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Una operación en marcha será crítica para entender por qué el negocio de Vaca Muerta –con razón una de las mayores apuestas del Gobierno para el futuro próximo de la Argentina como fuente de divisas– es esencialmente un negocio logístico.

El puerto de Bahía Blanca se apresta a recibir en los próximos días el primer embarque de arena procedente de Estados Unidos para ser aplicada como insumo en los pozos de gas no convencional de Vaca Muerta. Será un nuevo hito, tras la llegada de la barcaza que licuará el gas de Vaca Muerta (para su eventual exportación) luego de un acuerdo firmado entre Exmar e YPF.

Distintos medios especializados de la industria del petróleo y el gas dieron cuenta del acuerdo formalizado entre el proveedor norteamericano de arenas para fracking, Shale Support, con la compañía logística suiza Fracht Group para abastecer el mercado del shale en la Argentina.

Complemento

Por su ubicación estratégica, Bahía Blanca fue elegido para el arribo de la “arena blanca” Delta Pearl, una de las marcas comercializadas por Shale Support. El embarque partió el 18 de febrero del puerto de Nueva Orleans y se espera su recalada en el puerto bahiense este domingo 10, para ser luego distribuido a los centros dedicados de almacenamiento.

Así lo señala un comunicado distribuido por Fracht, que destaca que la logística para la arena “complementa” la que se viene realizando con equipos de perforación y maquinaria pesada específica para la industria de los hidrocarburos no convencionales.

“El puerto de Bahía Blanca es una opción natural para a nosotros, ya que actualmente estamos trasladando equipos de yacimientos de petróleo pesado para clientes a través del puerto y hacia Vaca Muerta” indicó en un comunicado el CEO de Fracht, Reiner Wiederkehr, tras agregar que “transportar insumos como la arena y químicos con Shale Support es una extensión natural de nuestro negocio”.

Lo interesante fue que el ejecutivo reconoció que una de las claves a largo plazo para el desarrollo del shale en Vaca Muerta “es ayudar a los operadores a reducir los costos de los insumos, y esto requiere una transición para manejar estos productos en forma masiva”, amplió.

Valores y fletes

La cuestión es el valor de la arena, por un lado, y el valor del flete, por el otro. Fuentes del mercado naviero de cargas a granel comentaron sorprendidos detalles de esta operación. Sucede que Estados Unidos vende los excedentes de arena a un valor que rondaría los US$ 20 la tonelada.

Pero el flete marítimo es otra cosa: los norteamericanos habrían conseguido un barco súper barato (alrededor de US$ 40 la tonelada) cuando “un flete normal, desde el Golfo (de los Estados Unidos) hasta Bahía Blanca debería estar entre 70 y 80 dólares la tonelada. Se nota que el armador tenía posicionado un buque cerca, o hizo un gran negocio para no volver con el buque vacío”, señalaron ante una consulta de Trade News.

No obstante, la propia fuente relativiza los datos. “Lo que pasa es que uno de los secretos mejor guardados entre las petroleras es, justamente, el proveedor de este insumo crítico para el shale gas. Todo el mercado del bulk (transporte a granel) habla del tema, de este contrato. Pero es muy difícil saber cuánto pagan por la arena, el volumen que compran y a quien”.

Lo cierto es que Vaca Muerta se está desarrollando, y poniendo a prueba ahora los números más finos de la logística, con arena de primera calidad de los Estados Unidos, el mercado que más y mejor exploró el negocio del petróleo y gas no convencional, y el espejo en el que la Argentina quiere empezar a verse reflejada.