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Como parte de una “política de exportaciones de nueva generación”, el Gobierno se propone que las ventas al exterior aumenten 30% en los próximos dos años.

En lo que parece ser el primer paso de esa estrategia, la Cancillería presentó a 64 cámaras empresariales el informe “Mercados Agroalimentarios. Relevamiento de Oportunidades”, un relevamiento hecho por las representaciones diplomáticas de la Argentina para encontrar posibilidades de negocios a raíz de la crisis provocada por el Covid-19.

Aunque la metodología no es novedosa –quienes están en el mundo del comercio internacional seguro han perdido la cuenta de las veces que escucharon eso de que “las embajadas deben ser las oficinas comerciales de Argentina en el mundo”-, lo interesante es la reacción para intentar sacar provecho de la situación en el corto plazo.

El canciller Felipe Solá presentó la información que las sedes diplomáticas argentinas recolectaron desde marzo.

62 destinos, 242 productos

En este tiempo, se auscultaran 93 mercados diferentes y finalmente se estableció que por el perfil de la demanda que podrían atender las empresas de nuestro país, hay “62 destinos prioritarios” con 242 productos concretos, distribuidos en 10 regiones.

El listado de productos está integrado por cereales y oleaginosas; aceites vegetales (soja, girasol y oliva); carnes (bovina, aviar y porcina); frutas frescas; frutos secos; productos de la pesca; lácteos (leche, leche en polvo y quesos); harinas; vinos; yerba mate; golosinas y preparaciones alimenticias.

Cambio en el mapa de proveedores

Queda en claro que más allá de sus efectos sanitarios, el Covid-19 produjo grandes cambios económicos, sociales y culturales a nivel global.

En medio de la pandemia muchos países aplicaron restricciones a la exportación de productos considerados esenciales (insumos médicos y alimentos, mayoritariamente) por lo que se produjo “un hueco” en los mercados a los que proveían.

El secretario de Relaciones Económicas Internacionales, Jorge Neme, y el canciller Felipe Solá durante la presentación del informe “Mercados Agroalimentarios. Relevamiento de Oportunidades”.

Según lo anunciado, el 15 de este mes la Cancillería entregará a las cámaras y publicará en sus redes el detalle de ese listado que incluirá además de los 5 principales productos con mejores chances en cada destino, la nómina de los importadores más importantes y el acceso real de mercado (más allá de los aranceles, otros requisitos como especificaciones sanitarias y fitosanitarias que en los hechos actúan como barreras paraarancelarias).

De Vaca Muerta a Vaca Viva

“Queremos ir por mucho más”, dijo el canciller Felipe Solá antes de comparar la movida en pos de aumentar las exportaciones con Vaca Muerta.

“En la Argentina existe el proyecto de Vaca Muerta. Si el criterio con que se encaró Vaca Muerta fue ‘hagamos todo lo necesario para que esto se dé’, ¿por qué no tener ese mismo criterio hacia el aumento de exportación de productos agroindustriales?”, dijo Solá antes de agregar que “después de haber importado US$4000 millones de energía, hoy la exportamos”.

El funcionario pidió salir de la discusión de si algo tiene o no valor agregado. “Claramente los productos primarios tienen un enorme valor agregado: tienen genética, inteligencia, agrónomos, industria química…El problema no es si tienen valor agregado o si son industria, el problema es que son los de más bajo valor. Hay mucho valor agregado pero un valor bajo. Tenemos que avanzar hacia productos de mayor valor. Con este criterio, ¿por qué no pensar que si hubo una Vaca Muerta puede haber una vaca viva que exporte grano de maíz o carne porcina o aviar, solo por dar ejemplos? Hay que partir de un cambio de mentalidad para que las exportaciones argentinas de origen agroindustrial exploten”, arengó.

En busca de divisas

A su lado estaba el secretario de Relaciones Económicas Internacionales, Jorge Neme, quien explicó que la idea es mantener activos el diálogo entre el sector público y privado para “producir resultados, porque el país necesita divisas, sobre todo en un contexto internacional de alta incertidumbre y de caída de la demanda”.

Neme enfatizó que entre los principales desafíos está el de “agregar mayor valor”.

Luego de la presentación del informe, los representantes de las cámaras sectoriales que participaron de la conferencia hicieron consultas a los funcionarios.

La logística en el centro de la escena

Los costos logísticos fue una preocupación reiterada por los representantes de las diferentes cámaras sectoriales.

“Al tema de la logística lo asocio con el conjunto de variables que definen una política exportadora donde hay financiamiento, medidas fiscales impositivas, cuestiones tributarias, financiamiento especial para la inversión, el aumento y diversificación de la oferta. Hablamos de una política integral, y quiero contarles que estamos conversando en ese sentido en una mesa chica con el secretario de Política Tributaria, el secretario de Industria, autoridades del BICE y del Banco Nación, para definir en los próximos días una serie de cuestiones vinculadas a estos temas que no puedo adelantar aún”, comentó Neme.

Aporte de Transporte

El secretario de Relaciones Económicas Internacionales de la Cancillería explicó que en esa mesa también debe estar el ministro de Transporte (Mario Meoni) ya que es quien “tiene que ver con la logística y el tema de los puertos, que especialmente en Argentina es un viejo tema: ¿cómo mejoramos la operación portuaria y bajamos costos en ese proceso?”.

Los costos logísticos y portuarios argentinos, en la mira de todos.

Neme aseguró que en el Gobierno son conscientes de que para lograr el crecimiento de las exportaciones no alcanza con encontrar la oportunidad sino que es necesario definir un camino que facilite que esa oportunidad se haga realidad.

Alianza público-privada

“Hay una parte que la tienen que hacer ustedes (en referencia al sector privado) y hay una parte importante que tenemos que hacer nosotros para que la Argentina pueda crecer en exportaciones”, dijo antes de detallar que todo es parte del trabajo que llevan adelante para lograr “una política de exportaciones de nueva generación para la Argentina”.

“Se supone que en algún momento tenemos que llegar a exportar por lo menos 30% más de lo que exportamos ahora, y ese sería un objetivo que podemos darnos para los próximos uno o dos años”, arriesgó Neme.

En la misma línea, Solá dijo a los empresarios que el que acababan de compartir era “el primero” de varios encuentros que tienen previstos para lograr el incremento de las exportaciones de origen agroindustrial.

“Hay una serie de decisiones institucionales que vendrán y serán motivo de otras reuniones, y en algunas queremos que esté el Presidente, que está entusiasmado con este trabajo y con una ampliación concreta de las oportunidades para las exportaciones”, cerró el canciller.

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