El tercer trimestre de 2025 confirmó una tendencia tan sorpresiva como contundente en el frente industrial: la inversión volvió a moverse, y lo hizo con fuerza.
Según el Monitor de Importaciones de Bienes de Capital Productivo elaborado por la Secretaría de Política Económica, las compras externas de maquinaria, equipos y vehículos productivos alcanzaron los US$ 3483 millones, un salto interanual del 77,2% y el nivel más alto desde 2017.
El dato ya no puede ser tildado de coyuntural: marca el cuarto trimestre consecutivo de crecimiento tras siete períodos de caída y se inscribe en un ciclo de recomposición de activos que empieza a sentirse en varios sectores.
“El repunte de la inversión refleja una reactivación del aparato productivo y una mejora en las condiciones de importación para bienes de uso productivo”, señala el informe.
Transporte, el gran motor
Casi la mitad de las compras del trimestre correspondió a bienes de capital vinculados al transporte, que sumaron US$ 1488 millones (43% del total). Les siguieron los bienes de uso específico —maquinaria para la industria, la minería o la construcción— con 1193 millones (34%), y los de uso general, como compresores y bombas, con 802 millones (23%).
Los protagonistas del ranking fueron los aviones y vehículos espaciales, con un incremento de 345,8% interanual y un monto récord de 564 millones de dólares, seguidos por vehículos de carga (+127,5%) y tractores (+129,8%). El crecimiento se explica, en parte, por la resolución 624/2025, que agilizó la certificación aeronáutica internacional y habilitó el ingreso de flota comercial de última generación.
Industria en movimiento
La automotriz fue, una vez más, el principal demandante de bienes de capital, con US$630 millones en importaciones. Le siguieron el transporte aéreo de pasajeros (536 millones) y la venta mayorista de maquinaria y equipos (418 millones). En el caso del agro y la logística, se observó un salto en la incorporación de tractores, semirremolques y topadoras, en línea con la modernización de flota y la expansión de infraestructura.
En el segmento de bienes de uso específico, el crecimiento más destacado fue el de topadoras y excavadoras (+95,2%), instrumental médico (+39,8%) y robots industriales (+32,9%). En los de uso general, sobresalieron bombas y compresores (+32,6%) y carretillas apiladoras (+26,4%).
Proveedores y concentración
El Mercosur se mantuvo como el principal origen de las compras (28% del total), dominando en vehículos y maquinaria de transporte. China y la Unión Europea concentraron más del 57% de las importaciones de equipos industriales y de precisión, confirmando la dependencia tecnológica de esos mercados.
Para el Ministerio de Economía, el repunte de los bienes de capital productivo es uno de los indicadores más claros de recuperación estructural. No solo por el monto, sino por la composición: más maquinaria, menos bienes de consumo.
Aun así, el desafío sigue siendo reducir la dependencia del equipamiento importado y acelerar la sustitución tecnológica local, en especial en rubros de alto valor agregado. Por ahora, el balance deja la certeza de que la inversión vuelve al centro de la escena y, al menos por este trimestre, con una magnitud que no se veía desde hace casi una década.















