Mar del Plata podría estar a las puertas de una reconciliación definitiva entre dos que nunca deberían estar separados: la producción y la logística.

Es cierto, una historia de desencuentros y falta de diálogo marcó la historia en común: fallaba la regularidad de los servicios marítimos, los bancos de arena volvían inútiles los dragados de coyuntura, la política portuaria impedía una planificación certera y multipropósito para sus muelles, los terceros en discordia aguijoneaban permanentemente con sus “arpones y redes”, los agentes de carga maximizaban su renta llevando la carga por camión al Puerto de Buenos Aires y sólo hacían aduana en Mar del Plata, la huella de carbono no estaba “de moda” para dejar de mover carga por camión hasta Brasil con un puerto a 7 kilómetros de las plantas… Y así se podría seguir por varios párrafos más.

Nueva oportunidad

Pero siempre hay un nuevo amanecer y los planetas vuelven a alinearse, al menos por un tiempo.

Marcos Gutiérrez, presidente del consorcio portuario

A Mar del Plata se lo conoce como puerto pesquero, pero hoy es un puerto de asiento de la flota pesquera que hace años diversificó su perfil productivo abriéndole las puertas al comercio exterior con la atención a la carga contenedorizada primero, y a la incipiente industria off shore después, y siempre con la industria naval como factor productivo y laboral con actividad regular.

Pero dos son sin dudas las unidades de negocios que más potencial intacto tienen: la logística internacional para el comercio exterior y el apoyo a la actividad prospectiva petrolera mar adentro, que tiene apenas meses de desarrollo.

Terminal de Contenedores 2 (TC2) hace más de 20 años vincula la producción del hinterland marplatense con las navieras y el mundo. En sus orígenes eran los buques de Hamburg Süd los que cargaron los primeros contenedores de exportación y que, luego de casi 5 años sin operaciones por la falta de dragado (2011-2015), retomaron la estiba con Maersk y MSC.

Ahora es el turno de CMA CGM, la naviera francesa que recala cada 15 días en Mar del Plata y que, a diferencia de los otros buques que recorrían los puertos patagónicos antes de rumbear al exterior, conecta directamente con Santos, Brasil, abriendo la conexión con el mundo en 5 días.

El camino

“El puerto multimodal es sin dudas el camino”, señaló Emilio Bustamante, director de TC2 al inaugurar el 4° Encuentro Regional de Logística Portuaria y Comercio Exterior, que organizó la empresa días atrás en Mar del Plata.

Lograrlo implica que el factor previsibilidad esté definitivamente garantizado más allá de un permiso de uso. Consultado por Trade News sobre una licitación para la construcción de una terminal del contenedores, el presidente del consorcio portuario, Marcos Gutiérrez, señaló: “Estamos trabajando”, sin brindar más detalles.

Donde sí ahondó es respecto del dragado del puerto, con una licitación por 5,8 millones de dólares en marcha, y que el próximo viernes 20 se abrirán los sobres con las ofertas.

Dragado permanente

“Tenemos que dejar de pensar en dragados cada 2 años y pasar a un esquema de dragado permanente como hacen otros puertos”, explicó el funcionario, obligado por un 2025 donde comenzará a verse con mayor asiduidad buques oceánicos ingresando regularmente a los muelles.

Ovejero, Montenegro y Bustamante

Al cierre del evento, junto con Alberto Ovejero, el otro director de TC2, y con el intendente Guillermo Montenegro, Bustamante pidió “dejar atrás el pasado de puerto seco, que nos privó de dragado por la falta de visión”.

“Necesitamos definir condiciones administrativas y jurídicas para ser un nodo de desarrollo del comercio exterior”, indicó, tras lamentar “años de incertidumbre jurídica y falta de reconocimiento a nuestro aporte”.

La realidad es que el comercio exterior por mar en Mar del Plata sólo fue viable y posible por la apuesta permanente de TC2, contra un lobby “que no nos quiere y que está cómodo”, en alusión a la flota pesquera que tiene buques abandonados hace años ocupando dársenas que podrían estar operativas para atender la demanda potencial que se viene.