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Cuando la congestión en los principales puertos del mundo tocaba niveles insostenibles para los intereses de la carga, muchos actores de la cadena de suministro optaron por armar nuevas alternativas incluyendo al transporte aéreo como complemento e incluso sustituto de un transporte marítimo con demoras demasiado prolongadas que ponían en riesgo los inventarios.

En un principio, la solución fue un paliativo, pero ahora, con la proximidad de las fiestas de fin de año y en plena temporada alta, el transporte aéreo acusa la tensión del aumento de la demanda y los aeropuertos comienzan a sentir la congestión.

Según publicó el portal británico The Loadstar, la congestión se siente desde Australia hasta India, pasando por Europa y Estados Unidos, a tal punto que los vuelos chárter se están rechazando porque la congestión impide la descarga.

Con la fiabilidad de los horarios y fechas de arribo en un punto crítico, el transporte marítimo pasó su presión al aéreo: insumos, piezas y hasta bienes de consumo destinados a la bodega aérea encuentran ahora también una demora.

Los agentes de carga que recomendaron la opción aérea a sus clientes, ahora deben explicarles este nuevo fenómeno: la entrega aérea se volvió lenta y, además, sigue siendo más cara.

“Nunca habíamos visto esto en 25 años. Algunos clientes industriales se niegan a entender y nos siguen exigiendo una logística fluida. Pero la situación en los aeropuertos europeos es realmente muy mala.

Retrasos 

Los aeropuertos de Estados Unidos y Europea, en particular el JFK en Nueva York, Heathrow y Frankfurt, en Inglaterra y Alemania, respectivamente, se enfrentan a graves retrasos a medida que los operadores luchan contra la escasez de mano de obra.

Desde Fraport, el operador del aeropuerto de Frankfurt, explicaron que “el crecimiento del volumen operado se convirtió en una nueva normalidad tanto en vuelos regulares como chárter. Aumentaron, además, los volúmenes de los envíos pequeños, que demandan mucho tiempo de procesamiento y mucho personal. La dinámica de la aviación ha cambiado rápidamente desde que golpeó la pandemia”.

Alemania enfrenta un aumento de casos positivos de Covid, y el temor de nuevos aislamientos y restricciones operativas vuelven más complejo el panorama inmediato.

“Con el reinicio de los servicios aéreos, la estructura del tráfico ha cambiado. Los vuelos no se distribuyen uniformemente a lo largo del día, sino que convergen en picos extremos”, explicaron desde la terminal.

“En el aeropuerto de Frankfurt, los picos de tráfico se han concentrado mucho, especialmente en los vuelos de pasajeros. Estos picos de tráfico conducen a un despliegue concentrado de personal de asistencia en tierra, lo que puede afectar su disponibilidad en otros momentos, el manejo de los cargueros y el transporte de carga en la plataforma”.

La falta de personal es el principal problema, que se complica con un aumento de la demanda y la concentración de carga en vuelos regulares. “Con el reinicio del tráfico en el verano, Fraport comenzó a contratar y capacitar a unos 400 nuevos empleados de asistencia en tierra (manejo de equipaje y rampas)”, explicaron.