Pasamos el 10 de diciembre y se empieza a sentir un nuevo aire, un aire que viene acompañado de partículas de cambios. 

Esos cambios reflejan, según las afirmaciones que trascendieron, un orden integral en la organización pública y ajustes desde el punto de vista económico. Dentro de estos cambios, resuena el comentario del presidente Javier Milei: “Dentro de la ley todo, fuera de la ley nada”.

En esta línea, en materia de cargas internacionales, el gran protagonista que emerge es la Dirección General de Aduanas, dependiente de la AFIP, la encargada de controlar el ingreso y egreso de las mercaderías, dictar las normas y procedimientos para tal fin, y establecer los plazos de los trámites y todo lo relativo a las mercaderías que atraviesan las fronteras desde o hacia el exterior. 

En conjunto

La Aduana trabaja a la par de otros sujetos del sector privado, como importadores, exportadores, despachantes de aduanas, agentes de transporte aduanero, depósitos fiscales y otros sujetos contemplados en el Código Aduanero. Todos ellos cuentan con su correspondiente representación en el sector privado.

Con los cambios que pretende imponer La Liberada Avanza, el perfil del director de Aduanas debe ser el de una persona idónea en la materia, con profundos conocimientos del de lo que sucede del otro lado del mostrador para saber de qué se está hablando y analizar de manera genérica los puntos problemáticos del Comercio Exterior, gracias a su experiencia previa.

El gobierno de Milei pretende transparencia. A ello se le debería incluir la palabra agilidad como un valor agregado indispensable para el comercio exterior, sin dejar de lado el control de la Aduana. 

Transparencia

Cualquier persona de carrera puede conocer la definición de transparencia, pero dudo que pueda saber cómo manejarla. Si mi comentario es errado y fuera de lugar, ¿Por qué sigue el cohecho activo y pasivo en la actualidad y no una disminución del mismo? 

La simplicidad de la normativa aduanera -para evitar las zonas grises que lleven a cuestionamientos potenciales- hace a la transparencia. Lo deseable, ante supuestos grises interpretativos, sería proceder mediante disposiciones, avisos, notas externas, memorándum y correos electrónicos para aclarar el proceder. Como se hizo en la época que estaba el Sr. Pedro Antonio Guirondin, reconocido como un funcionario muy conocedor en la normativa aduanera.

Lo que estoy seguro es que el Director tiene que ser capaz de agilizar los puntos operativos donde los operadores del comercio exterior padecen demoras o exceso de trámites en diferentes puntos de la Argentina. En la Aduana siempre existió lo turbio y también la lentitud de los trámites. Las aduanas fronterizas no trabajan igual que las aduanas provinciales. Cada lugar es un mundo aparte y por más que no parezca, se operan de manera diferente. Esto hace que existan dos o más criterios diferentes sobre una problemática según la aduana de la que se hable.

Incógnitas

El nuevo Director puede provenir del sector público o privado, y puede o no tener conocimientos en materia aduanera, aunque creemos que amerita conocer las normativas, los procedimientos y soluciones para conducir este organismo. La cuestión es a quién nombrar, pregunta que todavía no tiene respuesta y razón por la que hoy la Aduana no tiene director designado aún.

¿Se coloca alguien de confianza del núcleo del Presidente, pero que no conoce de la materia? ¿Se coloca alguien de confianza que sí entienda del tema? ¿A alguien que no es del círculo íntimo pero que conoce la Aduana? ¿A alguien que venga del sector público o del sector privado? Son todas incógnitas que siguen sin flotando en el aire. 

Ahora bien, este Director debe tener 4 pilares fundamentales que lo acompañen en la gestión y que deben ser de Carrera, con conocimientos en la gestión aduanera y con un ímpetu diferente para apoyar las decisiones del Director. Estas cuatro personas y sus equipos de trabajo son los que se encargan de la parte Legal y Técnica, Operaciones Metropolitanas, Aduanas del Interior y Control Aduanero. Son quienes ejecutan, los que están en el campo. 

El futuro Director tendrá un intenso trabajo de barajar y dar de nuevo para estipular reglas de juego claras. ¿O continúan jugando con las mismas cartas?

Eslabón más importante

La situación reciente y actual del comercio exterior es de “incertidumbre y artificio”, que se representa mediante una catarata de bloqueos generalizados, medidas arbitrarias, inconsistencias para los giros al exterior, inestabilidad legal del comercio exterior y trámites burocráticos establecidos por el gobierno saliente. Todas estas medidas fueron centralizadas en los siguientes organismos: Dirección General Impositiva, Banco Central de la República Argentina, la Dirección General de Aduanas y la Secretaría de Comercio.

La Dirección General de Aduanas es el eslabón más importante en una operación de comercio exterior. Su Director, sus 4 Subdirectores y los empleados deberán estar preparados a los cambios que impondrán las nuevas medidas y deberán apoyarse mucho en las cámaras, centros, organizaciones privadas, nacionales y provinciales para poder sacar adelante el comercio exterior, reducir la burocracia y simplificar la labor diaria sin descuidar el control que les corresponde como organización aduanera.


El autor es especialista en comercio exterior y despachante de aduanas. Las opiniones vertidas en el presente artículo son de carácter estrictamente personal