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La sociedad estatal Administración General de Puertos (AGP) adquirió un rol relevante en la “elaboración conceptual e instrumental” tanto del Consejo Federal de la Hidrovía, creado en agosto último como en la futura Agencia Federal Hidrovía Sociedad del Estado.

“Estamos colaborando con la Subsecretaría (de Puertos), el Ministerio de Transporte y la Cancillería en la elaboración de los pliegos para la Agencia, con un sentido amplio y de participación de las provincias, universidades e instituciones”, aseguró José Beni, interventor de la AGP durante su disertación en el 14° Encuentro Argentino de Transporte Fluvial, organizado por el Instituto de Desarrollo Regional.

“El Puerto Buenos Aires tiene necesidades que no son idénticas a los puertos de cereales, pero son complementarias. Necesidades que no pueden quedar de lado en la estructuración futura de la autopista fluvial”, destacó Beni.

Intereses de todos

De acuerdo con el funcionario, la “autopista fluvial debe servir a los intereses de todos los que la usamos”.

En tal sentido, manifestó que resulta “indispensable” que se incluya dentro de los pliegos “en el tramo inferior o en el Río de la Plata que logren un tráfico más ágil, con más radas de espera, zonas de fondeo y de cruce, y con una tecnología que haga posible el mantenimiento de cronogramas de trabajo y de navegación, que es base en el transporte liner”, indicó, respecto a la naturaleza de los buques portacontenedores de tráfico regular que operan en los puertos de Buenos Aires y Dock Sud.

En tal sentido, recordó la congestión que generó en el tráfico la irrupción de los servicios de buques gaseros para Escobar, y el “bienvenido crecimiento del movimiento de cruceros, de alrededor de 100 recaladas por año”. Tanto los gaseros como los buques de pasajeros generan “restricciones de subida y bajada”.

Revisión de las secciones

“Por eso es necesario trabajar en nuevas infraestructuras y tecnologías de apoyo en la navegación, porque de esa forma los puertos que estamos down river podamos seguir trabajando sin cambios traumáticos en las formas de trabajo”, destacó.

Beni hizo sólo una mención a la cuestión de tarifas, y la vinculó con el tráfico de cruceros. “Hay una dispersión tarifaria. Adherimos a la propuesta de rever el sistema de secciones o de generar un cuadro tarifario más acorde a la proporción de uso” de la vía navegable.

Históricamente, el tráfico que opera en el Puerto Buenos Aires y el Puerto Dock Sud paga una proporción de peaje mayor en función del uso efectivo que hacen de la vía navegable. La dispersión referida por Beni es más sensible en los cruceros, buques que por su estructura, no requieren un uso completo del calado logrado por el mantenimiento del dragado.