El DNU 70/23 realizó cambios sustantivos al Código Aduanero: incorporó a la ley a sujetos que desde hace 24 años venían actuando como despachantes de aduana pero sin otorgar garantías ni cumplir con requisitos de estudios previos, amparados por la resolución general de la 333/99 de la AFIP, y sin que nadie del sector privado pusiera reparos.

No obstante, en un acto de justicia, eliminó para los despachantes la ilógica y costosa obligación de garantizar el fiel cumplimiento de sus obligaciones. Pero, lamentablemente, les quitó su principal razón para actuar como auxiliar aduanero: demostrar conocimientos e idoneidad.

Verificación aduanera

EL DNU también derogó y transformó artículos para afectar positivamente verificaciones e inspecciones en zonas primarias (y secundaria) aduaneras, e incorporó nuevos preceptos destinados a obtener libramientos más ágiles.

Algunos de esos cambios pretenden terminar con costos irracionales en el comercio exterior, eliminando barreras y restricciones pero sin afectar un ágil y equitativo control aduanero. Entre ellos cabe destacar las modificaciones introducidas al régimen del Despacho Directo a Plaza (DAP) para las importaciones.

Este régimen fue incorporado al Código Aduanero en 1981 para permitir que pudieran registrarse determinadas importaciones dentro de los 5 días hábiles anteriores al arribo del medio de transporte.

El régimen permitió durante años retirar a plaza algunos tipos de mercancías (la reforma incluye a todas) sin los costos relacionados con el ingreso a depósito provisorio de importación. Estos costos fueron incrementados desde el Estado en los años 90 y protegidos (según la mitología aduanera) por una burocracia favorable a poderosas inversiones de permisionarios aduaneros y agencias marítimas. Aunque esa protección no fuera siempre así.

Cuestión de coherencia

Tanto en el comercio exterior como en el servicio aduanero, la honestidad o falta de ella es difícil de probar, pero no lo es la coherencia o incoherencia en sus procedimientos y normas. Sólo basta leer aquellas reglamentaciones contrarias al Código Aduanero para darse cuenta.

En este caso, las buenas intenciones del DNU 70/23 contrastan con definiciones y olvidos de la resolución general 5474/23 AFIP. Sobre todo, porque esta reglamentación no se ocupa en diferenciar, claramente, el momento del registro de la destinación (equivalente a su oficialización), con el de la “presentación” del DAP para obtener el libramiento aduanero. Esta problemática afectará principalmente a la vía acuática, aunque en las vías terrestre y aérea no le irá en zaga.

Imposibilidad informática

Oponiéndose a cualquier lógica que desde la Presidencia pretenda aplicarse para agilizar y economizar las importaciones con el DAP, la RG AFIP 5474/23 no menciona la imposibilidad que tiene el actual Sistema Informático Malvina (SIM, especialmente en la vía acuática) de “oficializar” el DAP dentro de los 5 días hábiles anteriores al arribo del medio del transporte.

Y esa imposibilidad está dada por la variedad de reglamentaciones que la AFIP dictó para que los agentes de transporte aduanero (ATA) cumplieran su parte en el DAP.

Funcionamiento del DAP

La historia comenzó con la resolución 630/94 ANA (normas relativas al Módulo Manifiesto en el Sistema Informático para la Vía Acuática) reglamentación que -al igual que muchas otras relacionadas con la incipiente implementación del sistema- no se adaptaba correctamente al Código Aduanero, pero mantenía cierta coherencia con ese cuerpo legal.

Fue así que en 1994 se determinó para el DAP las siguientes responsabilidades y conductas:

  • Los importadores tenían la obligación de comunicar al ATA, previo al arribo del buque, la opción de retirar la mercadería directamente a plaza y estos auxiliares tenían la obligación de recibir formalmente esas comunicaciones.
  • Una vez notificado por el importador, el ATA debía ingresar al SIM, con anterioridad a la entrada del medio transportador, los datos de la carátula del Manifiesto y los correspondientes a los Conocimientos de Embarque (ESTADO: EN CURSO) a fin de permitirle al declarante “oficializar” el DAP también con anterioridad al arribo del buque.
  • La presentación del Manifiesto con la totalidad de las cargas transportadas debía realizarse en forma inmediata del arribo del buque. Y a partir de ese momento, los importadores que previamente comunicaron al ATA la opción del DAP y lo “oficializaron” con los datos de la carátula del Manifiesto y los correspondientes a los Conocimientos de Embarque incorporados al sistema (ESTADO: EN CURSO), recién podían “presentarlo” para obtener el libramiento.

La norma disponía claramente que los ATA debían responder ante los importadores que previamente les comunicaban la intención del DAP por el incumplimiento de sus obligaciones. Especialmente, si ese incumplimiento llegara a entorpecer, dificultar o impedir la oficialización del DAP antes del arribo y/o la presentación del mismo para obtener el libramiento dentro del plazo acordado al régimen.

Anexo IV a la resolución 630/94 ANA

Modificaciones

Años tras años, estas instrucciones para el ATA fueron objeto de modificaciones, todas contrarias al Código Aduanero.

Esos cambios acarreaban siempre beneficios sobre el accionar de las Agencias Marítimas y terminales portuarias, disminuyendo sus responsabilidades ante el servicio aduanero en el régimen DAP al tiempo que las incrementaban para los importadores, así como también los costos para obtener el libramiento.

Las modificaciones a la resolución 630/94 llegaron a un punto tal que, previo al dictado del DNU 70/23, el DAP aparecía como obsoleto, imposible de registrar dentro de los 5 días hábiles antes del arribo del transporte y ocasionalmente utilizado (por ejemplo, en importaciones de granel).

Problemas actuales

Además, la resolución 5474/23 AFIP contiene un párrafo que advierte la continuidad de problemas en el DAP, acompañados de enormes costos para el importador:

“Vencido el plazo indicado, las mercaderías que no hubieren sido entregadas por el servicio aduanero en calidad de directo a plaza deberán ser ingresadas por el transportista bajo su responsabilidad a todos los efectos a un depósito habilitado aduaneramente en zona primaria o secundaria aduanera, perdiendo el importador el derecho a retirarla en condición de directo a plaza, permitiéndose, no obstante, su posterior retiro al amparo del despacho de importación autorizado”. 

Va de suyo que la responsabilidad del transportista (“a todos los efectos”) respecto del ingreso a depósito, no incluirá hacerse cargo del costo del almacenaje y el de movimientos extras de las cargas por entrega fuera del plazo DAP.

Teniendo presente la incorporación de ese párrafo y que la nueva reglamentación también deja de lado tanto la obligación del importador de comunicar al ATA la intención de oficializar el DAP antes del arribo del transporte, como la obligación del ATA en recibirla, caben pocas dudas: es muy factible que quede en cabeza del importador la responsabilidad de abonar costos por la entrega de la mercadería fuera del plazo del DAP (aun en los casos que puedan ser atribuibles a posibles malas praxis del ATA, de funcionarios aduaneros intervinientes o cualquier acción con respaldo en errores u omisiones de la reglamentación).

Días corridos/hábiles

Por si esto fuera poco y malo para los importadores, la resolución 5474/23 no contempló que las terminales portuarias consideran erróneamente al plazo del DAP como 5 días corridos. Y que por tal motivo se dieron distintas controversias, entre otras:

  • 5 de noviembre de 2001. El servicio jurídico de la DGA emite el Dictamen 1168/01, en atención a una consulta realizada por la Cámara Argentina de Productos Químicos. Planteó que los depositarios consideraban los 5 días del DAP como corridos. El servicio jurídico fue claro: por el artículo 1007 del CA deben considerarse hábiles. Ese dictamen no sirvió de mucho: los permisionarios continuaron considerándolos corridos.

  • 29 de julio de 2002. Un despachante de aduana planteó ante el Departamento Aduana de Buenos Aires (ADGA Nº 428780/2001) el erróneo cómputo del plazo del DAP por parte de terminales portuarias, al cobrar almacenaje de más por el hecho de no considerar hábiles el plazo de 5 días. El servicio de asesoramiento jurídico fue claro al emitir el Dictamen 1174/02: las terminales deben considerar el plazo del DAP como días hábiles. En cuanto a la conducta de los permisionarios, le recordó al área operativa que la resolución 722/96 ANA reglamenta la actividad de las terminales y que su incumplimiento conlleva la aplicación de sanciones por parte de la Aduana. Más allá de las palabras volcadas al dictamen, las terminales continuaron considerándolos corridos.

Dictamen 1168/01

Dictamen 1174/02

Nuevos interrogantes

Así las cosas, principalmente en la vía acuática, los interrogantes que surgen del Anexo a la resolución 5474/23 son varios y preocupantes:

  • ¿La AFIP realizará en forma inmediata los cambios al sistema informático de gestión aduanera que permitirán oficializar los DAP dentro de los 5 días hábiles anteriores al arribo del buque? ¿O continuará bloqueado y sólo permitirá oficializar dentro de los 5 días hábiles contados a partir del día siguiente de iniciada la descarga (hecho que daría continuidad al actual embudo que conduce a miles de destinaciones al oneroso pago de almacenaje y movimientos de cargas, o a inequidades que pudieran ocurrir con operadores privilegiados, lo sean o no por volumen de trabajo)?

  • Si fuese intención de la AFIP aceptar los deseos del Presidente de la Nación y permitir “presentar” (entiéndase “oficializar”) el DAP dentro de los 5 días hábiles anteriores al arribo del medio de transporte y proceder al retiro de la mercadería dentro de los 5 días hábiles contados a partir de iniciada la descarga del buque, ¿Por qué esta reglamentación no volvió a incorporar la obligación del importador de comunicar al ATA, con suficiente antelación al arribo del buque, la intención del despacho directo a plaza y la obligación de este auxiliar de recibirla formalmente y actuar en consecuencia?

  • ¿Cuáles podrían ser las razones para no aclarar en la resolución 5474/23 que, si el retiro a plaza de importaciones con DAP no se da en el plazo determinado (por causas atribuibles al transportista, las terminales portuarias, funcionarios intervinientes o disposiciones contrarias a la ley) el importador debe quedar exento del pago de almacenaje y de movimientos extras de la carga?

  • ¿La Aduana permitirá que el plazo de los 5 días hábiles del DAP, contados a partir de la descarga del buque, a los fines de la facturación de gastos, continúe siendo considerado por las terminales como corridos (teniendo presente que tanto el artículo 1007 del CA como los dictámenes jurídicos aduaneros 1168/01 y 1174/02 los definen como hábiles)?

  • Por último: La asignación de turnos operativos en terminales para proceder a un libramiento ágil y equitativo en el régimen DAP, ¿Continuará al libre albedrío de los permisionarios o será supervisado obligatoriamente por la Aduana, tal como obliga la vigente e incumplida resolución 3778/15 de la AFIP?

Gatorpardismo

Respecto de la resolución 3778/15 vale destacar que el organismo dispuso para la asignación de turnos operativos para el despacho de mercaderías en terminales portuarias del ámbito metropolitano la obligatoriedad del cumplimiento del procedimiento obrante en el Manual de Asignación de Turnos Operativos jurisdicción de la Subdirección General de Operaciones Aduaneras Metropolitanas. Al que se debía acceder a través del sitio “web” (http://www.afip.gob.ar). Ese manual, desde hace años, brilla por su ausencia y las terminales siguen digitando turnos sin supervisión aduanera alguna.

La nueva reglamentación de la AFIP para el DAP -con sus definiciones y olvidos- aparenta tener un aspecto lampedusiano pues cambia y elimina textos de normas anteriores, pero los complicados procedimientos y enormes costos seguirán iguales.

Sin importar que por el DNU 70/23 se haya pretendido algo distinto.


El autor es especialista en comercio exterior y temas aduaneros