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El martes 1° de septiembre, el Ministerio de Trabajo dictó una conciliación obligatoria en el marco del conflicto entre el Sindicato Unidos Portuarios Argentinos (SUPA) y las concesionarias del Puerto Buenos Aires Terminales Río de la Plata (TRP), Terminal 4 y Bactssa.

La directora nacional de Relaciones y Regulaciones del Trabajo, Gabriela Marcello, intimó al SUPA a que por un período de 15 días cese “toda medida de acción directa que estuviesen implementando y/o tuvieran previsto implementar, prestando servicios de manera normal y habitual”.

En sus argumentos, la funcionaria advirtió la gravedad de este tipo de medidas de fuerza en momentos en que “se están recibiendo insumos médicos, de vital importancia para la situación sanitaria actual de la Provincia de Buenos Aires, atento a la pandemia” por lo que resulta necesario “disponer las medidas pertinentes para promover una solución pacífica y legal al conflicto planteado”.

Conciliación vulnerada

El fin de semana último, la conciliación obligatoria quedó de hecho violada por manifestantes del SUPA.

Los estibadores bloquearon el acceso a las terminales a trabajadores de los gremios de la Fempinra. Repitieron el accionar que ya habían consagrado en junio pasado, cuando invadieron Terminal 4 y abordaron los buques a la fuerza.

En aquel entonces, vencida la conciliación obligatoria planteada por Trabajo, entraban a correr los plazos de la conciliación voluntaria: con un acuerdo de las partes, se torna obligatoria. El SUPA se negó a acordarla.

Esta vez, tras una denuncia penal presentada por la Administración General de Puertos (AGP) y las terminales, la Prefectura se llevó detenidos a 40 manifestantes, 6 de los cuales permanecen todavía privados de su libertad.

El Ministerio de Trabajo convocó a las partes a una reunión el martes 8.

Trasfondo

El reclamo salarial planteado esconde la pelea histórica por el encuadre gremial y, en última instancia, por la disputa de poder político frente a las bases en tiempos donde el Puerto Buenos Aires, si bien logró un respirador por dos años, rodea de incertidumbre laboral a los trabajadores e interpela el liderazgo de los delegados y secretarios generales.

Fuentes consultadas por Trade News que participaron de la reunión señalaron que el secretario general del SUPA, Juan Corvalán, expuso las condiciones para levantar las medidas de fuerza.

En oficinas distintas estaban los referentes de la Fempinra y los representantes de las terminales. Los funcionarios de Trabajo llevaban y traían los planteos con miras a una solución del conflicto. Pero enterada la Fempinra de las nuevas condiciones (que implicaban un mejoramiento de las condiciones para el SUPA respecto de lo ya acordado con Fempinra), pidieron “tiempo para consultar” con las bases.

A las 15 horas del miércoles 9, el puerto debería retomar la operatividad normal. Mañana jueves habría una nueva reunión con Fempinra.

Comunican acuerdo

Pero mientras ayer martes 8 las partes se levantaron sin firmar nada, el SUPA distribuyó hoy un comunicado de prensa donde advierte que se cerró un “una importante recomposición salarial para los estibadores” que implica “un triunfo de toda la familia de estibadores”, según Corvalán.

El comunicado destaca un incremento del 10% retroactivo a junio como cierre de la paritaria 2019 y otra suba del 10% retroactiva a julio a cuenta de la paritaria 2020, junto con un bono de $ 20.000 para septiembre y otro de $ 15.000 en diciembre bajo el concepto de “esencialidad”.

“El acta acuerdo sellada a instancias del ministerio de Trabajo de la Nación con las empresas portuarias incorpora una cláusula de revisión en octubre y compromiso de las partes a negociar ese mes los ingresos de los tercerizados al plantel de efectivos”, destacaron desde el SUPA.

Trade News le solicitó al SUPA una copia del acta firmada, pero no tuvo respuesta. Desde las terminales destacaron que no se firmó nada en el día de ayer, ni hoy.

Cuarto intermedio

Por su parte, la Fempinra se limitó a comunicar el contenido de la reunion: “Se trató el pago de un bono de $ 20.000 con la firma del acuerdo y otro de $15.000 complementario al premio que se acuerde para fin de año. También se trató la implementación de una mesa en el mes de octubre para tratar el ingreso de compañeros tercerizados y retomar la paritaria 20/21”, indicaron.

Consultados sobre si se firmó el acuerdo indicaron: “Se pasó a un cuarto intermedio para el jueves 10 a las 13”.

Las paritarias portuarias siempre fueron conflictivas por el histórico enfrentamiento entre SUPA y Fempinra. En este contexto, la problemática se agudiza al extremo no sólo por el futuro del puerto y del trabajo, sino por una pandemia que declaró esencial al comercio exterior, la operatoria portuaria y a los propios trabajadores portuarios.

Mientras desde Fempinra en más de una oportunidad manifestaron la solidaridad con las medidas decretadas y la vocación de mantener los flujos de las cargas ininterrumpidos, el SUPA se manifestó de otra manera y mantuvo la dinámica de reclamos típicas de tiempos normales.

En tanto, la Justicia sigue investigando el tiroteo que sobrevino en los momentos de máxima tensión y continúa avanzando con la denuncia penal.

Un Comentario

  • El gobierno debe prestar MUCHO MAS ATENCIÓN a este tema y las autoridades tendrían que leer bien el articulo de Ricardo Sanchez: MUDAR UN PUERTO.
    Mientras se está preparando una nueva licitación para Puerto Nuevo, se nota claramente que los conflictos gremiales pesan más que el derecho de 44 millones de habitantes para tener puertos eficientes en el beneficio de todos.
    Sin duda los gremios son importantes y se deben escuchar sus argumentos, pero no puede ser que conflictos entre gremios del puerto de Buenos Aires afecten a todo el país.
    Y menos aún en la presente situación tan difícil.

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