En los primeros 5 meses de 2024, la Argentina exportó más petróleo y derivados que carnes, pescados, piedras y metales preciosos, químicos, lácteos y hasta semillas oleaginosas.

De mantenerse esta tendencia (tal como indican las proyecciones de inversiones en Vaca Muerta) estaríamos frente a un potencial y gradual cambio relativo de la matriz exportadora, señala Marcelo Elizondo, Director de DNI Consultores y autor del trabajo.

Elizondo destaca al mismo tiempo que con un crecimiento porcentual de las ventas externas interanual muy elevado, el rubro de Combustible y Energía (CyE), entre enero y mayo último alcanzó un porcentaje en el total de exportaciones del país de más de 13%, algo que no ocurría desde 2007.

Menor relevancia

El consultor y analista económico internacional, comenta que hace años que la Argentina viene perdiendo importancia relativa en el comercio internacional, y que una de las razones para que ocurra eso es que la gran capacidad agroexportadora encontró un techo en su crecimiento debido a numerosos obstáculos políticos (como el tipo de cambio regulado, las restricciones cuantitativas a las ventas, los impuestos en frontera, y la escasez de tratados de libre comercio que encarecen los productos en mercados de destino, entre otros), y al hecho de que la falta de competitividad sistémica afecta a las exportaciones industriales.

Otra razón, añade Elizondo, es que lo que fue una incipiente capacidad exportadora de energía, combustible y derivados a fines del siglo XX e inicios del XXI se detuvo por políticas obstructivas del desarrollo petroexportador.

“El desarrollo de (aún) incipientes inversiones en el yacimiento de Vaca Muerta, sin embargo, ha comenzado a dar ya algunos resultados y -si bien todavía resta mucho por madurar (y por invertir, lo que dependerá de eliminación de obstáculos -tipo de cambio administrado, precios regulados, retenciones, impuesto PAIS-, etc.)-, la Argentina parece haber retomado la senda de país con potencial petroexportador”, comenta luego.

Actualidad y perspectivas

De acuerdo con el informe del Banco Central de la República Argentina “Proyecciones de la balanza comercial 2024-2030”, las exportaciones de petróleo crudo de origen no convencional tendrán un gran desempeño en los próximos años.

El documento que cita el informe de DNI Consultores agrega que una nueva infraestructura de transporte (gasoductos y oleoductos) contribuirá a sustituir importaciones y, especialmente, a desplegar el potencial exportador. Al respecto, se advierte que las exportaciones totales de combustibles pasarán de US$10.400 millones en 2024 a US$36.700 millones en 2030.

A continuación, Elizondo menciona que el negocio petrolero ahora podría, además, verse beneficiado por los diversos planes de la actual administración: estabilización macroeconómica, desregulación, futura salida del cepo y el RIGI (Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones).

2024 sería un año récord para las inversiones en Vaca Muerta, de alrededor de US$9000 millones según los planes presentados por las petroleras.

Récord histórico

El trabajo de DNI señala también que aún cuando queda mucho por desarrollar (y condiciones pendientes de ser concedidas), el comercio exterior de CyE (y también el de petróleo crudo en particular), en 2024, está alcanzando un récord histórico: las exportaciones de combustible y energía en los primeros 5 meses de 2024 alcanzan los US$4170 millones, cifra nunca antes alcanzada. Y las de petróleo crudo en particular logran la relevante cifra de US$2199 millones, también récord histórico.

Tal como muestra el siguiente cuadro con datos de Indec, el petróleo crudo es el rubro de mayor crecimiento porcentual interanual (entre los sectores exportadores de alguna significación) en las exportaciones argentinas en lo que va de 2024.

En los cinco primeros meses del año, las exportaciones de petróleo crudo crecen interanualmente 62,1%.

Entre los rubros con exportaciones de significación es el de mayor alza y supera al resto de los ítems de esa categoría, que crecen de modo relevante pero en menor proporción, como el caso de cereales (49,1%), oleaginosas (32,3%), hortalizas y legumbres (26,8%) o los pellets y harinas (13,3%). Ello, aun cuando las agroexportaciones tienen este año un alza inusual por la base de comparación en 2023, año de sequía que afectó fuertemente la producción.


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