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Desde que asumió la presidencia de Estados Unidos, Donald Trump apuntó sus cañones contra la Organización Mundial del Comercio (OMC). Amenazó con retirar a su país del organismo y hasta logró paralizar Órgano de Solución de Diferencias (OSD), al que muchos apodan la joya de la corona por ser la piedra angular del sistema multilateral de comercio.

Con esos antecedentes, cuando falta algo más de un mes para saber si Trump renovará su mandato o será el demócrata Joe Biden quien se instale en la Casa Blanca durante los próximos cuatro años, resulta lógico analizar qué impacto tendría uno u otro resultado en el futuro de la OMC.

Mientras tanto, en Ginebra, avanza el proceso para elegir al sucesor del brasileño Roberto Azevêdo –quien dejó la Dirección General un año antes de los previsto-. Por ahora, son cinco los candidatos que siguen carrera.

Casi en simultáneo

De acuerdo con el cronograma estipulado, el 6 de octubre finalizará la ronda de consultas en la que sólo dos de ellos pasarían a la instancia final. Y si todo se da como está previsto, en noviembre, dos días después de los comicios presidenciales en EE.UU., se conocerá quién dirigirá la OMC por los próximos cuatro años.

Donald Trump escucha al Director General de la OMC, Roberto Azevêdo, durante la conferencia que compartieron en el Foro 2020 de Davos.

“La discusión sobre la OMC en EE.UU. es de republicanos y demócratas. No tendría expectativas de que vaya a cambiar la sustancia, así como tampoco creo que vaya a cambiar la batalla contra China. Sí cambiarán los estilos de confrontación y negociación, pero el fondo de la cuestión, no. La discusión sobre cómo se resuelven los conflictos en la OMC o a quiénes se cataloga como país en desarrollado, vino para quedarse”, dice Ignacio Bartesaghi al ser consultado por Trade News.

El Decano de la Facultad de Ciencias Empresariales de la Universidad Católica de Uruguay y especialista en comercio internacional, procesos de integración y relaciones internacionales, recuerda que “lo del bloqueo a la designación de los árbitros para el Órgano de Apelaciones de la OMC arrancó con Obama”.

Y aconseja “ir con mucho cuidado antes de pensar que con Biden estaremos bien”.

¿Cambio positivo?

De acuerdo al análisis de Bartesaghi, en el caso de triunfar, el candidato demócrata seguirá aplicando políticas proteccionistas, “probablemente hasta se vea tentado de violar normas de la OMC y tampoco vaya para atrás en el espacio que ha ganado EE.UU. en su ataque al sistema de Solución de Diferencias”.

¿Algún cambio positivo? “Podría ser que el nivel de confrontación sea menor, que Biden pueda tener consensos con los grandes actores como Europa en otros temas relevantes, que cambie la visión sobre el medio ambiente, sobre Irán y el conflicto israelí-palestino, y la agresión tan agresiva sobre China”, responde desde Montevideo.

En una línea similar opina Diana Tussie, Directora de la Maestría en Relaciones Internacionales de Flacso, Argentina.

Menos bullying

“Hay consenso bipartidista sobre la necesidad de frenar a China. Esto es estructural, no coyuntural. Con todo, un triunfo de Biden puede calmar el bullying, la animadversión contagiosa y cambiar los modales, lo que nos permitirá recuperar un piso civilizatorio, un clima de cooperación más extendido y por ende la participación de otros países en las negociaciones”, comenta.

“Las críticas a la OMC no empezaron con Trump, aunque se hayan vuelto más frecuentes y discoordinadas en su administración”, suma Welber Barral.

El consultor de organismos internacionales y empresas en América latina desde hace más de 30 años y ex secretario de Comercio Exterior de Brasil, dice que una victoria de los demócratas llevaría a la continuidad de las críticas (de EE.UU. hacia la OMC), pero “de forma más ortodoxa en los métodos, con más previsibilidad. Tal como ya pasaba en el gobierno Obama. El ímpetu de Trump crea rumores y actos imprevistos que llevaron, por ejemplo, a la paralización del Sistema de Solución de Diferencias”.

Diferencias

Por su parte, Anabel González, consultora internacional, ex Ministra de Comercio Exterior de Costa Rica y ex Directora de la División de Agricultura de la OMC, se muestra convencida de que el resultado de las elecciones norteamericanas “tendrá un impacto significativo sobre el futuro de la OMC”.

Aclara, sin embargo, que hay temas de fondo que es necesario abordar indistintamente del resultado de esa elección, como los subsidios industriales y a la agricultura, la gobernanza del comercio digital y la contribución de los países emergentes al sistema.

“Si hay una continuidad de la administración actual habrá un interés por volver al tipo de estructura que se tenía en 1947, mientras que si hay un cambio, se espera una mayor vocación a trabajar en conjunto con otros países para solventar los problemas que el sistema enfrenta”, opina.