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La presentación del informe “Mercados Agroalimentarios. Relevamiento de Oportunidades”, la semana pasada, se transformó en una suerte de gran terapia grupal en la que representantes de 64 cámaras empresariales expresaron ante el canciller, Felipe Solá, su preocupación por los costos logísticos en nuestro país, la apertura de mercados y los tiempos de devolución del IVA, entre otras cuestiones.

“La logística argentina en lo que es exportación, llámese contenedores, consolidación, transporte, es de muy baja competitividad a nivel regional. Todo el tiempo nos encontramos con eso. Los insto a que por favor tratemos de mejorar el tema del costo de la logística que nos quita muchísimas opciones a la hora de empezar las ventas”, dijo Federico Gadea, de la Cámara de Industriales Arroceros de Argentina.

Eduardo Sancho, representante de la Asociación de Cooperativas Vitivinícolas Argentinas (Acovi) y de la Federación de Cooperativas Vitivinícolas de Argentina (Fecovita), se sumó al pedido al explicar que resulta prioritario “mejorar la logística para las exportaciones” y mencionar los “inconvenientes históricos” que su sector tiene “a nivel de puertos” a raíz de los altos costos que afectan la competitividad.

“Sabemos que es más caro llegar a Buenos Aires desde las provincias productoras vitivinícolas, que desde Buenos Aires a los puertos internacionales”, dijo Eduardo Sancho, de Acovi y Fecovita. Imagen de kevberon/Pixabay

“Y también tenemos el tema del flete interno. Sabemos que es más caro llegar a Buenos Aires desde las provincias productoras vitivinícolas, que desde Buenos Aires a los puertos internacionales”, dijo Sancho.

Coordinación con el sector privado

El canciller, el secretario de Relaciones Económicas Internacionales, Jorge Neme, y el subsecretario de Promoción del Comercio e Inversiones, Pablo Sivori, acababan de presentar el relevamiento hecho por las representaciones diplomáticas de la Argentina para encontrar posibilidades de negocios en medio de las hendijas que provocó el Covid-19.

Solá explicó que la iniciativa es parte del “trabajo coordinado con el sector privado” que se proponen llevar adelante ya que, en definitiva, “son los hombres y mujeres del sector privado los que exportan”. Entonces fue cuando se abrió el espacio para las preguntas de los representantes del sector privado.

Catarsis y pedidos

Los empresarios aprovecharon el espacio para hacer catarsis, pero también para plantear cuestiones concretas.

Además de hablar del tema logístico, Gadea, por caso, pidió que los funcionarios intervengan para resolver conflictos relacionados con los aranceles.

“Hay países donde EE.UU. entraba muy fuerte, como en México o Centroamérica, y que hoy por razones de precio y calidad nosotros tenemos muy buenas oportunidades. Pero en México, por ejemplo, tenemos acuerdos que no se están respetando, como el ACE06”, describió.

A su turno, Javier Prida, presidente de la Cámara Argentina de Productores Avícolas (Capia) planteó las dificultades de su sector para lograr los certificados sanitarios en India y China.

Las SIMI, bajo la lupa

“A pesar de que tenemos pedidos de cotizaciones de algunas industrias de esos países no podemos hacer nada porque no está el certificado sanitario terminado. Tengo entendido que para el de China falta solo la firma del gobierno chino. En el caso de India falta avanzar un poquito más en el ida y vuelta entre Senasa y el servicio sanitario indio. Solucionar eso significaría tener la oportunidad de ingresar al 30% de la población mundial”, comentó.

El secretario de Relaciones Económicas Internacionales, Jorge Neme, dijo que el ministro de Transporte, Mario Meoni (foto) debe sumarse a la mesa chica interministerial porque es “quien tiene que ver con la logística y sobre todo con el tema de los puertos, que especialmente en Argentina es un viejo tema: ¿cómo mejoramos la operación portuaria y bajamos costos en ese proceso?”.

Y luego contó una cuestión les genera especial preocupación: “En los dos últimos meses, Brasil salió en forma muy agresiva al mundo a comercializar huevo en polvo y nos sacó en ese tiempo casi el 40% del mercado local a precios irrisorios. Sería bueno si Cancillería puede hablar con Producción, porque muchas veces se nos dificulta poder importar un repuesto o un insumo con una SIMI de muy bajo monto, pero vemos que al mismo tiempo se aprueban otras por millones de dólares para importar productos que se fabrican en la Argentina, en una coyuntura en la que estamos más para cerrar las plantas de quebrado de huevo que para seguir trabajando. Hoy tenemos 53% de la capacidad ociosa, y si esto se sigue profundizando, lamentablemente entraremos en un espiral muy profundo. Escribimos a Producción, los llamamos, pero no hemos tenido ningún tipo de respuesta”, dijo.

Tiempos de proteccionismo

Neme fue el encargado de responder. “El tema aranceles afecta a muchas regiones de la Argentina”, admitió y anunció que el Gobierno se esforzará en el marco de la pandemia provocada por el Covid-19 para “lograr acuerdos parciales, circunstanciales, vinculados a la situación de emergencia con la idea de dar los primeros pasos, aunque no es un tema sencillo de resolver”.

El funcionario explicó que si bien es cierto que por un lado la pandemia generó problemas de abastecimiento en los mercados (y con ello oportunidades de negocios para nuevos proveedores), al mismo tiempo exacerbó un conjunto de medidas proteccionistas en todos los mercados.

La política con México

“¿El tema del arroz con México? Tenemos agendada una reunión para discutir todo el ACE06. México es un país que normalmente hacia el Sur ha tenido políticas altamente proteccionistas, muy vinculado al mercado americano. En muchos casos es un apéndice de la producción y el abastecimiento americanos. Estamos tratando de romper eso. Este año negociamos un cupo importante de frijoles, está en cartera el tema del arroz, de la carne bovina, el acuerdo automotriz –que tiene sus problemas para nuestra industria-. Es una relación compleja con un mercado importante”, dijo el secretario de Relaciones Económicas Internacionales.

Sobre China e India comentó que “son países difíciles desde el punto de vista sanitario, requieren múltiples trámites”.

Flexibilidad con China

Y entonces comentó la nueva relación que el país tendrá con China.

“China abrió el mercado del limón después de 17 años de gestiones. Esperemos que para los pollos no sea lo mismo. La semana que viene –por la actual- estará el nuevo embajador en China (Luis María Kreckler). Hay un equipo importante en la embajada, que la Cancillería ha reforzado con funcionarios de la carrera diplomática y con funcionarios con mucha experiencia y conocimiento en el mercado chino. El desempeño de la relación con China tendrá otro nivel de flexibilidad y flujo a partir de la gestión de esta Cancillería”, dijo Neme.

Mochila pesada

Tras valorar el informe presentado por el Gobierno, Diego Cifarelli, presidente de la Federación Argentina de la Industria Molinera (FAIM), resaltó que “más allá de la de detección de negocios se puede trabajar junto con Cancillería en todos los otros elementos que probablemente no hagan factible el aprovechamiento de esas oportunidades. Muchos sectores cargan en la mochila pesos y costos extraordinarios que no son propios del sector. Y probablemente, trabajando con Cancillería y haciendo un análisis estratégico se puede mejorar eso con quitas puntuales de contrapesos que hoy impiden concretar negocios”, sugirió.

“Los plazos de devolución del IVA atentan contra el agregado de valor en cualquier producto que queramos exportar”, dijo Sergio Casas, presidente de la Cámara Argentina de Maíz Pisingallo (Campi).

Sergio Casas, presidente de la Cámara Argentina de Maíz Pisingallo (Campi) explicó que para poder agregar valor a las exportaciones debería atenderse el recupero del IVA. “Los plazos de devolución del IVA atentan contra el agregado de valor en cualquier producto que queramos exportar”, dijo.

Discusiones en la mesa chica

Neme volvió a tomar el guante.

“Al tema logístico lo asocio con las cuestiones que planteó Diego Cifarelli, que tienen que ver con el conjunto de variables que definen una política exportadora donde hay financiamiento, medidas fiscales impositivas, cuestiones tributarias, financiamiento especial para la inversión, el aumento y diversificación de la oferta. Hablamos de una política integral, y quiero contarles que estamos conversando en ese sentido, en una mesa chica, con el secretario de Política Tributaria; el secretario de Industria; autoridades del BICE y del Banco Nación, para definir en los próximos días una serie de cuestiones vinculadas a estos temas que no puedo adelantar aún”, arrancó.

“También tenemos que sentar en esa mesa al ministro de Transporte (Mario Meoni), que tiene que ver con la logística y sobre todo con el tema de los puertos, que especialmente en Argentina es un viejo tema: ¿cómo mejoramos la operación portuaria y bajamos costos en ese proceso? Somos conscientes de que no se trata sólo de encontrar la oportunidad sino que es necesario definir un camino que facilite que esa oportunidad se haga realidad”, añadió.

Cruzar el charco

Sofía García, Coordinadora de Negociaciones Internacionales en CEPA (Centro de Empresas Productoras Avícolas) y GEPA (Grupo de Empresas Productoras y Exportadoras de Cerdo) explicó que para el sector “es de máxima importancia el acceso a Uruguay”, país netamente importador de cerdos.

“En un semestre, Uruguay importó el doble de lo que la Argentina exportó en 2019. Abrir ese mercado nos permitiría crecer prácticamente sin hacer inversiones en frío, que es casi la máxima restricción que tiene el sector porcino para crecer en exportación”, graficó.

“Tenemos intereses de los privados relevados, concretos y actuales, e interés en los exportadores. Es simplemente un tema de comunicación que entendíamos que era a nivel ministerial. Lo planteamos en Agricultura pero no tienen respuesta de las autoridades uruguayas. Y las autoridades uruguayas les dicen a los importadores que nosotros debemos hacer la propuesta desde Argentina. Simplemente les pedimos si pueden hacer de puente para activar esto que consideramos una apertura inmediata”, dijo García.

El papel de las embajadas

Neme prometió encargarse del pedido. “Sabemos que la de los cerdos es una producción que tiene mucho futuro y que tiene mucho que ver con eso de agregar valor a nuestra producción, pasar del maíz y de la harina de alta proteína a la carne, y si es posible a la carne con frío, envasada al vacío y por qué no cocida o pre cocida”, comentó.

Según el secretario de Relaciones Económicas Internacionales, el Gobierno busca que las embajadas tengan un perfil marcadamente comercial.

“Queremos que todos los embajadores, en lo posible, actúen con una mirada al mundo de los negocios, una mirada inteligente a las demandas de cada país, y si bien no todos tienen una vocación por la economía y el comercio –y no tienen por qué tenerla-, sí tengan en sus equipos a funcionarios que puedan cumplir con ese rol y que con su apoyo las cosas puedan caminar. La idea es que en las embajadas argentinas haya funcionarios que tomen el comercio exterior como tema central de su actividad en el país de destino. Eso es lo que fortalecerá la capacidad e inteligencia nuestra para encontrar un espacio en los mercados”, aseguró.

A modo de despedida, el funcionario dijo que usarán todos los comentarios en la mesa con los otros ministerios porque, finalmente, “todo tiene que ver con una política de exportaciones de nueva generación para la Argentina. Se supone que en algún momento tenemos que llegar a exportar por lo menos 30% más de lo que exportamos ahora, y sería un objetivo que podemos darnos para los próximos uno o dos años”, cerró.

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