinión mundialmente confirmada que siembre, además, incluye el factor “humano” argentino.

Pero estimo que aquí reside cierto inconveniente: el puerto argentino no tiene el sentido de otros pueblos que, ante una crisis, se “juntan” para ver lo que hay que hacer y enfrentar así “juntos” las dificultades.

La Argentina tiene una historia abundante de haberse dejado llevar por los autores intelectuales de las “grietas”, como la última que se ha formado ahora, donde se busca responsabilizar, entre unos y otros, de los problemas, sin que ninguna de las partes admita errores propios. Incluso sin siquiera conceder el hecho de que en muchas ocasiones las dificultades se originan fuera del país, o responden a cuestiones tan inmanejables como el clima.

Lo que está fuera de toda duda es que los argentinos se han visto superados por las “grietas” que se han ido creando.

El rol de las cámaras

Estimo que una responsabilidad importante recae en las cámaras empresarias, que no siempre intervinieron a tiempo para ayudar a evitar las crisis. Puede comprobarse esta observación con sólo analizar lo sucedido en los últimos 3 años.

Uno de los temas de análisis principal, ineludible y urgente es lo que se hizo en materia de políticas de transporte y puertos. Es fácil demostrar que las responsabilidades de la pésima situación radican en los flagrantes errores de 70 años de gobiernos que, sucesivamente, nunca tuvieron una política de transporte y puertos.

Una excepción confirma esta regla: la Ley de Actividades Portuarias de 1992: una política de estado gestada entre radicales y peronistas, desde 1986 hasta 1992. Esta ley, que habilitó las inversiones privadas en puertos, fue como solución inestimable para el país, que logró comenzar a exportar una creciente producción de granos.

Ya son pocos los que saben que la Argentina, hasta 1960, fue un país modelo, ejemplo, de “transporte eficiente”: no abundaban caminos, y entonces el país optó por usar los ríos, el cabotaje marítimo y los ferrocarriles de la mejor manera posible.

Sin embargo, en la actualidad el sistema de transporte es “de lo más deficiente” que puede haber, con un 93% de las mercaderías de bajo valor agregado movidas por camión y a lo largo de distancias de más de 1000 kilómetros, a través de rutas que son paralelas a ríos o al mar, y a los “restos” de un sistema ferroviario que fue destruyéndose por la falta de una política de transporte durante las últimas décadas.

Es en este contexto que creemos relevante llamar la atención y hacer sonar las alarmas, porque hay grupos con intereses en aprovecharse de las consecuencias derivadas de la falta de una política de puertos, sobre todo, en el Puerto Buenos Aires. El problema remite a un concesionario del mal sistema formado por la Administración General de Puertos (AGP) en 1993 con una compañía subcontratada para determinados servicios.

Un llamado al Congreso

Como suele suceder, ya ciertos referentes gremiales vinculados al sector del transporte comenzó a amenazar con la realización de paros en defensa de la mano de obra que considera amenazada por este conflicto entre privados. Como siempre repetimos, los paros, en el puerto, tienen un efecto funesto para todo el país.

La situación se está tornando sensible y llegó al Congreso, donde el senador oficialista Alfredo De Angeli convocó a una mesa a las empresas, los gremios y la AGP para evitar que el conflicto escale y buscar, a través del diálogo soluciones.

Este portal hay publicado una muy buena serie de artículos sobre los problemas que giran en torno al Plan de Modernización de la AGP para el Puerto Buenos Aires.

En dichos artículos y en sus comentarios es posible encontrar los motivos por los cuales las cámaras empresarias deben encabezar una fuerte acción y evitar que este cuestión quede en manos de un senador único, sino que obligue a todo el Congreso a tomar parte en un asunto de extrema importancia.

Resulta, entendemos, de inmediata necesidad la creación de una comisión correctamente conformada en el Congreso para actuar cuanto antes.


El autor es experto de temas de shipping, puertos y transporte intermodal. Durante 50 años trabajó en empresas pioneras de la actividad, tanto en navegación fluvio-marítima (Agencia Marítima Dodero), como del transporte de contenedores (Moore McCormack Lines) y de terminales portuarias (Grupo Murchison). Es autor del libro “Contenedores, buques y puertos. Partes de un sistema de transporte”

2 comentarios

  • Sebastián dice:

    Agradecimientos al señor A.Z. Por una incansable y excelente transmisión de conocimientos desinteresados, admiro el amor que siempre manifestó por nuestro País, como también el gran calibre de profesionalidad que Porta en su materia, cuenta con amplios fundamentos para sus recomendaciones, por ello apoyo y acompaño su iniciativa.
    El congreso debería impulsar una iniciativa integradora para que estás problemáticas sean tratadas por distintos actores del ámbito del transporte y la Logística, ellos cuentan con las capacidades y los Conocimientos que sumados a los años de experiencia aportarían grandes cualidades en el diseño y planificación de las políticas públicas de transporte.
    Por eso opino que una COMISIÓN LOGISTICAMENTE integrada podrá dar muchas soluciones integrales a estas problemáticas actualmente citadas, que seguro también en un futuro próximo atraerían grandes costos en la Distribución Física Internacional de las cargas.
    Sin duda alguna Creo que las distintas Cámaras Empresariales pueden otorgar un gran valor agregado, si el congreso tomara la iniciativa de convocar a los diferentes actores, para la conformación de una Comisión nacional de Transporte y Logística.
    Los saludo cordialmente, quedando a sus órdenes por cualquier colaboración,
    Sebastián.

  • Agradezco al señor Galli que en su presentación informó mis antecedentes laborales, que incluye un largo periodo en el Grupo Murchison. Innegablemente es una muy buena empresa y soy orgulloso de haber sido parte de ella.
    Ya que esto podrá ser entendido por algunos, que defiendo los intereses de la empresa Murchison, me veo obligado a dejar en claro, que a partir del 2015 esta relación ha sido de “buenos amigos”, pero sin ningún contacto laboral.
    Antes esto figuraba al inicio de mi blog, que comencé en el 2007 y que cambió radicalmente a partir de enero 2016. (Necesita una urgente reforma).
    Ahora ésta muy necesaria aclaración está “perdida” y se deben pasar 2 partes del sitio para encontrarla. Para los que están interesados en el tema, copio aquí el texto que figura al inicio del 2016 como punto 4, después de los objetivos del sitio.
    4. ANTECEDENTES Y EVOLUCIÓN DEL SITIO WEB.
    1) Antecedentes de este sitio web. Abrir aquí
    2) Los primeros pasos del sitio. Abrir aquí
    3) Situación en Agosto 2015. Abrir aquí
    4) Propuesta Enero 2016. Abrir aqui
    5) A quienes va dirigido. Abrir aqui
    6) La importancia del Transporte. Abrir aquí
    7) El slogan de “Sí, se puede”. Abrir aqui
    8) La justificación para mi supuesta propaganda para el Grupo Murchison. Abrir aqui
    9) EN ENERO 2016, SE HIZO UNA TENTATIVA PARA ABRIR UN “CONSEJO CONSULTIVO DEL S.S.P. Y V.N. Esta iniciativa no tuvo los resultados esperados. Al respecto hay que leer Lecciones que se pueden extraer del fallido Consejo Consultivo de la Sub-Secretaría de Puertos y V.N. Abrir aqui