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El Ejecutivo brasileño estudia reducir en un 10% los aranceles a las importaciones extra Mercosur, ampliando así lo ya decidido en noviembre de 2021, cuando se redujo en un 10% las tasas a un 87% de los productos, con excepción de los autos, el azúcar y el alcohol, por el lapso de un año. 

Según trascendió, el gobierno de Jair Bolsonaro no esperaría el aval del Mercosur para avanzar con la decisión de modificar el arancel externo común (AEC). Según las reglas del bloque, se pueden reducir los impuestos a la importación de hasta 100 productos sin consultar dentro del bloque. Argumentaría razones tales como la “protección de la vida y la salud de las personas”.

Argumentos similares

El año pasado Brasil justificó las medidas en los impactos derivados de la pandemia: apostó por un shock de importaciones para mitigar la suba de precios en el mercado interno. Ahora, con una inflación más evidente por el conflicto generado en Europa, el argumento se repetiría para volver a reducir temporalmente los aranceles.

En marzo pasado, el Ministerio de Economía había decidido bajar el impuesto a la importación del etanol y de otros 6 productos con un impacto directo en los precios al consumidor: café, manteca, queso, fideos, azúcar y aceite de soja.

Ahora, la lista de productos con beneficios a la importación ascendería a 12. De acuerdo con el ex secretario de Comercio Exterior, Welber Barral, la medida tendrá poco impacto en el comercio ya que se trata de una ligera reducción. Aún así, amplía la diferencia entre las tarifas de Brasil y Mercosur, lo que incluso podría generar dudas legales sobre la validez de la reducción. 

“Termina distorsionando el arancel externo común. Como resultado, puede haber controversia en la corte del Mercosur, e incluso la industria brasileña puede sentirse afectada por la regla, que no fue acordada dentro del bloque”, dijo.

Visión liberal

Desde que asumió el presidente Jair Bolsonaro, Economía dejó calara su intención de recortar el arancel común del Mercosur de forma permanente. A principios de 2021, dejó trascender su intención de reducir el AEC en un 20% durante 2022. 

Dentro del bloque, la Argentina manifestó una resistencia inicial que sólo moderó tras acordar una limitación a la cantidad de productos alcanzados. Uruguay, en tanto, había apoyado la medida en un principio, y luego abogó en cambio por flexibilizar la norma que impide a los miembros del bloque encarar negociaciones de acuerdos comerciales con terceros países de manera bilateral.

En este punto, Brasil apoya la intención uruguaya. La Argentina, se opone.

Perforaciones

El AEC establece que los miembros del Mercosur deben cobrar el mismo arancel a las importaciones de productos que provengan de terceros países. Si bien cubre prácticamente la totalidad del contingente del nomenclador, existen numerosas “perforaciones” negociadas por los socios que buscan proteger sus sectores sensibles, principalmente Brasil y la Argentina, y que abarcan a la industria automotriz, los juguetes, las computadores y los bienes de capital.

El ministro de Economía brasileño, Paulo Guedes, es un ferviente defensor de la reducción del AEC para abrir el mercado a la competencia de productos importados e integrar la producción nacional a cadenas internacionales de valor.

La reducción del AEC, no obstante, debe realizarse de común acuerdo con los países del bloque. Con la resistencia inicial de los socios, Brasil aplicó la reducción con carácter temporal en noviembre de 2021. Y podría establecer un nuevo recorte de manera unilateral para lo que resta del año.


Con información de Datamar