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Todo producto tiene una cadena de valor. Desde el momento en que alguien siembra una semilla para cultivar maní en la Argentina hasta que, tal vez un año después, una porción de manteca de maní es consumida durante un desayuno en los Países Bajos.

Para que eso suceda, la cadena de valor del producto necesita una cadena de valor de servicios (conexos al comercio exterior) integrada por una multiplicidad de profesionales y agentes económicos.

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El único protagonista

Si viéramos los negocios internacionales como una película, el papel principal le pertenecería, sin lugar a dudas y de manera exclusiva, a la empresa que exporta y/o importa.

Desde el exportador hacia atrás y desde el importador hacia adelante, en esta “cadena de valor protagonista” toman lugar aquellos que se involucran con el producto por un interés específico sobre su producción, uso o consumo.

El reparto

En esta maravillosa película, el resto del reparto de actuación se completa con los otros sujetos involucrados en el comercio exterior.

Esto va más allá de precios, costos o cantidades, o de lo estratégico que sea (o parezca) su rol. Es independiente de la mayor o menor convergencia de información que concentren e incluso va más allá del valor agregado que aporten a la cadena de valor del comercio exterior: freight forwarders, despachantes de aduana, entidades empresarias, bancos, navieras, aerolíneas, transportistas, funcionarios del Estado, empresas de dragado, guincheros, prácticos, incluso quienes desde el periodismo generan y difunden conocimiento útil para el sector.

No debe existir temor en afirmar que son personajes secundarios en esta película. Eso no menoscaba ni su imagen ni su rol dentro de la cadena. Y en esto es importante ir a algo más esencial y subyacente que tiene que ver con el propósito.

“Jugar sin pelota”

En el fútbol la expresión “jugar sin pelota” se refiere a las acciones que en ciertos momentos los jugadores realizan para crear líneas de pase, generar espacios para que los aprovechen sus compañeros o para desorganizar a los defensores rivales.

También en el fútbol americano se aprecian tácticas similares. Los receptores necesitan estar lo más despejados posibles de sus rivales para recibir la pelota siguiendo las estrictas reglas de recepción y contención.

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Los corredores toman acción acompañados por miembros de su equipo, pero no para facilitar un pase. Los compañeros lo cuidan de posibles tacles de rivales para que cruce la línea de meta con la pelota en sus manos. Luego, al touchdown lo festejan todos.

El poder del propósito

En cualquier deporte colectivo, el protagonismo momentáneo de quien logra anotar para su equipo no resta importancia al rol de quienes ayudaron a lograrlo. Eso sucede porque todos tienen en claro su propósito dentro del equipo y el rol que tuvieron en el objetivo logrado.

En un discurso ante graduados universitarios, el fallecido actor Chadwick Boseman les recomendaba que primero “busquen un propósito, antes que un trabajo o una carrera”, dado que “el propósito es un elemento esencial, es la razón por la que hacemos lo que hacemos en un momento determinado”.

¿Qué significa “equipo” en comercio exterior?

El concepto de equipo, y de propósito dentro de un equipo, es algo más complejo en una actividad económica y profesional donde todo se multiplica por dos: culturas de negocios, tipos de cambio, idiomas, regulaciones, husos horarios, partes involucradas, contexto político-económico, etc.

Más aún, con la palabra “equipo” se debe ir más allá de la simple expresión “trabajar en equipo”. Se debe pensar en espíritu de equipo.

Si la búsqueda de trabajo en equipo es oportunista e interesada, no hay espíritu de equipo.

Si se busca hacer equipo sólo con quienes existe empatía profesional, no hay espíritu de equipo.

Si se pretende imponer arbitrariamente pautas o procedimientos, no hay espíritu de equipo.

¿Cuántos negocios internaciones se han visto perjudicados, y hasta imposibilitados de continuar, en las condiciones comerciales y operativas impuestas en el transporte marítimo durante los últimos años? Eso pasa cuando un miembro del #TeamComex se cree más importante que los demás, e incluso, más importante que el propio protagonista del comercio exterior.

#TeamComex

El concepto del #TeamComex es tener plena consciencia de que el exportador/importador es el único protagonista del comercio internacional. Es el corredor del fútbol americano, y todos aquellos que lo rodean deben cuidarlo para que exporte/importe la pelota cruzando la línea de meta.

Es algo que se debe tener presente también desde la perspectiva de la gestión de recursos humanos y del talento profesional, tanto en las empresas de servicios conexos al comercio exterior como en las reparticiones del Estado vinculadas al sector.

Es importante trabajar con espíritu de equipo no sólo con colegas de oficina, sino también puertas afuera, sabiendo que se forma parte de un equipo cuyo propósito es ayudar a que se realicen negocios internacionales en condiciones competitivas, rentables y eficientes.

En definitiva, el #TeamComex está integrado por los personajes secundarios en esta película, y deben cuidar al protagonista para que siga siendo negocio acarrear la pelota hasta cruzar la frontera.


El autor es Licenciado en Comercio Internacional, columnista sobre temas de comercio exterior y se ha desempeñado en empresas exportadoras, importadoras, entidades empresarias y freight forwarders.
Imagen de portada: Gerd Altmann en Pixabay