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Un relevamiento realizado por la empresa de rastreo satelital de camiones Maxtracker concluyó en que cada vehículo malgasta un promedio de 4000 pesos por mes en combustible que podría haberse ahorrado de no haber mantenido prendido el motor mientras la unidad se encontraba frenada.

Maxtracker monitoreó alrededor de 5500 camiones pertenecientes a flotas de distintas empresas, y realizó el seguimiento a partir de la instalación de un dispositivo equipado con GPS y un chip conectado a Internet de manera que los datos recopilados en tiempo real se compartían con una base de seguimiento, al tiempo que se configuraba un “historial” de la unidad.

“Los choferes suelen dejar los motores en marcha por diversas razones. Las principales son el uso del aire acondicionado en verano y calefacción en invierno, así como también se suele dejar encendido, en zonas petroleras, durante el almuerzo. En los vehículos de reparto, es habitual que se mantengan encendidos durante la descarga de productos”, destaca el trabajo.

El dejar el motor encendido, en los camiones, proviene de una tradición de muchos años: se decía que encenderlos y apagarlos, muchas veces por día, podía causar daños en el motor y el sistema de arranque. Eso no se aplica a los modelos actuales, donde está demostrado que si se va a frenar más de 30 segundos el vehículo, sin avanzar, conviene apagarlo. En esos modelos, el prendido y apagado repetitivo no produce daños.

Desde Maxtracker aclararon, por otra parte, que para algunos rubros particulares sí es necesario dejar el motor en marcha a pesar de que el vehículo esté frenado. Es el caso de camiones de cemento, equipos refrigerados y vehículos de seguridad que tienen que estar listos ante cualquier inconveniente.

“Por el contrario, en la gran mayoría de los transportes, como demuestra el informe, esta práctica, aun muy habitual, implica un significativo desperdicio de nafta y dinero. En ese sentido, el monitoreo permitió constatar que, en promedio, los vehículos de cuadrillas hacen  40 horas de “ralentí”  mensual, lo que traducido en dinero, por cada unidad, equivale a $ 4000 de gasto extra en combustible (principalmente diésel)”, explicaron

“Este es un buen ejemplo en donde la tecnología, en este caso utilizada para el monitoreo, y el chequeo y cruce de los datos, puede arrojar información útil para corregir conductas, algunas de ellas arraigadas en el tiempo o las tradiciones. El modificarlas puede implicar un gran ahorro para las compañías, en especial las que disponen de muchos vehículos”, señaló Alejandro Pérez Scianca, presidente de Maxtracker.