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En América latina sólo se manufactura el 4% de lo que la región necesita para combatir la pandemia. Anabel González, flamante Directora General Adjunta de la Organización Mundial del Comercio (OMC) comenta ese dato cuando se le pregunta cómo cree que evolucionará el proteccionismo que afloró durante la crisis provocada por el Covid-19.

“Por eso, para América latina mantener los mercados abiertos y permitir que el comercio fluya de la manera más libre posible, es absolutamente crítico para el combate de la pandemia. Y lo mismo ocurre en otras regiones del mundo. Es claro cómo el comercio no sólo es clave para combatir la pandemia, sino para la recuperación y reactivación de la economía. Sabemos cómo se incrementó el desempleo y el daño económico que sufrieron principalmente las pymes”, agrega.

La Directora General de la OMC anunció orgullosa, que por primera vez en la historia del organismo la mitad de los DG adjuntos serían mujeres. Junto con González, Ngozi Okonjo-Iweala nombró a la estadounidense Angela Ellard, al francés Jean-Marie Paugam y al chino Xiangchen Zhang.


La vuelta a Ginebra

Justo una semana después de haber asumido el cargo, Anabel González concedió una entrevista a Trade News desde su oficina en Ginebra.

La ex Ministra de Comercio Exterior de Costa Rica es una vieja conocida de la OMC. Además de haber trabajado en el Banco Mundial, en el Banco Interamericano de Desarrollo, y más recientemente, en el Instituto Peterson de Economía Internacional, entre 2006 y 2009 fue Directora de la División de Agricultura en la OMC.

-Durante la crisis de 2008 se planteó que la institucionalidad global tenía los días contados. Pasó el tiempo y pareciera que no hubo demasiados cambios. Sin embargo con la pandemia se perciben demandas de cambio más sólidas. Llegás a la OMC en un momento bisagra…

-Comparto esa apreciación. Me parece que las crisis muchas veces ponen en evidencia esa necesidad de cooperación. Y ahora quedó muy en claro: no hay ningún país en el mundo, por más grande o fuerte que sea, que pueda combatir esta pandemia solo.

Tenemos producción compartida y conocimiento en distintos lugares. La cooperación hoy es inevitable, pero para que funcione debe ser institucionalizada y la OMC es la casa natural para eso.

Es cierto que hay muchos desafíos, pero siento que si no es ahora, ¿cuándo? La necesidad hoy es muy clara.

Una OMC para el nuevo mundo

-Has mencionado que es necesario modernizar a la OMC, ¿cuáles son los puntos centrales de ese proceso?

-Es importante ver que el mundo en el que se creó la OMC, hace 26 años, es muy distinto del actual. Por ejemplo, la economía digital no existía, el entorno es diferente, nuevas tecnologías han determinado nuevos modos de producción, nuevos flujos de comercio, ha habido una recomposición en la geografía del comercio con una participación creciente de economías emergentes.

Todos esos factores determinan que hay que revisar cómo los miembros pueden reformar una organización para que esta les sirva a ellos mismos.

-Se plantean varias dudas al respecto: ¿sigue siendo el consenso el mejor mecanismo para resolver cosas en un momento en el que se demanda agilidad?; ¿qué pasará con el mecanismo de solución de controversias?; ¿hay una idea o proyecto de la nueva conducción sobre qué cambios hacen falta y cómo instrumentarlos o uds son ejecutores de lo que decidan los miembros?

-Los miembros tienen la voz cantante. Es una organización dirigida por los miembros y al servicio de ellos. La OMC tiene tres funciones fundamentales: negociación, solución de controversias, y monitoreo.

En 2013, el entonces DG de la OMC, Pascal Lamy, recibió en Ginebra a Anabel González, por aquellos días Ministra de Comercio de Costa Rica.

Distintos miembros, con diferentes énfasis en unas áreas o en otras han identificado que en cada una de esas funciones hay oportunidades de mejora. Hay quienes creen que se debe trabajar para buscar nuevos formatos de negociación. Otros consideran que el fortalecer la capacidad de monitoreo de las medidas que adoptan los países es lo más importante.

Me parece que aún no hay consenso sobre cuáles deben ser las reformas a implementarse. Sí creo que hay una gran convergencia de opiniones entorno de la necesidad de revisar estas áreas y dónde se pueden encontrar los consensos necesarios para proponer la reforma.

Formar negociadores

-Teniendo en cuenta tu experiencia como negociadora (en 2002 fue negociadora Jefa del Cafta, el TLC entre EE.UU., América Central y República Dominicana), ¿por qué a pesar de que los temas que hoy están sobre la mesa son muy diferentes a los que se discutían entonces, la forma en la que se negocia no cambió demasiado? ¿A quién le corresponde atender la formación de los negociadores, es una cuestión de la que debe encargarse cada país o es la OMC el lugar indicado para canalizar esas cuestiones?

-Creo que en muchas de las negociaciones de tratados bilaterales o regionales que se están desarrollando hay una serie de innovaciones bien interesantes. En el marco de la OMC hay un foro para socializar esos conocimientos. Allí se presentan los acuerdos que han implementado los países.

Cada país llega a la organización con sus propias prioridades. Si pensamos en los países de nuestra región para muchos el tema de los productos alimentarios es prioritario, así como los temas de la economía digital, en los que ven nuevas oportunidades a futuro…

-Aunque muchos de los productos que la región exporta siguen siendo los mismos que hace 20 años, los temas que afectan esas ventas no lo son. Hoy los requerimientos medioambientales o fitosanitarias tienen en muchos casos más peso que un arancel. ¿Están preparados nuestros negociadores para lidiar con todo eso y actualizar esa agenda a las empresas para que puedan responder a las nuevas exigencias?

-Evidentemente la persona que está representando a su país ante la OMC tienen que estar muy conectada no sólo en términos de comercio y relaciones internacionales del país, sino con una cuestión mucho más amplia. Si pensamos en el tema de medidas sanitarias y fitosanitarias tiene que haber una colaboración con las agencias que se encargan de eso.

Hay un comité específico para eso en la OMC para que cada país lleve sus preocupaciones en el caso de que encuentre obstáculos para que sus productos puedan ingresar a otro mercado. No es una cuestión que pueda manejar exclusivamente quien representa al país en Ginebra, sino que esa persona tiene que trabajar muy de cerca con su capital para haber identificado cuál era ese obstáculo, y con sus propios exportadores también para poder entender qué es lo que está pasando y dar los insumos necesarios para conducir eso hacia adelante.

Más peso que el arancel

En la OMC hay cosas interesantes y que funcionan bien. Por ejemplo, esto de las preocupaciones comerciales en medidas sanitarias y fitosanitarias, en materia de obstáculos técnicos al comercio. Ha sido una manera efectiva de ir resolviendo preocupaciones comerciales que muchas veces son hoy el problema principal y que a diferencia de los aranceles son más difíciles de comprender y conocer.

Y de ahí también la importancia del monitoreo y la transparencia en el marco de la OMC, porque la organización tiene que tener un repositorio para que todos los miembros puedan tener acceso a entender cuáles son las distintas medidas y aspectos de la política comercial de un país que pueden tener incidencia sobre los demás.

-En la crisis de 2008 se fortaleció el protagonismo del G20. Ahora pareciera que el que cobra fuerza y tiene mayor protagonismo es el G7 por un lado, y otras potencias que se contraponen a él. ¿Vamos hacia un mundo con más negociaciones comerciales, fortalecimiento del multilateralismo y la cooperación, o se profundizarán las tendencias que se insinuaron durante la pandemia con el proteccionismo a la cabeza?

-Es posible que estemos frente a un tira y afloja. Durante la pandemia hemos visto que al mismo tiempo que los países adoptan medidas de carácter proteccionista se ponen en marcha otras tendientes a facilitar el comercio porque lo cierto es que para una gran cantidad de países la única forma de tener acceso no sólo a las vacunas sino a los equipos de protección personal, a los métodos de diagnóstico y medicamentos, es a través del comercio.

Apertura por necesidad

Un estudio identificó que en América latina sólo se manufactura el 4% de lo que la región necesita para combatir la pandemia por eso, para América latina mantener los mercados abiertos y permitir que el comercio fluya de la manera más libre posible, es absolutamente crítico para el combate de la pandemia. Y lo mismo ocurre en otras regiones del mundo.

Es claro cómo el comercio no sólo es clave para combatir la pandemia, sino para la recuperación y reactivación de la economía. Sabemos cómo se incrementó el desempleo y el daño económico que sufrieron principalmente las pymes

-¿Qué indica tu intuición, vamos hacia ese mundo más interconectado y cooperativo o hacia un mundo en el que las grandes potencias consolidan su poder, toman las decisiones y el resto de los países no tiene margen más que para que aceptar eso?

-Creo que la existencia de una organización como la OMC es garantía de que todos los países pueden participar en la toma de decisiones. Para eso necesitamos una organización que funcione de manera ágil y efectiva para responder a un desafío como puede ser el de la pandemia. Por ejemplo, prepararse para próximas pandemias y definir qué tipos de medidas son importantes en el caso del comercio.

Foto grupal durante la última cumbre del G7 en Carbis Bay, el 11 de junio pasado. Justin Trudeau (Primer Ministro de Canadá); Charles Michel (presidente del Consejo Europeo); Joe Biden (presidente de EE.UU.); Yoshihide Suga (primer ministro japonés); Boris Johnson (primer ministro británico); Mario Draghi (primer ministro italiano); Emmanuel Macron (presidente francés); Ursula von der Leyen (presidenta de la Comisión Europea); y Angela Merkel (canciller alemana).

Vuelvo a apelar a un ejemplo. Los países necesitan verificar la calidad de los medicamentos para quedarse tranquilos de que cumplirán con su eficacia. Pero lo cierto es que si cada país tiene sus propias regulaciones en la materia eso se hace más difícil.

Reglas propias

La legislación en materia regulatoria tiene un rol determinante. Por eso digo que más allá de las discusiones a nivel político que se pueden tener, sabiendo que es un mundo que está en cambio, en medio de tensiones geopolíticas y otro tipo de confrontaciones a las que el comercio no está ajeno, la realidad demanda esa necesidad de cooperación.

La cooperación regulatoria, por ejemplo, quizá no sea algo que se trata en los medios de comunicación porque no parece muy atractivo, pero la realidad es que esa cooperación regulatoria es fundamental para que los insumos de las vacunas puedan fluir o los métodos de diagnóstico puedan ser aprobados rápidamente en otros países. En definitiva, para que las personas puedan tener los beneficios del comercio.

Hay un contexto que es desafiante, y del cual el comercio no puede separarse, pero al mismo tiempo la necesidad por esa cooperación está presente y ahí es donde creo que es importante enfocarnos. Ver qué podemos hacer para que la cooperación funcione de la mejor manera posible.

 Áreas de trabajo

Anabel González asegura que la DG de la OMC “está absolutamente comprometida con revitalizar la organización”, que llegó a Ginebra con una gran energía para lograrlo y que cuenta para eso con el apoyo de todo el equipo.

En la división interna de áreas que tradicionalmente se hace entre los cuatro subdirectores generales, a la costarricense le asignaron los temas de servicios e inversión -incluyendo las negociaciones plurilaterales de comercio electrónico; facilitación de las inversiones y regulación doméstica de los servicios-; todo lo referido a propiedad intelectual –allí es donde se discute el tema de las vacunas-; la Dirección de Acceso a Mercados –todo lo relacionado con temas de facilitación del comercio y reglas de origen-; y la División de Investigación Económica de la OMC.