Tiempos políticos, económicos y socialmente disruptivos en los que el cambio en la matriz energética global puede contribuir a un proceso de desglobalización, al mismo tiempo que fortalecer a nuevos protagonistas. Con foco en el complejo y cambiante contexto global, el 12° Foro de Abeceb -“El otro cambio climático”- convocó a especialistas de diferentes ámbitos y cuatro ex Presidentes para analizar la nueva configuración global y su impacto en la región.

“Planteamos este foro como un ecosistema para generar una mayor comprensión acerca de las disrupciones que estamos atravesando, en términos políticos, económicos y también sociales. Un ejercicio de introspección que hacemos como líderes, para estar a la altura del desafío y encontrar la mejor manera de entrar en acción”, dijo Mariana Camino, CEO y socia de la consultora Abeceb durante la apertura del encuentro que comenzó por la mañana y se extendió hasta media tarde.

Teletrabajo y desglobalización

En el primer panel, Ricardo Hausmann (Fundador y Director del Laboratorio de Crecimiento de la Universidad de Harvard y profesor de Economía del Desarrollo en la Kennedy School of Government de Harvard) y Andrés Malamud (Investigador principal en el Instituto de Ciencias Sociales de la Universidad de Lisboa e integrante del Consejo Externo Consultivo de Abeceb) dialogaron sobre “La nueva configuración del mundo”.

Malamud y Hausmann. Foto Abeceb

“El teletrabajo será una disrupción muy importante de las cadenas de valor. Lo estamos viendo en la Argentina, que es un país muy distante del centro económico mundial, pero donde hoy se puede contratar a mucha gente talentosa para que trabajen desde allí para empresas de otros países. El segundo cambio es el fin de una cierta globalización. Puedo imaginar distintos escenarios sobre el fin de la guerra en Ucrania, pero me cuesta imaginar una reintegración de Rusia al concierto de las Naciones, o a una Comunidad Europea dispuesta a comprar mucha de su energía a Rusia”, dijo Hausmann.

Irrelevancia regional

Entonces, Malamud le preguntó sobre la incertidumbre global y la “irrelevancia regional” en el panorama geopolítico que se dibujó a partir de la guerra en Ucrania.

“En el contexto actual, esa irrelevancia es una ventaja. Reduce la percepción de riesgo de manera fundamental y abre oportunidades importantes. En el campo energético, el ser una fuente confiable de energía que no está afectada por temas geopolíticos exógenos a la voluntad de cada Estado, es un elemento importante. Hay pocos escenarios en los que se puedan imaginar disrupciones geopolíticas en la región. Habrá inestabilidades políticas internas pero no es fácil pensar en problemas geopolíticos internacionales en América latina. Y eso hace que cuando los mercados de capitales se asusten no estén pensando prioritariamente en nosotros”, respondió Hausmann.

La reconfiguración de las nuevas energías

En la lista de factores que aportan a la “desglobalización”, Hausmann explicó el rol preponderante de las energías alternativas.

“El mundo va a querer descarbonizarse, y el problema es que las energías alternativas son muy distintas al petróleo. El petróleo era único, idealmente denso, tanto por unidad de volumen como por unidad de peso. Un kilo de petróleo contiene muchísima energía y ocupa un litro. Un kilo de hidrógeno, en cambio, tiene más energía que un kilo de petróleo pero ocupa mucho más que este cuarto (señalando el espacio de su oficina), para licuarlo se necesita muchísima energía y moverlo es prácticamente imposible, hay que convertirlo en amoníaco, etanol u otra cosa. Eso hará que el mundo deje de ser plano energéticamente, tal como hizo el petróleo, en el sentido de que países pobres en energía podían especializarse en industrias intensivas en energía”, detalló.

El especialista que fue economista Jefe del BID y Ministro de Planificación de Venezuela (1992-1993), comentó que precisamente por eso China, Alemania, Bélgica, Japón y Corea, por caso, podían exportar acero: si les faltaba energía, la llevaban a sus países.

“Ya lo estamos viendo con el gas natural. Ahora hay gigantescas diferencias de precio entre regiones, y eso está haciendo que muchas empresas intensivas en energía en Alemania se estén relocalizando en sitios que tienen energía más barata. No es un tema de la guerra, sino de la descarbonización. Por eso, aquellos sitios que tengan proximidad a fuentes verdes de energía tendrán mayores ventajas comparativas atrayendo a las actividades más intensivas en energía de lo que fue en el pasado”, completó.

Definitivamente, esa será una ventaja comparativa para quienes puedan hacerlo, como ya se está dando en el norte de Chile, Australia y Namibia, citó como ejemplo.

Expertos en inflación

María Eugenia Tibessio, Presidenta y Sales Director Latam South en DuPont Argentina, moderadora del panel, preguntó entonces si el regreso de la inflación a nivel global -con los niveles más altos en los últimos 40 años- es un fenómeno transitorio o algo que llegó para quedarse.

“La economía para nosotros no tiene misterios, somos argentinos. En Europa preguntan cómo es convivir con 100% de inflación, y la respuesta es: normal. ¡Otra vez sopa!”, respondió Malamud mientras las risas del público se hacían sentir.

“Ellos tienen 10% anual y no tienen idea de cómo manejarse. Nosotros tenemos 100% y desafío a que me digan cuántos de uds están perdiendo plata”, agregó dirigiéndose a un auditorio repleto de empresarios y dirigentes políticos.

“En general descubrimos cómo arreglarnos con esta inflación, nosotros, los que tenemos capital. Los que dependen de ingreso fijo no. Y eso lo que está provocando es un desacople interno en las sociedades de América latina, pero sobre todo en la nuestra y la de Venezuela, porque en el resto de los países de la región, en algunos casos tienen menos inflación que Europa”, añadió.

El embajdor argentino en Brasil, Daniel Scioli, durante su participación en el Foro. Foto Abeceb

Inestabilidad política

Para Malamud, lo de la inflación está correlacionado con otra inestabilidad: la política.

“Hubo elecciones en Brasil y hay gente que piensa que ganó el comunismo. ¡No exageremos! El candidato del PT (Lula Da Silva) es centroizquierda, el candidato a vicepresidente (Geraldo Alckmin) viene de la centroderecha. Se trata de una coalición de partidos del establishment en contra de un outsider (Jair Bolsonaro) que les ganó a todos hace cuatro años”, comentó.

Para el analista, en América latina hay tres grupos de gobierno: los de centroderecha, los de centroizquierda y los no democráticos. “Juntar lo que está pasando en Chile o Brasil con lo que ocurre en Venezuela, Nicaragua y Cuba, es un error político y analítico. Son cosas diferentes, aunque esas dictaduras se llamen de izquierda”, aseveró Malamud.

Reelecciones y alternancia

“Bolsonaro no pudo reelegir. Lo mismo había pasado en la Argentina unos años antes con Macri. Son presidentes de un solo mandato. Esto no es infrecuente en EE.UU.: el 25% de los presidentes no consigue reelegir. En América latina elegían todos los que querían. Hubo dos excepciones: Ortega en Nicaragua y Mejía en Dominicana, pero ni nos enterábamos. Pero ahora empieza a ser la norma. Y creo que se repetirá el año que viene en la Argentina. Esto significa que hay una propensión a la alternancia. En parte, la inflación genera conductas políticas, aunque no es sólo la inflación porque esto ya ocurría antes de que aumentara la inflación a raíz de la guerra”, comentó a continuación.

Para el analista, lo que estamos viendo hoy es que la economía y la política están cambiando simultáneamente, y que hoy es más difícil gobernar, tal como lo explica Moisés Naim en su libro “El fin del poder”.

“Dice que hoy es más fácil llegar al poder, cualquiera llega –miren los presidentes que hay en la región-; es más fácil perderlo, pero es más difícil mantenerlo. Son más fluidos el acceso y el egreso, y más complicada la manutención de poder. Mussolini tenía otra expresión: “Gobernar Italia no es difícil, es inútil”. Quizás estamos llegando a un punto que esto nos recuerda cosas que pasaron en Europa en otros tiempos, pero que no están pasando en América latina. Las tres dictaduras se mantienen como tal, pero las democracias no están retrocediendo en América latina. Al contrario, la alternancia es la base de la democracia”, concluyó.

Grandes economías en el nuevo mundo

En el segundo bloque, “Las grandes economías en el nuevo mundo”, se debatió sobre el rol de Estados Unidos, Asia, Europa y México.

Silvina Vatnick, Managing Partner Global Outcomers LLC y asesora en la US Treasury-Office of Technical Assistance de Washington, opinó que “Estados Unidos está definiendo su rumbo en base a tres leyes en áreas estratégicas: infraestructura, los semiconductores (por el impacto de desacople con China) e inflación. Con flujos de capital en el mundo que dependen cada vez más del dólar, por lo que en los próximos meses conoceremos el impacto del endurecimiento de la política monetaria del gobierno de Joe Biden”.

Ricardo Martínez Rico, Presidente Ejecutivo de la consultora española Equipo Económico, destacó a la estabilidad política como el factor que sostiene el complejo contexto económico en Europa, al tiempo que expresó su proyección acerca de la Argentina y la región: “Las oportunidades de crecimiento se apoyan en tres factores necesarios: mayor apertura al exterior para ser más competitivos, en hacer reformas permanentes y en la estabilidad macroeconómica. Los empresarios necesitamos que nos dejen hacer, pero en un contexto apropiado”.

Riesgos políticos y oportunidades de negocios

El último bloque de la mañana fue “América latina: riesgos políticos y oportunidades de negocios en el nuevo mundo”.

Dante Sica, ex ministro de Producción y Trabajo, y socio fundador de Abeceb, destacó que la Argentina carece hoy de apertura, reformas y estabilidad macroeconómica, y así se explica que somos el país que más cae en términos estructurales en una región que ha redefinido su orientación para ver cada vez más al mundo.

“Tenemos un ecosistema productivo con una heterogeneidad total y con un fuerte sesgo anti-exportador. Si desde el Gobierno no se toma el desafío con un plan integral, con la estabilidad sola no alcanza. Tenemos que trabajar mucho adelante para que no sea una nueva chance perdida que nos da el mundo”, advirtió.

Potencial exportador

Alejandra Naughton, Directora de Banco Supervielle, presentó el panel “Las nuevas demandas globales y el potencial exportador de las empresas”. Allí Sergio Abreu, Secretario General de Aladi y Luis Padrón López, Presidente de la Cámara de Comercio de Gran Canaria junto a la mirada del Embajador argentino en Brasil, Daniel Scioli, analizaron el nuevo panorama tras la elección en Brasil.

Scioli comentó que la llegada de Lula es muy oportuna por su compromiso histórico con la integración y el fortalecimiento con el Mercosur, la unidad latinoamericana y el especial compromiso con la Argentina.

También pasaron por el escenario del Foto Pierpaolo Barbieri, fundador y CEO de Ualá, quien habló sobre la visión de una empresa digital en expansión a América latina, y Gastón Remy, cofundador y CEO de Nuqlea; Tamara Vinitzky, socia de KPMG Argentina; Hugo Eurnekian, CEO de Compañía General de Combustibles (CGC) y José Alonso, CEO de Grupo Mirgor, que compartieron las estrategias que están adoptando las empresas en materia de innovación, sustentabilidad y triple impacto.

Cierre presidencial

El cierre del 12° Foro de Abeceb estuvo a cargo de cuatro ex presidentes: Mauricio Macri, Mariano Rajoy (España), Álvaro Uribe (Colombia) y Sebastián Piñera (Chile), quienes debatieron  sobre los desafíos de las democracias, la libertad de los ciudadanos para desarrollarse y los cambios permanentes que atraviesa el mundo en múltiples sentidos.

“Tengo la convicción de que en el país avanzamos, de que no hay mal que dure cien años y de que el año que viene se acaba el populismo en la Argentina por varias décadas. Se trata de entender que la política es para los servidores públicos y que quien juega es el ciudadano. Para ello debemos creer en nosotros, y es necesario que el sector privado y la población civil se involucren en un relato basado en la cultura del trabajo, el mérito y el esfuerzo personal que llevan a la felicidad”, dijo Macri.

Los ex presidentes Uribe (Colombia), Piñera (Chile), Rajoy (España) y Macri (Argentina). Foto Abeceb

A su turno, Piñera señaló que “el mundo está enfrentando un momento extraordinariamente complejo. Por un lado, tenemos una generación con mejor calidad de vida que en muchos otros momentos de la historia, pero al mismo tiempo con muchos desafíos que enfrentar y un liderazgo mundial que está fallando. Como lo mostró la crisis del Covid, en circunstancias tan críticas la gobernanza global no está preparada y las grandes potencias se enfrentan en lugar de colaborar. En ese contexto de debilidad de las instituciones, impera fortalecer la democracia y el Estado de Derecho”.

Populismos que polarizan

Uribe destacó que la Argentina cuenta con un gran liderazgo del sector privado y una juventud innovadora. “Es importante mantener la convicción de mantenerse disidente y cambiar las corrientes predominantes. En el último estallido social de Colombia mi voz fue disidente, y lo seguiré siendo siempre que sea en defensa de la democracia, la seguridad, la imparcialidad en la Justicia, la integración privada y de tener Estados austeros”.

Por último, Rajoy consideró que “es fundamental mejorar el funcionamiento del Estado de Derecho y recuperar consensos nacionales ante populismos que dividen y polarizan a la sociedad. Hay que hacer políticas económicas sensatas y razonables, como un modo de huir de la demagogia. Para ello, las democracias deben estar unidas para defender sus valores”.


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