fbpx

Las navieras digitales y los freight forwarders digitales están abriéndose camino.

Como ya lo hemos mencionado, en la industria marítima la transformación digital llegó para revolucionarlo todo. No sólo los freight forwarders han tenido que afrontar la nueva era digital adaptándose a procesos automatizados de gestión de contratos y tarifas, entre otras de sus responsabilidades, sino que las navieras, y principalmente las más top, han tenido que asumir el reto de modernizar a la que se creía la industria más obsoleta de la logística internacional y ha empezado a moverse a lo digital.

En ambos casos, con el propósito de evolucionar y no convertirse en cosa del pasado.

El negocio es digital

Hablar de freight forwarders digitales vs. navieras digitales amerita hacer un resumen de cómo funciona el comercio marítimo global desde el inicio de una operación cualquiera, para entender que estas dos ramas de negocio, más que competir entre sí, se complementan, y cada una hace su aporte a la experiencia del cliente desde el terreno que mejor conoce, tierra o mar.

  • Desde tierra firme, los freight forwarders digitales son el primer contacto que hace un cliente, porque frente a una naviera digital que se muestra grande y poderosa, el cliente busca una atención y experiencia inicial de negocio más personalizada, sentimiento que asumimos transmite mejor el freight forwarder digital.

Esto no implica que no haya clientes que prefieran contactar directamente a una naviera digital. Tampoco que estas últimas no apuesten al éxito de las primeras, tanto es así que por ejemplo Maersk  invirtió en un digital freight forwarder, FreightHub, apostando a mejorar las gestiones de la cadena de suministro, en la que Maersk es un actor principal, y por tanto también se verá beneficiada de esta alianza.

  • Como todo hoy en día, la inmediatez es clave y más aún cuando el cliente solicita una cotización y quiere cerrar un contrato lo antes posible, porque sabe que el tiempo es dinero. Todos los freight forwarders digitales están capacitados para hacer cotizaciones instantáneas, así como para gestionar contratos inteligentes usando tecnología blockchain, con lo cual ofrece al cliente transparencia, confianza y ganancias de tiempo y dinero; En tanto, entre las navieras digitales, todavía son pocas las que ofrecen servicio de cotización en línea.
  • Una vez firmado y cerrado el contrato, empieza el trabajo en el mar con las navieras digitales que, empleando nuevas tecnologías, ofrecen desde el uso de contenedores con dispositivos de rastreo basados en IoT (internet de las cosas) e IA (inteligencia artificial), que están conectados en tiempo real. En esta parte del proceso los freight forwarders digitales hacen el seguimiento en línea, para que sus clientes estén siempre informados de la ubicación y condiciones de su carga. Incluso, ya en un futuro no muy lejano, las navieras se plantean tener sus propias flotas de buques de navegación autónoma para optimizar y reducir costos operativos, a la vez que cumplen con nuevas regulaciones marítimas.
  • También en los puertos y terminales, más aún en los puertos 4.0, hay una oportunidad de colaboración en lugar de competencia entre los freight forwarders digitales y las navieras digitales. La automatización de los procesos de carga y descarga, así como la posibilidad de facturación y gestiones aduanales en línea, que ofrecen las navieras, hace posible que la tarea de entrada – almacenamiento – salida de contenedores que gestionan los freight forwarders, sea de forma mucho más rápida, segura y eficiente.

Aunque todavía es mucho lo que queda por comparar entre un freight forwarder digital y una naviera digital, por ahora queda bien establecido que el mercado de la industria marítima ya es un negocio digital, en tierra o en el mar.


Contenido desarrollado por Cargofive