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La bajante que afecta al río Paraná y, en consecuencia, a la navegación comercial tanto de la Argentina como de las cargas del comercio exterior de Paraguay, Brasil y Bolivia que utilizan la hidrovía Paraná-Paraguay, se vio agravada el sábado con el derrumbe de una porción del veril del río Paraná, a la altura de Arroyo Seco.

Según informó la dragadora belga Jan de Nul –dador de equipos e ingeniería en la concesión de Hidrovía SA– el incidente se produjo a la altura del kilómetro 390, al sur de Rosario.

Este acontecimiento, generado por causas naturales y que puede ocurrir con algún grado de frecuencia, provocó en esta ocasión, mayores preocupaciones y complicaciones, por el contexto de bajante histórica en el que ya se encuentra el Río Paraná desde hace varias semanas”, señaló la compañía en un comunicado, tras agregar que “se perdió más de 1,5 metro adicional de profundidad”.

“A la brevedad concurrieron al lugar las dragas Alvar Núñez Cabeza de Vaca y la draga Manzanillo con el objetivo de restablecer en el menor plazo posible las condiciones de navegabilidad del río en dicha zona”, indicaron.

Avances

Al cierre de esta edición se había recuperado algo más de 1 metro de profundidad en la zona, mientras que la draga Manzanillo continúa trabajando en el lugar.

“Además de la profundización, se evalúan todas las alternativas, incluyendo la posibilidad de cambiar la traza navegable del canal en esa zona”, indicaron, en caso de que la situación pudiera llegar a agravarse todavía más y para evitar de esa manera mayores interrupciones en el canal.

“Desde Jan de Nul comprometeremos todos nuestros mayores y esfuerzos y toda la capacidad técnica de la compañía, trabajando de manera continua las 24 horas del día para aliviar prontamente los efectos de este suceso y seguiremos también, con nuestra tarea para seguir compensando la extraordinaria bajante del Río Paraná, que no registraba antecedentes similares desde hace más de 30 años”, concluyeron.

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