fbpx

El Aeropuerto Internacional de Carrasco, en Montevideo, continúa impulsando su régimen de zona franca, convirtiéndose en un centro de distribución multimodal de cargas farmacéuticas para toda América del Sur.

Se trata de la única zona de libre comercio latinoamericana que se encuentra dentro de un aeropuerto y, a partir de la pandemia, explotó todo el potencial en cargas de la industria farmacéutica, adoptando el sello CEIV (Center of Excellence for Independent Validators in Pharmaceutical Logistics), del grupo Pharma Aero, del cual el aeropuerto es uno de los miembros fundadores.

En octubre último, una segunda instalación farmacéutica se instaló en el predio y permitió duplicar la capacidad de atención para cargas de esta industria.

Ciudad de carga

La terminal de cargas del aeropuerto (TCU) se rebautizó a sí mismo como Ciudad de Carga de América Latina (LACC, en inglés), para transmitir sus intenciones de convertirse en un hub multimodal. Prueba de ello es una primera ampliación de su zona franca en 80.000 m2 en una primera etapa.

De hecho, LACC-TCU puede recibir y enviar carga marítima, aérea y terrestre a cualquier país de la región. Dentro del predio se pueden ejecutar todas las tareas logísticas necesarias para una distribución eficiente incluyendo acondicionamiento primario y secundario, etiquetado, fraccionamientos, agrupamientos, preparación de pedidos, packaging, configuración de software y/o de hardware, entre otras tareas.

Así, las compañías encuentran allí un entorno que permite la distribución a toda la región centralizando sus operaciones logísticas dentro del predio del aeropuerto.

Junto con la industria farmacéutica como la de mayor crecimiento -recientemente se instaló un centro de distribución regional del laboratorio inglés GlaxoSmithCline- la “ciudad carguera latinoamericana” apuesta también por otro de los grandes negocios de alto crecimiento global: el comercio electrónico, uno de los grandes demandantes de grandes superficies de almacenamiento. El aeropuerto “libre” ya cuenta con dos empresas del rubro instaladas.

Luego, está la apuesta por la que Uruguay picó en punta: el cannabis medicinal. La legislación uruguaya permite recibir productos con THC en grandes cantidades y, de esta manera, allanó el camino para una distribución regional e internacional desde, justamente, la zona libre. Desde el aeropuerto de Montevideo se envía cannabis medicinal a particulares contra la presentación de una prescripción médica.


Con información de The Loadstar