La Cámara de Importadores de la República Argentina (CIRA) analizó la situación de las importaciones a la luz de las modificaciones introducidas por la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP) en los montos de Capacidad Económica Financiera (CEF) asignada a las empresas que, no obstante, no habían experimentado cambios en su situación comercial y fiscal.

Las autoridades de la CIRA se reunieron con altos funcionarios de la AFIP y acordaron crear “un puente de diálogo para evaluar y atender los casos urgentes y críticos sobre esta problemática en los próximos días”.

Obstáculo

“La significativa disminución de los montos de la CEF sumó un nuevo obstáculo al comercio exterior, con el consecuente impacto negativo que una medida de tal magnitud tiene en la operación de las empresas, generando incertidumbre sobre la posibilidad de reposición, creando distorsiones en la administración de los stocks existentes y en el manejo comercial de la cadena de valor de cada uno de los empresarios que debe importar una materia prima, un insumo, un bien de capital o un producto terminado”, señalaron desde CIRA.

La CIRA declinó realizar comentarios públicos tras conocerse las modificaciones oficiales para poder realizar un análisis entre los socios y para “tener un conocimiento cabal, operativo y político, de las consecuencias producidas”.

“Observamos que el nuevo valor CEF calculado por el sistema informático de AFIP no resultaba congruente con su real capacidad económica y financiera y no guardaba relación con los valores inmediatos de los meses anteriores. Tampoco se vería fundamentado que sólo un grupo de empresas haya sufrido esta modificación en los parámetros analizados mientras que otras no”, explicaron.

Industria nacional

“El principal perjudicado ante esta incertidumbre es la producción nacional”, subrayaron, porque el 80% de lo importado consiste en partes, insumos y bienes de capital para la industria. Y agregaron: “Las importaciones, la producción nacional y las exportaciones guardan una relación directa. Mayor es el crecimiento de las importaciones y mayor será el crecimiento de las exportaciones”.

“Las medidas adoptadas desde la AFIP, a partir del 1° de febrero, podrían ocasionar perjuicios, dificultades para operar y malos resultados para las empresas en el corto y mediano plazo. No hay razón normativa, pero, sobre todo, no se evidenciaron cambios en los comportamientos impositivos, fiscales, económicos y financieros de muchas empresas que se vieron afectadas, disminuyendo drásticamente su indicador CEF a valores que no guardan relación con su real situación en cualquiera de ambos aspectos”, subrayaron.

“Sin un indicador de CEF adecuado, una empresa ni siquiera puede solicitar su “permiso” de importación (Licencias Automáticas y No Automáticas)”, continuaron desde la cámara.