Cada año, miles de millones de pasajeros y decenas de miles de millones de toneladas de carga se transportan por vía aérea. Ahora, la industria busca mejorar el impacto ambiental y social de esta actividad vital a través de innovación tecnológica y nuevas prácticas.

Las principales vías para alcanzar ese objetivo incluyen la reducción de las emisiones de CO2 de aeronaves y helicópteros a través de combustibles alternativos y tecnologías disruptivas; mejorar la huella ambiental de las aeronaves a lo largo de todo el ciclo de vida, desde el diseño hasta el reciclaje; y mejoras operativas, como la optimización de las trayectorias de vuelo para apuntar a vuelos más eficientes desde el punto de vista energético. La industria de la aviación también puede tener un impacto social positivo al apoyar el desarrollo de comunidades vulnerables.

En un mercado aeronáutico de rápido crecimiento como es el de América latina, estamos liderando estos esfuerzos trabajando en estrecha colaboración con aerolíneas, gobiernos, universidades y partes interesadas de la industria para avanzar hacia las metas de descarbonización en la región, al mismo tiempo que ofrecemos una cartera de productos eficientes que continúa haciendo avanzar a la industria.

2390 nuevos aviones en 2042

Las aerolíneas latinoamericanas requerirán los aviones más modernos, eficientes y de bajas emisiones, ya que se espera que la flota en servicio de la región agregue 2390 nuevos aviones para 2042.

Según nuestras proyecciones, el 50% de los nuevos aviones reemplazarán modelos menos eficientes en combustible. Airbus está desempeñando un papel clave en esta transformación a través de aviones tecnológicamente avanzados, como el A320neo y el A350, que ofrecen una ventaja en el consumo de combustible y las emisiones de CO2 del 20% y el 25% por asiento, respectivamente.

Otra forma en la que Airbus está forjando nuevos caminos en eficiencia ambiental es promoviendo el uso de combustibles de aviación sostenibles (SAF), que pueden reducir las emisiones de CO2 del ciclo de vida hasta en un 80% en comparación con el combustible convencional.

El aporte del SAF

La Asociación Internacional de Transporte Aéreo (IATA, por sus siglas en inglés) estima que el SAF podría contribuir con aproximadamente el 65% de las reducciones de emisiones que necesita la industria de la aviación para alcanzar las cero emisiones netas de carbono para 2050.

El SAF, que normalmente proviene de la biomasa y diversos desechos y residuos, y se mezcla con hasta un 50% de combustible convencional para aviones, ha impulsado más de 450.000 vuelos comerciales en todo el mundo desde 2011, pero en 2021 representó menos del 1% de los vuelos operados.

Airbus está a la vanguardia de los esfuerzos de las principales empresas y organizaciones de aviación para impulsar la adopción de SAF en el sector de la aviación de América latina.

En enero último, por ejemplo, Airbus se alió con un grupo de asociaciones de la industria y aerolíneas de México para lanzar el concurso Sustainable Aviation Fuels México 2023, que tiene como objetivo estimular el desarrollo y el uso de SAF. En la Feria Aeroespacial de México (Famex) celebrada en abril se presentaron tres propuestas ganadoras para la producción de SAF, de un total de 39 proyectos presentados por universidades y centros de investigación.

Este año, en Airbus nos comprometimos a utilizar un 10% de SAF puro en nuestras operaciones internas de aviones comerciales y helicópteros, y ahora ofrecemos hasta un 5 % de SAF puro de forma gratuita a los clientes que salen de los centros de entrega.

Estudio en el MIT

Además, Airbus y Latam Airlines Group, financiaron un estudio en el Programa Conjunto del Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT) sobre Ciencia y Política del Cambio Global. El estudio, titulado “Opciones para descarbonizar la aviación en América latina de manera sostenible: una evaluación de las políticas de carbono, los precios del carbono y el consumo de combustible en la aviación hasta 2050”, proporcionará un análisis exhaustivo de los escenarios para el despliegue de SAF hasta 2050, y explorará vías relacionadas con el hidrógeno bajo en carbono, la captura directa de aire, y la bioenergía con captura y almacenamiento de carbono.

Además, el Programa Conjunto del MIT evaluará el uso de incentivos, impuestos al carbono y compensaciones de carbono, entre otros instrumentos de política cuantificables, para compensar las emisiones en la aviación.


El autor es Vicepresidente Internacional de Estrategia y Operaciones Comerciales de Airbus Latinoamérica.