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China cerró su espacio aéreo dos meses y medio; Europa casi el mismo tiempo. Buena parte de los países de América latina se encaminan a marcar el record. En el caso de Argentina, por ejemplo, el transporte aéreo comercial se encuentra paralizado en Argentina desde el 20 de marzo y si se respetan los anuncios oficiales, recién el 1 de septiembre se retomarían los vuelos internacionales regulares.

En cuanto a los vuelos de cabotaje, aunque todo estaba listo para que a mediados de mes comenzaran a operar algunas rutas por el interior del país, el aumento de casos de Covid-19 en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y el conurbano bonaerense volvió a endurecer las condiciones de la cuarentena y con ello quedó en suspenso también la vuelta de los vuelos nacionales.

El ministro de Transporte, Mario Meoni, confirmó que la reanudación de esas actividades -prevista para el 15 de julio-, se postergará “por un tiempo”.

“Hay conectividad de vuelos especiales a algunas provincias y eso se irá incrementando a medida que las actividades de las provincias vayan aumentando”, dijo el funcionario en declaraciones radiales.

El Ministro de Transporte, Mario Meoni, y la titular de Anac, Paola Tamburelli, durante la última reunión virtual con Peter Cerdá, Vicepresidente para las Américas de IATA.

Pérdidas millonarias

Meoni explicó que el protocolo está listo y de hecho ese fue uno de los temas que abordó la semana pasada durante la charla virtual que mantuvo con Peter Cerdá, Vicepresidente para las Américas de la Asociación Internacional de Transporte Aéreo (IATA, por su sigla en inglés).

“Por el cierre de las operaciones, la situación en América latina sigue siendo extremadamente delicada. En la mayoría de nuestros países ni siquiera hay vuelos domésticos, mucho menos internacionales”, comentó Cerdá durante la conferencia de prensa quincenal que ofrece de modo virtual.

Las cifras que proyectan los economistas de IATA son impactantes. Sólo en la región, siempre y cuando las reaperturas de frontera no se sigan postergando, las estimaciones de los expertos indican que el sector aéreo sufrirá este año pérdidas que superarán los US$4000 millones.

Si el estudio se hace a nivel global, ese número trepa a US$84.300 millones para este año, y a US$15.800 millones para 2021.

Menos aerolíneas en la región

Cerdá explicó que la situación ya está generando efectos indeseables: “Estamos viendo más líneas aéreas que se ven en la necesidad de recurrir al capítulo 11 (en referencia a la ley de bancarrota de Estados Unidos a la que apelaron Avianca  y Latam Group) y varias aerolíneas que informan que están cerrando sus operaciones de manera permanente con un fuerte impacto en mercados importantes como son Perú, Argentina y Ecuador (aunque no lo mencionó, es el caso de Latam Argentina que anunció que deja de operar en el país).

En medio de ese contexto es que IATA insiste que para amortiguar el golpe, resulta clave el involucramiento de los gobiernos tanto para brindar auxilio financiero a las aerolíneas como para implementar los protocolos y reactivar los vuelos regulares.

Record en tierra

“En la región, los gobiernos tomaron medidas muy duras desde el inicio de la pandemia. Hay aerolíneas que no podrán operar en la región por 3, 4 y hasta 5 meses. Eso significa tener los aviones en tierra con lo que eso implica. Entendemos que el epicentro del Covid-19 está en estos momentos en América latina, pero al mismo tiempo tenemos la ventaja de disponer de los protocolos en los que han trabajado la Organización de Aviación Civil Internacional (OACI)  y la industria, que están disponibles para garantizar que se pueda volar de una manera segura, eficiente, y sin que el transporte aéreo sea un vector de la transmisión”.

Tras señalar que por el tamaño de la región, y por la dificultad en las comunicaciones por tierra por redes de carreteras insuficientes, Cerdá destacó el “rol clave” del transporte aéreo en el desarrollo económico y social de América latina no sólo para permitir el suministro de mercancías sino como vía de conectividad de la población.

Vuelos especiales

El Vicepresidente para las Américas de IATA dijo que la relación con el gobierno argentino es excelente, transparente y colaborativa y elogió la reciente autorización, efectivizada por la ANAC para realizar más vuelos entre Argentina y Europa durante este mes.

Cerdá dijo que se trata de una flexibilización en las condiciones fijadas para los vuelos de repatriación ya que durante julio y agosto las aerolíneas podrán comercializar vuelos “en ambos sentidos” (la medida alcanza a algunos destinos europeos puntualmente).

Las compañías aéreas Air France-KLM e Iberia, confirmaron que realizarán un vuelo especial por semana entre Buenos Aires y Europa durante julio y agosto, luego de la autorización recibida por parte de la ANAC, con pasajeros en los tramos de ida y de vuelta.

Por su parte, Aerolíneas Argentinas anunció dos nuevos vuelos especiales hacia Madrid para el 15 y el 29 de julio, habilitados en su tramo de ida para trasladar residentes españoles y pasajeros con pasaporte de la Comunidad Europea con conexiones a otros destinos dentro de las 24 horas de arribado al aeropuerto de Barajas.

El peor año de la historia

“En términos financieros, 2020 será el peor año de la historia de la aviación. De media, cada día de este año, la industria acumulará US$230 millones en pérdidas o sea, US$84.300 millones en total. Esto significa que, sobre una estimación de 2200 millones de pasajeros, las aerolíneas perderán US$37,54 por viajero. Por ello, es —y seguirá siendo— crucial el alivio financiero de los gobiernos, y compensar así la crisis de liquidez del sector”, dijo Alexandre de Juniac, Director General y CEO de IATA.

Cerdá, que había calificado la situación de América latina como “extremadamente delicada”, insistió en la necesidad de contar con la ayuda estatal para las aerolíneas de “forma urgente”.

Según los datos de IATA, la ayuda financiera ofrecida por los países de la región a las compañías aéreas es solo un 1 % de sus ingresos operativos en 2019 (contra un 25 % en Norteamérica, 15% en Europa y el 10% en Asia-Pacífico).

Ayuda estatal

Al ser consultado por si la posibilidad de estatización de algunas aerolíneas a partir del auxilio financiero por parte del Estado, Cerdá respondió: “En momentos tan delicados para la industria y con el impacto que todo esto ha tenido, la industria está abierta a todas las opciones que se ponen sobre la mesa para salvaguardar a las líneas aéreas. Si parte de ello es que el gobierno tome una participación en la línea aérea hasta tanto se pague la deuda, desde el punto de vista de la industria, no hay opinión en contrario. Finalmente esa es una decisión entre cada aerolínea y los gobiernos”.

Qué pasó en Francia

La postura de los gobiernos respecto del monto y la manera en la que ayudará a las aerolíneas es diferente según el país del que se trate.

En el caso de Francia, por ejemplo, se informó que el gobierna prohibirá los vuelos comerciales en las rutas nacionales de más corto radio que estén cubiertas por trenes, con el objetivo de evitar que las aerolíneas low cost aprovechen la vacante que Air France se ve obligada a cumplir como parte de los términos del paquete de rescate estatal que recibió.

El Estado francés otorgó a la aerolínea un crédito garantizado de 7000 millones de euros pero a cambio puso varias condiciones, entre otras, que la compañía recorte 50% de las emisiones de CO2 para 2024 en sus operaciones domésticas en Francia con respecto a 2019.

El caso alemán

En el caso de Alemania, a fines de la semana pasada, el gobierno federal dio luz verde al plan de rescate de Lufthansa (con un préstamo de 9000 millones de euros), que implica el retorno del Estado al capital accionario de la compañía con una participación del 20%.

El ministro de Finanzas, Olaf Scholz, indicó que el paquete de rescate constituía una “muy, muy buena solución” que toma en cuenta las necesidades de la compañía y los contribuyentes.

“El apoyo que estamos preparando es por un período limitado”, aseguró. “Cuando la compañía vuelva a estar bien, el Estado venderá su participación y con suerte, con una pequeña ganancia que nos coloca en una posición para financiar los muchos, muchos requerimientos que tenemos que cumplir ahora, no sólo en esta empresa”, agregó.

El gobierno inyectará también 5.700 millones de euros en capital sin derecho a voto en la compañía, denominado como participación silenciosa. Parte de eso podría convertirse en una participación de capital adicional del 5%, ya sea si no se cumplen pagos de cupones o para proteger a la firma contra una adquisición.

Además, Lufthansa recibirá 3.000 millones de euros en préstamos del Banco gubernamental de Desarrollo (KfW) y bancos privados con un plazo de tres años

La aerolínea, que emplea a casi 140.000 personas en todo el mundo, atraviesa una grave crisis, con alrededor de 700 de sus 760 aviones inmovilizados, y más del 60% de sus trabajadores a tiempo parcial. En la actualidad, transporta unos 3000 pasajeros por día, en comparación con 350.000 que transportaba antes de la pandemia

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