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Un nuevo estudio de la Cepal analiza una nueva relación entre el uso del contenedor y las economías, al tiempo que revisa ciertas hipótesis en torno de esta herramienta.

Entre sus principales conclusiones, deja de lado la histórica correlación directa en cuanto al crecimiento de los contenedores y el PBI, y arroja nuevas “determinantes” que explican la evolución del uso del contenedor en una economía: entre ellas, la de mayor peso es el consumo.

“Se espera que exista un creciente volumen de contenedores en los países de mayor desarrollo”, explican Silvana Sánchez Di Domenico y Ricardo J. Sánchez, autores del ensayo, tras argumentar que “históricamente, se ha plasmado principalmente este hecho analizando la relación entre la contenedorización en términos de TEU y el PIB; sin embargo, diversos trabajos han mostrado que el PIB no es un predictor preciso del crecimiento de la demanda de contenedores”.

Cuestionada

“Esta relación está siendo cuestionada hoy en día. Ya no es una predicción precisa del crecimiento de la demanda de contenedores, porque también intervienen otros factores como el nivel de deslocalización de las industrias manufactureras, el alcance de la contenedorización de los cargamentos de graneles y la relación por países entre las mercaderías y los servicios, y entre los productos manufacturados y los productos básicos. Algunos analistas sostienen que el multiplicador del PBI se ha reducido de un promedio de 3,4 durante 1990-2005 a sólo 1,5 en 2012”, explica el trabajo.

Así, otros determinantes de la contenedorización emergen, tanto en países desarrollados como en desarrollo, con variables que van desde el tamaño del país y la población a la presencia física de fronteras con países vecinos, factores de demanda y oferta, tamaño de la industria manufacturera (como porcentaje del PBI), ubicación, composición de la canasta de exportación, las tasas de carga de terminales y contenedores y la eficiencia portuaria, entre otros.

El rol del consumo

De esta manera, “las variables que tienen mayor impacto sobre la tasa de contenedorización son la que explican el consumo, como es el caso del índice de concentración de importaciones: por cada punto porcentual que éste aumente, la tasa de contenedorización aumenta entre 1,85 y 1,93 veces”.

“La evolución de este indicador nos da información acerca de los cambios en los patrones de consumo de los productos internacionalmente, y ello sería muy relevante a la hora de analizar la contenedorización”, destacaron.

Del mismo modo, al analizar el consumo de las familias en términos de PBI, se ve que por cada punto porcentual que se incrementa esta variable, “la tasa de contenedorización aumenta entre 1,86 y 2,12”.

Producción y tecnología

Por otro lado, la estructura productiva también incide como determinante de la contenedorización: “Por cada punto porcentual de incremento en el cuadrado del valor agregado industrial en tecnología media y alta (como porcentaje de PBI) la tasa de contenedorización aumenta entre 1,47 y 1,48”.

“Esto es consistente con la idea de que mientras más grande sea el grado de industrialización de un país, es más probable que se utilicen más contenedores en su intercambio comercial, por la naturaleza de los productos manufacturados resultantes”, abundaron los especialistas.

De acuerdo con el trabajo de Cepal, es de esperar que la planificación y el diseño de políticas portuarias “amplíe el campo de variables por analizar”, incluyendo el consumo de las familias, la estructura productiva y el grado de tecnología aplicado por sus industrias.