El intercambio comercial argentino cerró el octavo mes del año con un saldo positivo de US$ 2187 millones, un salto del 52% respecto a los US$ 1440 millones registrados en igual mes de 2025.

De acuerdo con ABECEB, sobre datos oficiales, la macroeconomía argentina ya acumula 33 meses consecutivos de superávit comercial, alcanzando los US$ 18.249 millones en lo que va del año.

Las exportaciones totalizaron US$ 8883 millones, exhibiendo un crecimiento del 12,4% interanual. El alza se fundamenta íntegramente en un efecto de precios internacionales, que treparon un 16% y lograron tapar la contracción del 3,1% en las cantidades físicas despachadas. Los términos del intercambio, en consecuencia, anotaron una mejora del 4,5%.

El rubro de Combustibles y Energía se consolidó como el vector más dinámico de la balanza comercial, aportando US$ 436 millones adicionales al registrar una expansión interanual del 41,2%. ABECEB subraya que el crudo de Vaca Muerta es el responsable estructural de este repunte, sustentado en una producción nacional que alcanzó un récord de 916.200 barriles por día en julio, traccionada por las extracciones en la cuenca neuquina.

Dualidad automotriz

El complejo agrícola aportó su propia cuota de divisas con ingresos por US$ 288 millones adicionales, de la mano de la exportación de harina y aceite de soja crudo, subproductos que capitalizaron una suba del 25% anual en la cotización de la oleaginosa en Chicago. Como contrapartida, los despachos de poroto de soja sin procesar se desplomaron un 85,3% frente a la temporada pasada, producto de un adelanto en el calendario de embarques y una mayor derivación del grano hacia la molienda doméstica.

Por su parte, el sector automotriz volvió a exhibir claroscuros en su matriz. Si bien el déficit comercial del complejo se achicó de 880 millones a 492 millones de dólares, las estadísticas muestran un escenario restrictivo. Los datos de la Asociación de Fábricas de Automotores (ADEFA) citados en el documento indican que la producción de agosto retrocedió un 11,6% (39.381 unidades) y las exportaciones cayeron un 3,6% (24.589 vehículos). La mejora en los valores exportados del rubro —que sumaron US$ 154 millones adicionales— responde a un efecto de precios y mix comercial apalancado por las ventas de pick-ups medianas a Brasil.

GNL al alza y estancamiento fabril

Del lado de las compras, las importaciones totalizaron US$ 6696 millones y revirtieron la caída del mes previo al marcar un incremento del 3,6% interanual. Esta recuperación nominal no refleja una reactivación del aparato productivo local, en tanto los volúmenes físicos ingresados se contrajeron un 6,5% frente a agosto de 2025.

La tracción importadora se concentró en el segmento de Combustibles y Lubricantes, que experimentó un salto del 68,5% derivado de mayores requerimientos de gas natural licuado (GNL), cuyas compras crecieron un 39,4%, y de energía eléctrica, que subió un 94,1%.

En la vereda opuesta, la importación de insumos fabriles expuso la inercia recesiva de la plaza local. Los bienes de capital apenas subieron un 3,1% en valores, pero anotaron una caída del 3,0% en cantidades, configurando un escenario consistente con una inversión corporativa de extrema cautela.