Los grises entre el “fuego amigo” y la “incompetencia” pueden ser muchos pero, en el caso de los dichos del Secretario de Turismo y Ambiente, Daniel Scioli, sobre el puerto de Mar del Plata, es irrelevante encasillarlos.
Scioli es funcionario de un Gobierno que promueve las inversiones y la apertura comercial. Sin medir este marco conceptual, emitió una frase que provocó todo lo contrario: daño institucional e incertidumbre en el comercio exterior.
El ex gobernador aseguró que la multinacional Lamb Weston no exporta por el puerto de Mar del Plata por falta de dragado, lo cual no es cierto.
Puerto operativo
Primero, porque la terminal bonaerense está operativa y recibe buques (que no podrían recalar si el canal de acceso no estuviera dragado) de 175 metros de eslora de Maersk cada 15 días.
Segundo, porque la decisión de la empresa priorizó la logística terrestre internacional a la marítima debido a factores internos de producción y a “ventajas” que ofrece una intermediación que no logra desmantelarse.
Del Puerto Mar del Plata puede decirse que fracasó en la institucionalización de la operación logística al quedar desierta la licitación de una terminal de contenedores. El pliego fue lo bastante malo como para que no se presentaran interesados, ni siquiera el operador histórico Terminal de Contenedores 2, que continúa realizando la carga y descarga de contenedores en el muelle, con un permiso de uso.
Puerto dragado
Pero el dragado (o la presunta falta del mismo, según Scioli) nada tiene que ver con las exportaciones de Lamb Weston o con esta licitación ni tampoco es hoy un tema pendiente del puerto.
En declaraciones al portal El Retrato de Hoy, Emilio Bustamante, uno de los directores de TC2, fustigó duramente los dichos de Scioli, calificándolos de una “estupidez total”.
Bustamante y Alberto Ovejero, el otro director de TC2, son hace más de 20 años los responsables de que Mar del Plata tenga servicios regulares de navieras. MSC, Maersk, CMA CGM, entre otras, todas destinaron buques a la terminal gracias a las gestiones de TC2.
La regularidad arrancó y se interrumpió sólo en función del dragado. Por ejemplo, cuando Scioli fue gobernador de la provincia de Buenos Aires, la terminal de Mar del Plata estuvo tres años sin operar, justamente, por falta de calado y por la negligencia en la licitación de estas campañas de mantenimiento que, en esta terminal puntual, deben ser permanentes.
“El mantenimiento del dragado se terminó de hacer entre octubre y noviembre pasado. Hoy tenemos 11 metros de profundidad en el canal de acceso y en el giro interior, mientras que los barcos que operamos calan alrededor de 9 metros. Nos sobra juego para exportar perfectamente”, señaló Bustamente.
Intermediación logística
Para el directivo de la TC2, instalar la idea de que el puerto no es operativo genera un daño reputacional innecesario y crea incertidumbre en las navieras internacionales. “Es un error tirar estas cosas desde el Gobierno. Decir que hoy no se puede operar es mentira”, sentenció.
Según su visión, la decisión de Lamb Weston de sacar su producción por camión a través de la Ruta 2 no responde a limitaciones físicas del muelle, sino a una “inercia de la intermediación logística de siempre” y a problemas internos de producción de la firma, ajenos a la infraestructura portuaria.
Los puertos argentinos, casi en su totalidad, suelen sufrir gestiones de funcionarios sin absoluta experiencia en el área. Y son contadas las veces que están en la agenda pública.
Por eso cuando un funcionario (de múltiples administraciones políticas) que no sólo fue 8 años gobernador de la provincia de Buenos Aires (y participó en el nacimiento de la terminal de contenedores del Puerto La Plata), sino que fue diputado nacional, ministro nacional de la Producción, embajador en Brasil y hasta vicepresidente, hable tan livianamente no se trata de ingenuidad, sino de insensatez.















