En plena campaña electoral por su reelección, el presidente Jair Bolsonaro recibió un espaldarazo económico con los datos del segundo trimestre: el PBI se expandió 1,2% entre abril y junio, de la mano del mejor desempeño del sector de servicios y el mayor gasto de los consumidores, superando los pronósticos del 0,9%.

De acuerdo con un informe de Reuters, citando datos del instituto brasileño de estadísticas (IBGE), se trató del “cuarto trimestre consecutivo de crecimiento secuencial, elevando la actividad económica un 3% por encima de su nivel previo a la pandemia e impulsando a varios bancos a elevar sus pronósticos de crecimiento para 2022”.

“El PBI del segundo trimestre se vio impulsado por un crecimiento del 1,3% en el sector de servicios, junto con un aumento del 2,2% para la industria y una expansión del 0,5% para la agricultura. Por el lado de la demanda, la inversión saltó un 4,8% y el gasto de los consumidores un 2,6%, mientras que el gasto público disminuyó un 0,9%”, explicó la agencia.

Revisiones

Asimismo, destacaron que la tasa de desempleo de Brasil cayó al 9%, la más baja en 7 años, al tiempo que los datos del PBI motivaron una “ola de revisiones al alza para el crecimiento de Brasil de 2022”.

Por ejemplo, para Bank of America, la expansión se corrigió del 2,5 al 3,25 por ciento, en tanto que Goldman Sachs modificó su proyección del 2,2 al 2,9 por ciento.

“El banco central de Brasil ha elevado las tasas de interés al 13,75% desde un mínimo histórico del 2% en marzo de 2021 en un esfuerzo por combatir la alta inflación. Pero es posible que la peor parte de ese ajuste no se sienta hasta que hayan pasado las elecciones de octubre”, apuntó Reuters.