El desempeño de los puertos es un barómetro fiel de la salud del comercio global. Si este engranaje falla, toda la cadena se frena. Y los datos más recientes de la UNCTAD indican que los puertos están bajo una presión cada vez mayor por un combo que incluye avances rápidos de digitalización de procesos, cambios geopolíticos permanentes, y el desafío inmanente de continuar con altos estándares de eficiencia. Un panorama que, por supuesto, no es igual para todos.

Si bien la actividad portuaria se mantuvo estable en 2024, con un crecimiento modesto de un 2% en la primera mitad del año y un 4% en la segunda mitad para los graneles secos, la verdadera historia está en la distribución geográfica de las escalas. Asia ha cimentado su dominio con un 63% de las escalas de portacontenedores en la segunda mitad de 2024, un salto importante desde el 59% de 2018.

Europea retrocede

Mientras tanto, Europa perdió terreno, con su participación cayendo del 21% al 17% en el mismo periodo. Esta reconfiguración del comercio también se vio en el segmento de los tanqueros, donde la participación de Europa se redujo del 24% al 18%, mientras que la de Asia subió del 54% al 61%.

El informe destaca que la conectividad en África registró una mejora significativa, con un aumento promedio del 10% entre junio de 2024 y junio de 2025. Camerún, por ejemplo, experimentó una notable subida del 54% en su índice de conectividad, impulsada por buques de mayor tamaño que llegaron a sus puertos.

Congestiones

Como todo, hay una contracara. En el caso del desempeño portuario, la contrapartida es la congestión. A pesar de los esfuerzos, los cuellos de botella aumentaron y los tiempos promedio de espera para los portacontenedores en la zona de anclaje subió de 5,2 a 6,4 horas en los países desarrollados en 2024, y de 10,2 a 10,9 horas en los países en desarrollo.

Por otro lado, la eficiencia en el manejo de la carga también se vio afectada, ya que el tiempo promedio para mover un contenedor para las escalas más pequeñas superó los 4 minutos y 20 segundos en 2024, mientras que las economías asiáticas se mantuvieron eficientes en este punto.

Digitalización vs ciberseguridad

En un intento por encontrar un salvavidas, la industria se fue volcando cada vez más rápidamente a la digitalización. Y los números le dieron la razón: los países que implementaron sistemas como la Ventanilla Única Marítima o el Sistema de Comunidad Portuaria (PCS) mostraron un desempeño logístico superior.

India, por ejemplo, logró reducir el tiempo de respuesta de los buques en sus principales puertos en un 49% gracias a su PCS. Un caso similar es el de Yibuti, donde la Ventanilla Única redujo el tiempo de despacho en 4-5 horas y cortó el tiempo de respuesta de la terminal de 24 a solo 1 hora.

Además, la UNCTAD encontró una fuerte correlación: los países que han implementado estas herramientas digitales tienen índices de conectividad más altos que aquellos que no lo han hecho.

Pero esta nueva era digital no viene sin riesgos. A principios de 2025, la OTAN emitió una alerta sobre las ciberamenazas que apuntan a la infraestructura portuaria. El mensaje es claro: mientras más se digitalizan los puertos, más vulnerables se vuelven a los ciberataques. Por eso, la ciberseguridad se ha convertido en un tema central, con puertos como el de Los Ángeles invirtiendo en sistemas avanzados para proteger sus operaciones.

La cuenta pendiente

Con todo este panorama de cambio tecnológico y reajustes globales, el capital humano se convierte en la gran cuenta pendiente. Aunque las mujeres representan un 19% de la fuerza laboral en los puertos, su participación es mínima en roles operativos. Apenas un 2% de los puestos de manejo de carga son ocupados por mujeres. Si bien su representación en roles gerenciales subió al 39%, la brecha sigue siendo enorme.

A esto se suma la baja inversión en capacitación, un rubro clave para adaptarse a la digitalización y a la incorporación de nuevos combustibles, que apenas representó un 0,04% de los ingresos en 2024.