CÁDIZ, España.- La conectividad marítima en Cádiz está dada por los servicios regulares de contenedores, un altísimo movimiento de buques Ro-Ro y buques convencionales, como los frigoríficos que atiende al importante mercado pesquero de la ciudad.
Los buques Ro-Ro llegan con camiones desde las Islas Canarias, con tres servicios diarios. Luego, Boluda Lines, recorre desde Cabo Verde hasta Marruecos, haciendo short sea shipping, con buques de hasta 800 TEU.

Los buques Ro-Ro son una postal diaria del Puerto de Cádiz, y la mejor conexión con el mercado del norte de África
Para la carga sudamericana, además de los buques convencionales con bodega reefer, la llegada en contenedores es a través de transbordos desde Lisboa o Valencia.
Los buques reefer son usados por varios consignatarios que cargan sus pallets en la bodega. Así como los cítricos argentinos utilizaron históricamente este medio sobre todo para los embarques a San Petersburgo, Rusia, los melones y las sandías del norte de Brasil utilizan esta solución para llegar a España.
Hay una realidad, nuevamente producto de las disrupciones logísticas recientes, y es que los contenedores reefer escasean o no llegan en cantidad y tiempo que lo necesitan los productos perecederos. Estos buques reefer, de los que podría haberse pensado que desaparecerían de la mano del contenedor reefer, están más vigentes que nunca. Tal vez los freight forwarders comiencen a tomar nota de esta alternativa, y logren descomprimirse a la hora de buscar tarifas y disponibilidad de contenedores.

Los buques reefer y un inusitado revalorización tras las disrupciones logísticas recientes
“Para las cargas refrigeradas argentinas y uruguayas el posicionamiento de contenedores reefer es todo un tema, porque Brasil absorbe todo, lo que además encarece los equipos residuales que se consiguen. Pero, más allá de que son una solución logística, el buque reefer tarda en llegar desde Sudamérica entre 15 y 17 días a Cádiz, por ejemplo, mientras que si esa carga viaja en contenedores demora entre 30 y 35 días, debido a los transbordos”, explicó Diego Nieves, director de PTP España, la filial ibérica de PTP Group.
Además, un buque reefer permite diversificar las cargas en sus bodegas, cargando por ejemplo langostino de la Patagonia o merluza de Mar del Plata, y cítricos en otra.

El short sea shipping, la mejor conexión para los transbordos entre los puertos africanos, mediterráneos y europeos
Hace dos o tres meses Estados Unidos volvió a aceptar buques de bodega reefer convencional con cítricos desde Sudáfrica, en parte por una mala cosecha local y también debido a problemas con los contenedores reefer y con las frecuencias de las líneas.
“Empezaron a hacer pruebas y en tres meses hicieron casi 10 barcos de bodega reefer. Claro que el buque reefer tiene también una logística particular: opera en una terminal determinada y especialmente adaptada para tener la mercadería posicionada a tiempo de llegada del barco. Una vez que esta logística está adaptada, lo que lográs es darle 15 días más en góndola a un producto perecedero, y la frescura y calidad del producto, otros costos y otros tiempos, no tiene precio”, agregó Nieves.














