Las restricciones a las importaciones, en su gran mayoría, se fueron desactivando con la asunción de Javier Milei a la presidencia de la Nación.

No obstante, el dinamismo en materia de compras externas no se percibe. De hecho, continúa contrayéndose.

La recesión económica, la deuda comercial que permanece irresuelta a pesar de las alternativas financieras planteadas con los bonos Bopreal -que todavía no son tan fáciles de digerir por parte de los acreedores y proveedores del exterior- explicarían por qué todavía las importaciones no arrancan a pesar de estar prácticamente liberadas.

Escenario

Así concluye un informe elaborado por la consultora económica y de negocios MAP, titulado “Escenario local: tras el fin de las trabas, ¿Qué está pasando con las importaciones?”

Allí señalan que en el balance cambiario de enero, el Banco Central informó que el acceso al MULC para el pago de importaciones fue de US$ 1068 millones.

“Considerando la diferencia entre las importaciones pagadas y las computadas por el ICA-INDEC (Intercambio Comercial Argentino), la deuda comercial creció US$ 3500 millones en enero, acumulando poco más de US$ 7000 millones entre diciembre de 2023 y el primer mes de 2024”, destaca el trabajo.

Vale la pena recordar que la balanza comercial de enero fue superavitaria en 797 millones, luego de registrarse exportaciones por US$ 5398 millones e importaciones por US$ 4601 millones que, a su vez, retrocedieron un 14% interanual.

De hecho, las importaciones sumaron 14 retrocesos en los últimos 15 meses.

Diferencia

“Mientras tanto, de acuerdo con el balance cambiario del BCRA –que contabiliza los dólares efectivamente transaccionados en el MLC (Mercado Libre de Cambios), a diferencia del ICA que aplica el criterio devengado– el superávit durante el primer mes del año resultó sensiblemente mayor, de US$ 3879 millones, debido a la menor cantidad de importaciones efectivamente pagadas”, agregaron.

En rigor, la cuenta muestra que se transfirieron sólo 1068 millones de dólares (según el BCRA) de los US$ 4601 millones realmente importados, de acuerdo con lo informado por el ICA.

“La diferencia sugeriría un aumento en el endeudamiento comercial, con importadores que todavía enfrentan limitaciones para hacerse de divisas por la vía del mercado de cambio oficial dado el esquema vigente”, subrayaron.

Situación similar

En tanto, con las exportaciones sucede algo similar: el INDEC informó ventas por US$ 5398 millones cuando el BCRA sólo acusó liquidaciones por US$ 4947 millones, lo que indicaría que todavía no ingresaron las divisas en el mercado oficial, tal vez a la espera de una mejor cotización el dólar. 

Según señala el documento, “los pagos pisados de importaciones (US$ 3533 M) resultan prácticamente equivalentes a las divisas que el BCRA compró durante el mes (USD 3273 M)”, motivo por el cual deducen que es la estrategia elegida por la entidad monetaria para “sumar divisas durante el primer mes del año”.

Para febrero, el panorama podría repetirse: las importaciones fueron un 10% menores en términos interanuales (US$ 4500 M) y, si bien hay que esperar dos semanas para el balance cambiario de febrero, lo que sí se sabe es que el BCRA acumuló el mes pasado US$ 2537 M. Por eso, nuevamente, se habrían demorado los pagos de importaciones.

Llamativo

Aún cuando se trate de escenarios y proyecciones, el informe de MAP concluye que resulta “llamativo” que en los dos primeros meses completos sin restricciones para importar, las compras en el extranjero hayan seguido contrayéndose.

“Desde el punto de vista de la normativa comercial, hoy no existen trabas que las limiten. El sistema SIRA, que funcionó hasta el 10 de diciembre de 2023, fue reemplazado por el Sistema Estadístico de Importaciones (SEDI), que busca simplificar los procedimientos de importación al no requerir el trámite de ninguna licencia. Las declaraciones en el SEDI tienen carácter informativo, no requieren la aprobación de la Secretaría de Comercio y no traban el ingreso de la mercadería”, recordaron.

Y, en relación con el acceso al MULC, el calendario establecido por el BCRA para la compra de divisas habilita el pago total de las compras en cuatro cuotas iguales cada 30 días.

Motivos

Entonces, ¿Por qué no están aumentando las compras en el exterior? 

En primer lugar, el tipo de cambio aumentó un 118% en diciembre, al tiempo que las importaciones también fueron encarecidas por un incremento de 10 puntos en el Impuesto PAIS, cuya alícuota hoy está en 17,5%. Un combo que desalienta la compra en el exterior.

“Tras la devaluación y la suba del impuesto PAIS -explican desde MAP- el tipo de cambio real para las importaciones prácticamente igualó el nivel más alto registrado post salida de la Convertibilidad (en enero pasado quedó a sólo 5% del valor máximo de junio de 2002), mientras que se mantuvo elevado en febrero. Hacia adelante, y en tanto las autoridades sostengan la estrategia de política monetaria actual (crawling peg de 2% mensual), este factor podría perder significatividad, ante el atraso del TCR”.

Luego, la recesión

“La economía argentina demanda importaciones en las fases del ciclo de crecimiento económico, porque los bienes importados se incorporan en los procesos productivos. Alrededor del 40% del total comprado al exterior se compone de bienes intermedios, mientras que un 35% se explica por la suma de bienes de capital más partes y accesorios de bienes de capital”, detalla el trabajo.

Un dato revelador es la elasticidad de las importaciones: en los últimos 40 años, se ubicó en torno al 3,5 y 4, lo que indica que por cada punto de cada caída o incremento de la actividad productiva, el volumen de importaciones lo replica en 3 puntos. 

“Entonces, con una caída esperada de la actividad de 3% anual para este año, cabría esperar un retroceso de las compras en el exterior en torno a 9%/10%”, concluyeron.

Deuda acumulada

El tercer gran freno a las importaciones es la deuda comercial que continúa sin solución a pesar de los Bopreal.

Estos bonos fueron parcialmente aceptados por contrapartes en el exterior vinculadas con los importadores locales, con el fin de documentar en los balances las operaciones impagas. 

Pero, por otro lado, no resultó ser una solución atractiva ni aceptable para las deudas con proveedores con los que los clientes locales no tienen más vinculación que un historial comercial. Quienes se llevaron la peor parte fueron las empresas que no contaban con financiamiento o crédito por parte de los exportadores en origen.

Por esta misma razón, el descrédito internacional, hizo que el nivel de exposición de los importadores argentinos haya aumentado y los proveedores del exterior piensen dos veces antes de vendernos productos o servicios. De hecho, muchos de ellos se financiaron en origen para exportar y corren con multas -y denuncias en el peor de los casos- de sus propios acreedores financieros.

Sin cronograma

Las deudas, todavía, no tienen un cronograma de acceso al MLC para ser saldadas. “Sin embargo, estos compromisos están siendo tratados por el BCRA como deuda por servicios (anteriormente, canalizada vía SIRASE), quedando alcanzados por el esquema de pagos escalonados”, analizaron desde MAP tras agregar que “la imposibilidad de las compañías para repagar los vencimientos financieros de una sola vez no les permite regenerar el financiamiento vía préstamos bancarios y/o la emisión de títulos, limitando también la disponibilidad de fondos para afrontar nuevas importaciones”.

Por todo lo expuesto, los analistas indicaron que no se prevén cambios en el corto plazo en materia de importaciones, salvo que se unifique el tipo de cambio y se levante por completo el cepo cambiario.

“Si la recesión mantuviera deprimidas las importaciones, las dificultades en los pagos de deuda y el esquema de acceso actual podrían resultar, de sostenerse, un limitante para la recuperación económica de la segunda mitad del año. De no haber un cambio en la dinámica de las compras en el exterior a partir del tercer trimestre, los sectores productivos podrían sumar preocupaciones y enfrentar meses complejos, dado que deberán operar en un escenario de falta de insumos”, advirtieron desde MAP.


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