Achicar el déficit en la balanza comercial con Brasil es positivo, pero no si eso ocurre por una  reducción en el intercambio con el que se supone es el principal (y natural) socio de la Argentina.

Un informe de la Consultora Claves-Información Competitiva revela que el primer trimestre de 2019 comenzó con buenos indicios para nuestro país: aunque por apenas 3 millones de dólares, el saldo comercial resultó positivo para la Argentina.

El año pasado nuestro país importó desde Brasil por valor de 15.573 millones de dólares CIF y exportó por US$ 11.291 millones FOB.

Si bien el saldo comercial siguió siendo negativo (US$4282 millones), el resultado fue 50% mejor que el de 2017 como consecuencia tanto de una reducción de las importaciones como de un incremento en las exportaciones.

Cuando se analiza lo que pasó entre enero y marzo de este año, se comprueba que las importaciones se redujeron 44% y las exportaciones, 3 por ciento.

Diferencia histórica

¿Desde cuándo la balanza es favorable a nuestros vecinos? Da la impresión de que la brecha negativa se reduce a costa del achicamiento del comercio. ¿Es correcta esa lectura?, preguntó Trade News.

Según Helena Arancio, Analista Senior en Economía de la Consultora Claves-Información Competitiva, el déficit comercial de la Argentina con Brasil es histórico.

“Entran más productos brasileños de los que salen desde nuestro país. Eso se revirtió en el primer trimestre de 2019 con la caída de las importaciones, lo que dejó un saldo positivo para la Argentina”, dijo.

Arancio agregó que si bien el déficit se achica “por la reducción de importaciones dada la caída del consumo en Argentina”, las exportaciones no tienen una tendencia clara: tiene leves crecimientos y leves caídas según el mes.

La especialista prefiere no hablar de “achicamiento de comercio con Brasil” porque explica que eso podría interpretarse como un “cierre de fronteras”, cuando no es así, ya que las medidas tomadas por el actual gobierno argentino son de apertura comercial hacia el mundo.

“Si es lo que busca Bolsonaro para su país, por ahora no se ven señales de ello. Cabe esperar la reunión del Mercosur para conocer las medidas a tomarse. Si se compra menos es porque al nuevo dólar vigente no conviene, se encareció mucho la compra de bienes al extranjero. Además, hace un año que el consumo del mercado interno está cayendo. Y es importante destacar que la caída del consumo interno no es ajena, sino que es consecuencia de la caída de ingresos y de poder adquisitivo de los argentinos”, detalla Arancio.

Lupa sobre los datos de 2018

El trabajo de la Consultora Claves-Información Competitiva analiza la relación bilateral durante el año pasado y el primer trimestre de éste. Si se hace foco en lo que ocurrió en 2018, se verifica que entonces se registraron 2684 empresas argentinas que exportaron a Brasil (75 firmas más que en 2017) por un total de US$11.291 millones FOB.

En el documento se detallan además otros datos interesantes para entender la relación bilateral durante el año pasado:

  • Las primeras 4 empresas en cuanto a valor exportado pertenecen a la industria automotriz y combustibles: Toyota (concentró 12% de las ventas); Volkswagen (7%); YPF (6%); Ford (5%)
  • Tan solo el 1% (28 compañías) del total de empresas exportaron el 70% del total; el 30% restante se reparte en 2656 firmas
  • Si se toma en cuenta el 70% del total del valor de las exportaciones a Brasil (a cargo de 28% de las empresas), el 56% refieren al sector automotriz. En segundo lugar se encuentra el sector de petróleo y gas con empresas como YPF, Shell y Pan American. Las grandes multinacionales que se dedican a la industria de commodities, representan el 17%
  • En el análisis se destaca una cifra: las exportaciones de cerveza a Brasil crecieron el año pasado de modo exponencial de la mano de Maltería Quilmes, que vendió más de 1000% que en 2017

El primer trimestre de 2019

Si se lee en detalle lo que pasó en el primer trimestre de 2019, las principales conclusiones son:

  • Hubo 1735 empresas exportadoras argentinas a Brasil (53 más que en el mismo período de 2018)
  • La tendencia de los sectores que representan las principales firmas se mantiene. En enero y febrero, YPF exportó US$172 millones (subió del tercer al segundo puesto en el ranking general)
  • Las primeras 4 empresas exportadoras representan el 28% de las ventas en U$S FOB (cifra similar a la registrada en 2018)
  • Tampoco varía demasiado la concentración en empresas exportadoras: el 1,7% de las firmas de unos pocos rubros diferentes comerció el 70% del valor total
  • Considerando ese 70% del total del valor de las exportaciones a Brasil (en manos del 1% de las empresas), el 45% refieren al sector automotriz seguido por el sector de petróleo y gas con empresas como YPF, Shell y Pan American. Las grandes multinacionales que se dedican a la industria de commodities representan el 21%
  • En este período se visualizan actividades como la forestal -la empresa Alto Paraná (Arauco)- y Fate con exportaciones de neumáticos.

Alta concentración

Los números muestran alta concentración en la relación bilateral: pocas empresas venden mucho y son pocos los sectores que participan en el comercio con Brasil.

¿Qué explica que eso sea así teniendo en cuenta la vecindad y la alianza casi natural que debería existir entre los dos países?, preguntó Trade News.

Arancio opina que el hecho de que el 70% del valor exportado se concentre en pocas manos no implica que las otras exportadoras o sectores exportadores a Brasil no tengan buenos negocios con el país vecino, sino que justamente el sector automotriz y de agronegocios facturan mucho valor al compararlo con el resto.

Luego admite que existe “cierta dificultad en la exportación” ya que “no es simple encontrar mercados, generar contactos, llegar a los estándares de exigencia de calidad, y cumplir con los requisitos de habilitaciones, traslado, etc”, y una vez establecidos los contactos, los vaivenes de la economía argentina dificultan que los mismos se mantengan.

Por su tamaño y cercanía, el mercado brasileño (vista de San Pablo) es particularmente atractivo para la Argentina. Sin embargo, no resulta de fácil acceso para las pymes.

“El mercado brasileño es muy interesante, por su cercanía –los costos de traslado son accesibles- y porque son 200 millones de personas, 5 veces más que el mercado argentino. Si bien las empresas grandes ya establecidas tienen contacto con el país vecino, a las pequeñas y medianas se les hace más dificultoso”, comenta.

Escasez de encadenamientos productivos

Cuando se la consulta respecto de los motivos por los que, más allá del sector automotriz no parecen haber madurado encadenamientos productivos entre ambos países, la Analista Senior en Economía de la Consultora Claves-Información Competitiva desarrolla su teoría.

“El encadenamiento productivo es una decisión política. Hace falta que las empresas argentinas y brasileñas lleguen a acuerdos para ganar eficiencia a través de la especialización en diferentes productos. En la industria automotriz eso puede hacerse porque son las mismas empresas ‘de origen norteamericano, europeo o asiático- las que lo hacen. Gracias a que son las mismas empresas, los gobiernos pudieron llegar a acuerdos mucho más claros”, dice Arancio.

La experta cree que con otros mercados eso es más difícil ya que al no estar tan concentrado y tener empresas nacionales, es necesario no solo que los dos gobiernos lleguen a un acuerdo para ganar eficiencia a través de la división de tareas, sino también que este acuerdo perdure más allá de los 4 años que puede estar un gobierno en el poder.

“Las decisiones de inversión productiva son de largo plazo y sin un horizonte claro y garantizado, no existirán proyectos de encadenamientos posibles”, sostiene.

Futuro inmediato

¿Cómo vislumbra el futuro inmediato de la relación bilateral?

“La balanza comercial con Brasil mejorará, tal como lo muestra el primer trimestre de este año. Sin embargo, esta mejora se da por una reducción de las importaciones (dada la devaluación del peso, y consecuente encarecimiento de los bienes que provienen de afuera) y no por un aumento de las exportaciones”, vaticina Arancio.

Y agrega que si bien muchas empresas están buscando mercados en el extranjero ya que el consumo del mercado interno está muy bajo y no pueden colocar su mercadería, eso no se logra de un día para el otro.

Salir al mundo implica un arduo trabajo que incluye búsqueda de compradores, selección de mercadería para cumplir con la calidad exigida, sellos y validaciones, y búsqueda de transporte y logística, entre otras tantas cosas, enumera.

Algunas de estas tareas pueden durar meses, incluso años en el caso de producciones de frutas que dependen de un ciclo anual, advierte Arancio.

Por eso es que la estabilidad, tanto política, como económica y de las reglas de juego, es esencial si el objetivo es lograr dólares genuinos a través de las exportaciones, señala.

Y concluye con un dato: en el último informe del Indec sobre comercio exterior puede verse que los mayores incrementos de exportaciones se dirigen en su mayoría a mercados asiáticos. Brasil solo figura en los productos automotrices.

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