En enero, el comercio bilateral entre la Argentina y Brasil fue de US$1739 millones, 12% superior al valor obtenido en el mismo período de 2021 (US$1553 millones). Asimismo, el intercambio tuvo una caída del 26,7% respecto de diciembre último debido a la baja del 35,5% intermensual de las exportaciones, mientras que las importaciones disminuyeron 17,2% intermensual.

Los datos, que surgen del último informe elaborado por la Cámara de Comercio y Servicios (CAC), muestran que en enero las exportaciones argentinas hacia Brasil se expandieron 0,2% interanual al sumar US$796 millones, el decimotercer incremento consecutivo, mientras que las importaciones fueron de US$943 millones y mostraron un aumento del 24,2% frente al mismo mes de 2021.

De ese modo, el saldo comercial para Argentina arrojó un déficit -luego de cuatro meses consecutivos de superávit- de US$148 millones.

Por otra parte, se observa una reversión en el signo frente a enero 2021, cuando se había verificado un superávit de US$35 millones, de acuerdo con los datos publicados por el Ministerio de Economía de Brasil.

Qué vendimos y qué compramos

El trabajo de la CAC señala que la suba de las exportaciones de Argentina hacia Brasil (0,2%) correspondió a energía eléctrica, trigo y centeno sin moler, vehículos de motor para transporte de mercancías y usos especiales, vehículos de pasajeros y polímeros de etileno en forma primaria, mientras que el incremento en las importaciones argentinas (24,2%) se explicó principalmente por vehículos de pasajeros, piezas y accesorios de vehículos automotores, y minerales de hierro y sus concentrados.

Argentina se posicionó en tercer lugar entre los mayores proveedores de Brasil, detrás de China y Hong Kong y Macao (US$4223 millones) y Estados Unidos (US$2227 millones).

A su vez, entre los principales compradores de Brasil, Argentina se ubicó cuarta, detrás de China, Hong Kong y Macao (US$5114 millones), Estados Unidos (US$4077 millones) y Alemania (US$859 millones).

Desempeño brasileño

Las ventas de Brasil al mundo aumentaron 31,6% interanual en enero, al pasar de US$14.948 millones en 2021 a US$19.673 millones en 2022.

Por su parte, las importaciones totales crecieron un 30,9% respecto a las registradas hace un año (US$15.167 millones en 2021 vs. US$19.849 millones este año).

De este modo, el resultado comercial brasileño fue deficitario -al igual que en noviembre de 2021, mientras que en diciembre fue superavitario- en US$176 millones, una situación similar a la observada en enero 2021 aunque con menor valor nominal (en 2021 el saldo negativo fue de US$220 millones).

Las expectativas de mercado que releva el Banco Central de Brasil prácticamente no registraron cambios en materia de crecimiento esperado para 2022 (0,3% vs. 0,29% en la medición anterior). Sin embargo, la expectativa sobre el aumento de precios se incrementó al 5,38% anual, desde el 5,15% anterior. Asimismo, esperan que la tasa de interés, Selic, alcance el 11,75% (actualmente se ubica en el 9,25%) para contrarrestar el avance de la inflación.

Perspectivas

Los analistas de Abeceb advierten que tras un 2021 con buenos desempeños en los flujos comerciales bilaterales (además de que la Argentina terminó con superávit comercial bilateral), la historia en 2022 será diferente.

Desde la consultora adelantan que será un año en que los obstáculos internos y externos llevarían a una moderación en los flujos comerciales.

“Con vistas a lo que sigue para el resto del año y más allá de los factores puntuales que puedan incidir en el mes a mes, lo cierto es que enero parece marcar un punto de inflexión hacia una moderación significativa del comercio internacional y bilateral (sobre todo con un Brasil que apenas crecería 0,3% o 0,4% en 2022 deprimiendo la demanda por nuestras exportaciones), con exportaciones que se verán más afectadas que las importaciones, derivando en el caso de Brasil en un saldo comercial bilateral que volvería a ser deficitario en torno a los US$1000 millones”, señalan desde Abeceb.

Por último, destacan algunos de los factores que ralentizarán los flujos comerciales internacionales:

  • Desaceleración en el crecimiento mundial.
  • Suba de tasas de la FED junto con la normalización de la política monetaria de la mayoría de los países.
  • Riesgos sanitarios latentes
  • Persistencia de cuellos de botella en la oferta y falta de insumos.

Los especialistas de Abeceb creen que esos factores podrían verse profundizados si se analiza el comercio bilateral dada la desaceleración en el crecimiento de ambas economías (incluso una posible recesión en Brasil) afectadas por la incertidumbre.

Esa incertidumbre, detallan, es política en el caso de Brasil en la previa a las elecciones (en octubre hay comicios presidenciales) y político-económica en el caso de la Argentina, que si bien logró un principio de entendimiento con el FMI aún debe cerrar el acuerdo definitivo, en medio de “las dificultades que está teniendo el oficialismo para alinear a su tropa”.