China vuelve a exhibir su política de “tolerancia cero” frente a la pandemia del Covid-19 y decide un confinamiento de Shanghai por 5 días, el puerto de contenedores más activo del mundo y ciudad financiera e industrial por antonomasia de China, para realizar testeos masivos en la población.

La decisión multiplica la preocupación respecto de los nuevos brotes y, sobre todo, vuelve a poner en vilo a todas las cadenas de abastecimiento que tienen en China un punto crítico de producción o distribución, al tiempo que reaparecen los temores por los efectos que se vivieron en 2021 en la industria logística: récords de fletes marítimos, puertos colapsados, servicios de con salteos de escala, reprogramaciones de embarques y faltantes de contenedores.

Crítica

“La situación para la industria manufacturera será crítica dado que el confinamiento abarca distritos activos como los de Fengxian, Jinshan, Chongming, Minhang, Songjiang y Shihudang, entre otros. Al mismo tiempo, la totalidad del transporte público se suspenderá por completo. Esta medida comienza hoy (lunes 28) y se extenderá hasta el 4 de abril. Luego, será el turno de los distritos al oeste del río Huangpu, desde el 1° al 5 de abril”, explicó a Trade News Romina Parquet, directora y CEO local del integrador logístico chino CIMC Delfin Group.

Romina Parquet

Es que la variante Omicron y sus derivadas demostraron un nivel de contagiosidad demasiado elevado y las autoridades chinas decidieron no correr ningún tipo de riesgos para intentar contener su expansión.

Así, mientras la población queda confinada, las industrias se verán totalmente paralizadas. “Varios parques industriales de Shanghai fueron clasificados como áreas de riesgo medio a alto, por lo que fueron cerrados, lo mismo que todas las autopistas y caminos que los conectan con los principales centros de distribución y puertos”, detalló Parquet, cuyo empresa tiene operaciones en los principales centros manufactureros de China, y en los hubs logísticos más relevantes.

Impactos en la Argentina

De todas maneras, la especialista en agenciamiento marítimo y forwarding con China matizó las primeras impresiones al respecto.

“El valor de los fletes marítimos desde China a la Argentina pasó de 12.000 dólares en febrero a 6000 dólares para la primera semana de abril”, destacó Parquet, tras agregar: “Lo que vemos en el mercado es que hasta abril, e incluso mayo, los fletes siguen con tendencia a la baja”.

En relación con la situación vivida en 2021, cuando se registraron valores récord en las tarifas, una de las explicaciones era el faltante de equipos por las dificultades en el reposicionamiento de los mismos, debido justamente a las restricciones que persistieron producto de la pandemia.

“El valor de los contenedores nuevos pasó de 8000 a 5700 dólares en los últimos meses”, explicó Parquet, citando datos de su compañía, CIMC, la mayor fabricante mundial de contenedores que ajustó el año último la producción para abastecer la demanda global.

Restricciones

Asimismo, mientras las medidas se extreman en Shanghai, los controles se multiplican e intensifican en regiones como Ningbo y todas sus plantas y parques industriales.

“Por ahora, los barcos no podrán ingresar o pasar a través del Mar de China meridional y la península de Leizhou occidental hasta el 9 de abril. Lo mismo sucede en el norte de China, en las inmediaciones de Qingdao”, explicó la ejecutiva.

“Para volver a tomar verdadera dimensión de este fenómeno tenemos que retrotraernos a lo que pasó en China a fines de 2019 y principios de 2020: fábricas, centros de distribución, zonas logísticas, autopistas, puertos y aeropuertos cerrados. Por ahora lo estamos viendo en Shanghai, pero es una muestra de la política de tolerancia cero del gobierno chino frente al Covid”, explicó Parquet.

Anticipación

Respecto del impacto en las operaciones, la empresaria recomendó a los cargadores “tener en cuenta que las cargas podrían sufrir retrasos y reprogramaciones”.

“La pandemia demostró lo crítico que es una disrupción en las cadenas logísticas y la necesidad que hay de anticiparse y ser flexibles, pero rápidos, a la hora de tomar decisiones. Estamos ante un pico de contagios en China que no se veía desde la aparición de la primera variante en Wuhan, por lo que no descartamos en absoluto que las medidas recién anunciadas se prolonguen por más tiempo”, indicó la ejecutiva.