El Ministerio de Transporte informó que Alexis Guerrera renunciará al cargo que ocupó por 19 meses (tras reemplazar a Mario Meoni, fallecido en un accidente automovilístico) por problemas personales y de salud, y que su secretario de Gestión del Transporte, Diego Giuliano, asumirá como ministro.

“Con más de 150 obras finalizadas y 360 obras en ejecución, Alexis Guerrera trabajó durante su gestión para establecer un orden de prioridades que permitan a los argentinos viajar de forma más ágil y segura, recuperar conectividad, y transportar la producción nacional de manera más eficiente, reduciendo costos logísticos y tiempos de viaje”, indicaron desde la cartera.

Desde el Gobierno destacaron su gestión en materia ferroviaria, que permitió la recuperación de 1800 kilómetros de vías (800 en desuso y 1000 renovados para los trenes de cargas, que lograron un volumen de 8 millones de toneladas en 2021, el doble de lo registrado en 2019), el restablecimiento de 17 servicios y la interconexión de 65 localidades.

Asimismo, ponderaron la incorporación de tecnología en 25 aeropuertos nacionales y la digitalización de las telecomunicaciones aeronáuticas.

Sin mención

No obstante, no hubo mención a los avances logrados en el sistema de navegación troncal en materia de tecnología para la seguridad operativa, así como tampoco en la gestión estatal de la concesión, a cargo de la Administración General de Puertos, del dragado, señalización y control hidrológico.

Con poco menos de un año asegurado, a priori, como ministro de Transporte, Giuliano también deberá hacerse cargo de los grandes temas ausentes en la gestión.

Se trata principalmente de los temas que hacen a la planificación, y que no dejan de exhibir permanentemente la ausencia de una política de Estado que viabilice una visión de largo plazo en los temas estructurales que hacen a la eficiencia, la facilitación del comercio y a la efectiva baja de los costos logísticos.

En definitiva, no hubo resolución de los grandes contratos de concesión vencidos en las tres principales áreas determinantes de la competitividad de las exportaciones de graneles y de valor agregado, y de las importaciones de insumos clave para la industria nacional: la operación ferroviaria, el Puerto Buenos Aires y la hidrovía.

Sistema

Estos tres grandes “átomos” integran un sistema molecular y son interdependientes pero, su atención y gestión se dio desde el minuto uno a nivel de células contractuales, hoy prorrogadas o en formatos de “transición”.

Imposible revisar el futuro del Puerto Buenos Aires o pensar en un pliego para concesionar dos terminales (tal como parece ser la política vigente) sin decidir qué formato de gestión y qué perfil de infraestructura se le dará al sistema de navegación troncal (que, aparentemente, también sería bajo un esquema de concesión privada, pero en un plazo indefinido aún).

Por si fuera poco, integrado a estos dos macrosistemas logísticos y alimentador de ellos, los ferrocarriles de carga han mejorado su visibilidad, pero están demasiado lejos de atender las necesidades reales de las economías regionales y, peor aún, de los grandes sectores económicos en potencia de replicar (y escalar) la producción granaria: el mercado energético y el de minerales.

Todo esto, sin contar la palmaria ausencia del transporte por agua, degradado a la asimetría crónica con la bandera paraguaya.

Giuliano, más que enfrentar pendientes, llega con el desafío de no acumular más asingaturas incumplidas.