El comercio bilateral con Brasil cayó un 27,5% en febrero en comparación con el mismo mes de 2023. El intercambio cayó en ambos sentidos, siendo más evidente en las importaciones -que retrocedieron en 30%- que en las exportaciones (-24%).

La consultora Abeceb, que mensualmente analiza la relación comercial con Brasil, destacó un nuevo déficit en la balanza de US$ 221 millones: la Argentina importó por US$ 928 millones y exportó por US$ 727 millones.

En relación con las compras, se destacó una caída profunda en las cantidades, del orden del 26,6%. Por ejemplo, la industria automotriz redujo casi un 15% la importación de autos, un 25% la de autopartes y un 18% de motores. En cambio, incrementó en un 48,6% la compra de vehículos de carga.

Metalmecánica en problemas

“La metalmecánica mostró un desempeño mixto. El rubro mineral de hierro y derivados subió un 91,8% interanual en febrero. En contraposición, las importaciones de tubos huecos y accesorios para tubos mostraron una contracción del 96,7% interanual. Del mismo modo, los productos laminados planos de hierro y acero cayeron un 88% anual”, indicaron en su informe.

Respecto de las exportaciones, señalaron que la caída rozó el 24% respecto de enero, principalmente traccionadas por la disminución en las cantidades embarcadas (-20%).

“En primer lugar, el sector agroganadero tuvo un rol mixto, ya que se observó una fuerte contracción en las exportaciones de cebada sin moler, de -63,2% interanual. Por el contrario, las ventas externas de trigo y centeno sin moler aumentaron un 32,6% anual en enero y las exportaciones de productos hortícolas frescos y refrigerados crecieron un 40% anual”, explicaron.

En el sector automotriz, las ventas de autos cayeron casi un 75% y las de vehículos de carga un 32%. En cambio, las autopartes aumentaron casi un 33%.

“Finalmente, la industria petroquímica argentina mostró un desempeño también matizado. Con cifras negativas, se destacaron los envíos de petróleo bruto, que cayeron
un 74,7%, así como las exportaciones de propano y butano, que se redujeron en un 15,5% interanual. Por el contrario, aumentaron los envíos de alcoholes, fenoles y sus derivados, que se incrementaron en un 415% anual, así como un incremento de 94,6% anual en otros materiales plásticos sin procesar”, ampliaron.

Proyecciones

“Para el resto de 2024 -concluyeron- se espera un año económico desafiante para Argentina a nivel macro, ya que las medidas de ajuste fiscal, monetario y cambiario anticipan un escenario con importantes repercusiones en la actividad económica y los ingresos durante una parte considerable del año. Sin embargo, el sector externo mostrará una dinámica positiva esperándose un holgado superávit comercial a nivel agregado en un contexto de suba de las exportaciones y caída de las importaciones. Con Brasil sin duda veremos una lenta convergencia a la situación estructural de déficit más entrado el segundo tramo del año a medida que se vayan superando las presiones recesivas”.

Asimismo, señalaron que la recesión local y el tipo de cambio real más competitivo que en años previos configurarán “un factor de contención a la baja de las importaciones”, al tiempo que “el fin de la sequía impactará positivamente en los envíos al socio más grande del país, en conjunto con una caída en las importaciones de soja, trigo, y maíz requeridas para la agroindustria local”.

“Un factor de rol incierto será el desempeño de la economía brasileña, que se espera que crezca 1,6% anual en 2024, peor que en 2023 (en torno a 2,6%) pero mejor que lo esperado inicialmente. Todos estos factores, entonces, podrían jugar a favor para sostener transitoriamente un saldo comercial bilateral que rara vez suele ser favorable para la Argentina”, finalizaron.