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Apoyados en las premisas de la economía colaborativa, la empresa “tecnologística” Chazki busca consolidar su perfil de liderazgo en la última milla en la Argentina, luego de exitosas experiencias en América Latina que la llevaron a ser “el operador de la última milla más grande de Hispanoamérica”, según reconoce su CEO, Gonzalo Begazo, de la mano de desarrollos ad hoc para grandes clientes de e-commerce y retail, pero también para las pymes y los emprendedores, que son los que más debilidad exhiben en este punto de sus operaciones.

Con presencia en México, Chile, Colombia y Perú –país donde surgió en 2015 como una startup, fundada por un ex director de Finanzas de Google, un ex gerente de operaciones logísticas de Coca Cola y un experto en telecomunicaciones- Chazki llegó a la Argentina especializada en entregas en el día, al otro día y programadas para el día siguiente, con una cobertura geográfica que tiene un fuerte en el AMBA, con planes de expansión a Córdoba, Rosario y Mendoza.

Tras desembarcar en el país en 2016, con acuerdos colaborativos con los repartidores (los llaman “afiliados” y son entre 200 y 250 activos por día) al estilo de las aplicaciones de transporte urbano de pasajeros, Chazki realiza hoy alrededor de 50.000 entregas en el día, objetivo que pretenden triplicar en los próximos tres meses.

Efectividad

Juan Valenzuela, country manager de Chazki para Argentina

“Tenemos un 98% de efectividad en nuestras entregas en el día”, contó en diálogo con Trade News Juan Pablo Valenzuela, country manager en al Argentina de la empresa de tecnología logística aplicada a la última milla. “Por debajo del 85%, Mercado Libre te saca”, contextualiza el directivo.

Junto con el pool colaborativo, la otra herramienta que sustenta el negocio y la eficiencia en el segmento es el desarrollo informático aplicado. La tecnología de trazabilidad permite un monitoreo permanente de la mercadería: es al transporte de paquetes y la logística de la distribución lo que las aplicaciones móviles de entrega rápida son a los bienes de consumo en general.

Valenzuela llegó a Chazki tras desarrollar su experiencia en las áreas de operaciones de Cabify y Easy Taxi, y también en un desarrollo piloto de última milla para Mercado Libre.

Los activos fijos no son parte de este modelo (“no tenemos ni una camioneta propia”) y la relación con los distribuidores se maneja en función de la oferta y la demanda: cobran en función de la cantidad de entregas realizadas, y deben contar con las licencias necesarias y estar inscriptos en la AFIP.

Lógicamente, el despunte operativo de la compañía llegó de la mano del boom del e-commerce que impuso la pandemia. Pero también de segmentos que no tenían presencia en el comercio electrónico, pero necesitaban recurrir a soluciones de entregas rápidas para poder competir, como las pymes y los emprendedores.

Clientes

La flexibilidad del modelo de negocios, y las posibilidades inagotables de la tecnología permiten soluciones adaptadas para cuentas corporativas como la de Mercado Libre, Nespresso, Walmart, Amazon y Nestlé, y para pequeñas empresas también. Luego, la integración de Chazki Flex (entregas en el día) está validada por Mercado Libre, cuenta con soporte en tiempo real y es una carta de presentación excluyente en este mercado.

La diferencia, además, con los otros competidores radica justamente en la versatilidad del modelo: todo es escalable, todo se guía por patrones y aprendizajes volcados a la plataforma informática, que permiten modelos predictivos y no sobredimensionar ni subestimar picos de demanda como un Ciber Monday o un Hot Sale.

“Somos una empresa modular, nos escalamos ante un Hot Sale, pero no nos mantenemos sobredimensionados”, explica Valenzuela. Ante un evento pico de ventas de comercio electrónico como estos, una empresa de logística tradicional, si es chica, “explota”. Y si es grande, es “lenta”: el nicho fue la apuesta a la tecnología para dimensionar estos eventos de la manera más realista posible.

Chazki tiene varios hitos, por ejemplo, haber sido distinguida entre las 50 startups latinoamericanas por el Foro Económico Mundial y haber sido elegida por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) como una de las startups regionales para invertir y desarrollar.

El despliegue local también contó con una ronda de inversión, en abril pasado, donde recibieron alrededor de US$ 7 millones. “El Grupo Falabella es uno de los inversores”, explicó Valenzuela, abonando la idea de que el negocio está validado por un gigante del retail que, no obstante, dejó sus operaciones en la Argentina.

Nicho

“En síntesis, el éxito de Chazki está en haber dado con el nicho de mercado donde interactúan las empresas de e-commerce y el caudal de mano de obra que puede entregar los productos de las compras realizadas en el día”, explicó Valenzuela.

La seguridad operativa, más allá de las credenciales de los grandes clientes, se verifica en que son también prestadores de servicio postal, reconocidos por el Enacom.

Con una cobertura de 26 ciudades en la región, más de 10 millones de envíos por año y una cartera de 650 clientes corporativos, la startup “tecnologística” peruana se abrió paso hasta instalarse en apenas 5 años en la región y 4 en la Argentina con el foco en el talón de Aquiles del e-commerce: la última milla.

Entre los planes de expansión en el país, y el agregado de valor para los clientes, Chazki trabaja en los conceptos de sustentabilidad y responsabilidad empresaria: “Hacemos propuestas de rediseño de los flujos logísticos para los clientes, centrados en los costos que pagan en la actualidad, los tiempos promedios de entrega, qué oferta de trazabilidad tienen, sus niveles de seguridad y la integralidad del proceso en general”, explicó el directivo.

“Hay muchos clientes potenciales, como los que transaccionan mucho pero tienen muy poco e-commerce porque siguen con los modelos heterodoxos de distribución, y también áreas de gran crecimiento, como La Matanza, con índices realmente altos de pedidos. A todos les ofrecemos la integración con los grandes market-places”, puntualizó.

Un dato explica tal vez por qué la visibilidad de la empresa no es tan alta en relación con el gran número de entregas que realizan para Mercado Libre: “Es una cuestión de seguridad. Se puso de moda en el último tiempo el asalto a los repartidores”, lamentó.