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Un fuerte deterioro en el frente financiero, en el comercio internacional y una parálisis del consumo y la producción en aquellos países donde parte relevante de su población está en cuarentena son las consecuencias económicas más evidentes de la pandemia del coronavirus.

“Las importaciones se verán afectadas por la menor actividad interna y los menores precios internacionales, pero el efecto no compensaría la merma en exportaciones”, destacó Ecolatina.

“Creemos que el impacto sobre la actividad económica será significativo. Por un lado, la dinámica del comercio exterior se está resintiendo. Si bien Argentina es uno de los países con menor apertura comercial del mundo, parte relevante de su producción tiene como destino China, Estados Unidos y Europa (explican cerca del 30% de nuestras exportaciones) y el shock de demanda que están teniendo estos países definitivamente afectará el volumen de nuestras ventas”, señaló la consultora.

Ecolatina advirtió sobre la caída del precio de las commodities de las últimas semanas y dudó de su recuperación en el corto plazo.

Menos divisas

“Además, el flujo de turismo receptivo se verá afectado por el temor a la pandemia y el cierre parcial de fronteras. Estos efectos apuntan en la misma dirección, el ingreso de divisas comerciales se resentirá en un contexto de escasez de reservas”, señaló la firma.

“El menor saldo de divisas pondría en una disyuntiva al equipo económico. O impone restricciones cuantitativas a las importaciones con el fin de preservar el superávit comercial para hacer frente a sus compromisos financieros, o acepta perderlo parcialmente y no resentir tanto el nivel de actividad. Es probable que se elija un mix, lo cual afectará tanto la negociación de la deuda como a la actividad económica local”, proyectó.

A propósito, la Cámara de Importadores (CIRA) reclamó al Gobierno medidas de flexibilización tanto en licencias no automáticas como en la normativa cambiaria del Banco Central para todo tipo de insumo vinculado a la salud.

PBI e inflación

“En este marco nos vimos obligados a recortar nuestra proyección de PBI para 2020, pasando de una contracción de 1,5% a una de 2% con riesgo a la baja si las restricciones de circulación/cuarentena se profundizan. Asimismo, creemos que la caída en los precios internacionales y las depreciaciones de nuestros principales socios comerciales ayudarán a reducir la inflación local siempre que no se produzca un nuevo salto del dólar oficial (lo cual ocurriría en un escenario de default)”, pronosticó Ecolatina.

“Pese a que el desplome en el precio del petróleo paraliza la actividad local en el sector, ayudará a contener los aumentos en tarifas y combustibles. En este marco nuestra proyección de inflación para el año pasa de 37,5% a 35%”, concluyó.

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