Con las tareas de batimetría inicial que realizan en forma paralela la empresa belga Jan De Nul NV y la Comisión Administradora del Río Uruguay (CARU), ayer se dio el primer paso para comenzar con el dragado del río Uruguay.

La obra, encomendada por los gobiernos de la Argentina y Uruguay a la CARU comprende el dragado y balizamiento entre el Km 0 y el 187,1 del río Uruguay a 23 pies de navegación (25 pies de profundidad), incluyendo el canal de acceso al Puerto de Concepción del Uruguay. Asimismo, los canales entre el km 187,1 y el 206,8, Puerto de Paysandú, a 17 pies de navegación (19 pies de profundidad).

A fines de diciembre último, Jan De Nul resultó adjudicataria de una de las obras más importantes y postergadas para la navegación y el comercio exterior de la Argentina y Uruguay.

 

La Draga Amerigo Vespucci, de la empresa Jan De Nul NV, llegará en los próximos días al río Uruguay para realizar los trabajos adjudicados en diciembre pasado.

El Presidente de la Delegación argentina ante CARU, Mauro Vazón, explicó que “la contratación implica cuatro años de trabajo, el primero de ellos dedicado a la profundización de la vía navegable, y los tres años subsiguientes al mantenimiento de la profundidad lograda.”

Y agregó que “igualmente, una vez que veamos a nuestros puertos activos, al río transportando mercadería de toda la región, es el objetivo de los dos Estados que integran CARU realizar procesos de licitación por más años de mantenimiento. Siempre pensando que habrá una generación de trabajo, de exportaciones, de logística, de mano de obra; operadores portuarios desde el productor, el industrial, el que trabaja con el transporte, las agencias marítimas operando desde los puertos del río Uruguay”.

Según Vazón, se trata de una obra “trascendental para el desarrollo regional, impulsando un transporte más económico y con menor impacto ambiental, como lo es el fluvial. Convirtiendo el río Uruguay en una hidrovía navegada comercialmente”.

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