El Centro de Navegación destacó la necesidad de repensar el cabotaje nacional y tener sobre el mismo una mirada “moderna, flexible y que respete parámetros de competitividad” de manera tal que beneficie tanto a la cadena productiva como logística del país.

De acuerdo con el documento “Hacia un nuevo concepto de cabotaje: futuro y desarrollo del comercio exterior argentino”, la institución estima que con una serie de ajustes normativos “todos ganan: cargadores, puertos (del litoral fluvial y marítimo), armadores y trabajadores” lo que a la larga redundará en el crecimiento y desarrollo de las economías regionales y del comercio exterior de la Argentina.

El documento difundido en el ambiente revisa el cabotaje y la marina mercante de manera integral, presentando el el marco legal y conceptual del cabotaje y evaluando los los beneficios del cabotaje a nivel global y nacional, incluyendo la reducción del transporte carretero, la generación de empleo y los desafíos en el contexto de la globalización.

Reflexión integral

El análisis incluye una comparativa con los países vecinos y analiza el cabotaje en Brasil, Perú y Chile y propone reflexiones y posibles soluciones para mejorar el sistema de cabotaje, destacando la necesidad de repensar la noción actual, promover la competitividad, fomentar la Marina Mercante, implementar medidas fiscales y tecnológicas.

Destaca, además, la necesidad de buscar un equilibrio entre la industria nacional (naviera y naval) y la competitividad, para lo cual enfatiza la importancia del consenso y concluye resaltando la necesidad de una revisión estratégica del sistema y sus beneficios.

Todos los aspectos quedan incluidos en el documento: desde los aspectos legales y económicos, hasta las cuestiones ambientales y los desafíos estratégicos que enfrenta el sistema.

Sobre todo, se ponderan medidas concretas para promover tanto la competitividad como el desarrollo de la marina mercante argentina.

En foco

¿Qué propuestas se han presentado para modificar el régimen de cabotaje en Argentina?

Se han presentado varias propuestas para modificar el régimen de cabotaje en Argentina. Una de ellas es el Proyecto de Ley de Cabotaje por Puertos Patagónicos (S-3184/02) presentado por el Senador Nacional Carlos Maestro en 2002, que buscaba implementar un régimen de bandera nacional para buques y artefactos navales de bandera extranjera locados a casco desnudo, para ser destinados al transporte y actividades extractivas de cabotaje nacional realizadas entre puertos patagónicos, o entre estos y otros puertos argentinos, excluida la pesca.

Además, se menciona el Proyecto de Ley de Modificación a la Ley de Cabotaje del Senado y la Cámara de Diputados de la Nación de 2003, firmado por los diputados Jesús Blanco, Gustavo Cusinato, Guillermo Corfield y Lucrecia Monteagudo, que argumentaba sobre la mercadería de exportación embarcada en un puerto del litoral fluvial argentino para su transbordo hacia buque oceánico en puerto metropolitano, y la necesidad de considerarla exportada desde el puerto de origen.

Por último, se propone implementar un régimen de fomento para la flota mercante de bandera, con el fin de dotarla de mayor competitividad para las operaciones de transporte de cabotaje e internacional.

¿Qué implica considerar el contenedor vacío como un elemento de equipo de transporte en el contexto del cabotaje?

En primer lugar, al excluir el contenedor vacío de la noción de mercadería para efectos del cabotaje, se reconoce su función como un equipo de transporte a ser repuesto por su titular para otras operaciones de comercio exterior.

Esto implica que el traslado de contenedores vacíos por agua quedaría fuera de las restricciones del régimen de cabotaje, lo que podría facilitar y agilizar el transporte de estos contenedores entre puertos argentinos.

Además, al considerar el contenedor como un elemento de equipo de transporte, se le otorga un tratamiento aduanero diferencial bajo un régimen especial de admisión temporal, lo que implica la autorización de la libre circulación y utilización de contenedores matriculados en el exterior para operaciones de transporte de mercadería punto a punto nacional, dentro de los límites de tiempo de permanencia establecidos.

Todo esto garantiza una mayor flexibilidad en el transporte de contenedores entre puertos argentinos, facilitando el reposicionamiento y la utilización eficiente de estos equipos en operaciones de comercio exterior.

¿Cómo se propone fomentar la marina mercante en Argentina de manera sostenible y sin subsidios estatales?

Esta propuesta se basa en la implementación de una ley de marina mercante que permita estimular la actividad en forma sostenible, generando condiciones atractivas para la inversión y haciendo que la bandera argentina se convierta en sinónimo de competitividad y confiabilidad.

Para ello, se propone implementar un régimen de promoción fiscal articulando una exención impositiva de tipo “triple cero”, aplicando a los buques inscriptos en el registro de bandera nacional, alícuotas del 0% al IVA, al impuesto a las ganancias de las empresas navieras y a las ganancias personales de los trabajadores.

Además, se busca flexibilizar el sistema dotando de estímulos al armador nacional para aumentar así la oferta de bodega, logrando al mismo tiempo cumplir con el desarrollo de la flota mercante de bandera como eje estratégico.

La prioridad otorgada a los buques de bandera nacional debería estar acompañada por garantías de capacidad operativa, oferta de bodega y fletes competitivos, y se sugiere fomentar un esquema de derecho de preferencia, en virtud del cual se dé prioridad a los buques de bandera nacional en la medida que empaten o mejoren los precios del resto de la oferta existente en plaza, brindando el servicio requerido por la carga, garantizando la competitividad de toda la cadena logística y del comercio exterior argentino.

¿Qué se plantea en relación con la Aduana, sus controles y los procesos administrativos asociados?

Se toma como faro los lineamientos propuestos por el Acuerdo de Facilitación del Comercio de la Organización Mundial del Comercio para revisar y simplificar los procesos de control aduanero en pos de generar ahorro de tiempos y costos.

Para ello, se plantea la necesidad de una revisión normativa, considerando prioritario incorporar las declaraciones electrónicas (BL digital o electrónico) al tiempo que se demanda modernizar la aplicación de multas a buques extranjeros que violen el régimen de cabotaje, sugiriendo la implementación de sistemas informáticos robustos para la gestión de la autoridad marítima.

Asimismo, se destaca la conveniencia de garantizar mecanismos que faciliten la incorporación de buques extranjeros a la bandera nacional, así como la necesidad de revisar y modernizar el régimen laboral de las tripulaciones.

En resumen, el documento aboga por la simplificación, modernización y eficiencia en los procesos administrativos y de control asociados a los controles aduaneros en el ámbito marítimo.