El Puerto de Santos, uno de los más importantes de Brasil y de toda Sudamérica, está actualmente enfrentando importantes problemas de capacidad que están desplazando a los contenedores hacia otros puertos del país.

Hace unas semanas, Danilo Veras, vicepresidente de Políticas Públicas y Regulación en Maersk, afirmó en una audiencia pública que el puerto de Santos había entrado en un estado de “colapso” debido a problemas de capacidad. Esta afirmación provocó el rechazo inmediato de la Autoridad del Puerto de Santos (APS), que sostiene que el puerto ha batido constantemente récords de rendimiento. Sin embargo, los datos de otros puertos del país indican una posible migración de carga de contenedores lejos de la región con el PBI y la concentración industrial más altos de Brasil.

De hecho, en la misma semana de la audiencia pública, la Autoridad del Puerto de Río de Janeiro informó que, por primera vez, recibió simultáneamente cuatro grandes barcos portacontenedores. Además, la Agencia Nacional de Transporte por Agua (Antaq) aprobó una operación de emergencia en Portocel, un terminal de carga general en Espírito Santo, para recibir contenedores durante 90 días, y también instruyó a la empresa para pedir un cambio permanente para acomodar el nuevo perfil de carga.

Falta de espacio

Puerto de Itajaí, tras la partida de APM Terminals

La falta de espacio para las operaciones de carga en el principal puerto de San Pablo generó numerosas quejas de diversos sectores, como el de los exportadores de café, que atribuyen el problema a problemas estructurales, citando retrasos en las inversiones planeadas para expandir la capacidad, lo que ha incrementado los costos logísticos a nivel nacional.

El problema de capacidad del puerto de Santos comenzó con el fin de las operaciones de contenedores en el Puerto de Itajaí, Santa Catarina, en diciembre de 2022, cuando finalizó la concesión de APM Terminals.

A pesar de los conflictos actuales, las autoridades y algunos operadores del puerto sostienen que el problema es cíclico, causado por una combinación de factores que producen cuellos de botella en el puerto y otros terminales de la región, pero confían en que las inversiones planeadas para los próximos años resolverán estos problemas.

Optimismo

El plan de expansión más desarrollado, STS10, fue abandonado por la administración actual.

Sin embargo, la Autoridad Portuaria de Santos asegura que las expansiones planeadas en las terminales de contenedores actuales serían suficientes para satisfacer la demanda estimada para 2026, pudiendo llegar a una capacidad de 7,5 millones de TEUs para 2030, alineando la capacidad del puerto con la demanda proyectada hasta al menos 2035.

Este complejo panorama pone de manifiesto la urgente necesidad de expandir la capacidad del Puerto de Santos, frente al crecimiento del comercio exterior y la dinámica cambiante de los patrones logísticos a nivel global.