El proceso de modernización del Puerto de Ushuaia ingresó formalmente en una nueva fase de obras estructurales tras haber completado las tareas iniciales de emergencia y mantenimiento que garantizaron su operatividad operativa básica.
Así surge del llamado a licitación pública 5/26 realizado por la Agencia Nacional de Puertos y Navegación (ANPYN), orientada al recambio y renovación del sistema de defensas del muelle.
Esta obra es considerada una pieza central de infraestructura para garantizar la seguridad de atraque, reducir drásticamente los costos de mantenimiento y evitar nuevos daños en sectores clave de la terminal, como los sitios 3 y 5.
Tareas
De acuerdo con el pliego, el cronograma de tareas abarca desde el alistamiento y la movilización en el terreno hasta la provisión y colocación de 75 defensas nuevas.
El objetivo operativo es estandarizar el sistema y reemplazar los equipos actuales, que operaban con su vida útil vencida, presentaban roturas, falencias graves y diferencias de tamaño que impedían su correcto funcionamiento. Adicionalmente, los pliegos contemplan la reparación de los elementos de hormigón armado en la estructura del muelle.
Financiamiento y dotación
Un dato saliente de esta licitación es su esquema de fondeo. El financiamiento para la renovación de las defensas proviene íntegramente de los ahorros generados mediante el uso eficiente de los ingresos derivados de la propia operatoria portuaria.
Según indicaron desde la intervención, tanto la apertura de ofertas como la adjudicación se realizarán bajo mecanismos de acceso público para garantizar el seguimiento del destino de los recursos.
Esta capacidad de ahorro se explica, en gran medida, por un cambio en el esquema de trabajo. Desde el inicio de la intervención, la operatoria diaria y la coordinación de las tareas se llevan adelante con una dotación optimizada de entre 25 y 30 trabajadores; un número considerablemente inferior al que utilizaba la Dirección Provincial de Puertos antes de ser intervenida.
La optimización del personal resultó ser la llave para liberar recursos económicos que hoy no solo se destinan a la mejora de la infraestructura, sino también a una rebaja de tarifas orientada a incentivar el crecimiento de la logística y la actividad económica en Tierra del Fuego.
Obras complementarias y segunda etapa
El llamado a licitación se enmarca dentro de un trabajo multidimensional para revertir el deterioro histórico de la terminal. En materia de servicios, ya se avanzó con tareas de seguridad operativa en las redes de electricidad y agua potable, a lo que se sumó la puesta en valor del Muelle de Catamaranes —con refuerzos en sus bases y áreas de circulación— para potenciar el turismo local.
Sin embargo, el Plan Integral de Obras prevé una segunda etapa aún más ambiciosa orientada a la carga y descarga. En esta instancia se ejecutarán las reparaciones definitivas en los sitios 3 y 5, junto con intervenciones en el sitio 1 (destinado específicamente a tareas de descarga). Los trabajos incluirán la renovación de pilotes, la finalización del tablestacado y el relleno necesario para concretar la ampliación de la playa de contenedores.
No contempladas
Desde la intervención destacaron un dato no menor respecto a la planificación técnica y financiera de la terminal: ninguna de estas obras estructurales estaba contemplada en el presupuesto correspondiente al Puerto de Ushuaia previo al inicio de la actual gestión.
Finalmente, el máster plan contempla avanzar en la ampliación y reparación de la red eléctrica y la readecuación de la provisión de agua. Este último grupo de obras contará con un respaldo financiero extra: el Fondo para la Ampliación de la Matriz Productiva Fueguina (FAMP-Fueguina), una herramienta diseñada para garantizar inversiones productivas para el desarrollo de la provincia.















