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La compañía danesa Maersk, en su afán de convertirse en un integrador logístico de extremo a extremo, lanzó en Chile un servicio para cargas agroindustriales -especialmente refrigeradas- que conecta a las regiones del Maule y de O’Higgins con el Puerto de San Antonio, donde la naviera opera dos rutas marítimas.

En conversación con PortalPortuario.cl, representantes del principal grupo naviero mundial detallaron que el nuevo servicio ya ha completado sus primeras operaciones, generando ventajas adicionales como una reducción del 70% de las emisiones de CO2, un 44% menos posibilidades de accidentes y una disminución en los tiempos de viaje de las cargas de 8 a 5 horas si se compara con el transporte terrestre por carretera convencional.

María Cristina Andrade, gerenta de Cadena Logística de Refrigerados de Maersk, comentó que “Chile es un país que tiene una línea férrea que cubre la zona centro-sur desde Frutillar, en la Región de Los Lagos, lo cual para carga contenerizada está subutilizada. A la fecha, sólo el 5% de la carga que va en contenedores se mueve por tren, siendo un país en el que el tren sería de un gran beneficio. Entonces, vimos una oportunidad. Pensamos penetrar una zona que carecía de infraestructura logística y pensamos que las regiones de O’Higgins y El Maule iban a ser muy importante para nosotros”, destacó.

Acercar la logística

Andrade detalló que Maersk montó un depósito a un radio cercano a los 15 a 25 kilómetros de las plantas de sus clientes para “acercar su logística” y así conectar las cargas a la línea férrea para llegar al Puerto de San Antonio.

“Este proyecto se trabajó de forma tripartita. Con EFE, que son los dueños de los terrenos, y con Fepasa que es la empresa que opera los ferrocarriles, viendo la oportunidad de diseñar una locomotora para trenes reefer, que no existía en Chile. Ellos hicieron la ingeniería del tren, porque son los expertos, y lograron diseñar un tren capaz de suministrar energía a cada vagón. Nosotros nos encargamos de montar la estación/depósito donde podemos almacenar no solo carga refrigerada, porque es una zona industrial de vinos y alimentos”, explicó.

El proceso parte con el traslado de un contenedor vacío a la planta del cliente que, luego de ser llenado, se envía a la estación Quinta, ubicada entre Teno y Chimbarongo, donde -si es una carga reefer- se conecta a los enchufes para no romper la cadena de frío. Posteriormente, el contenedor se embarca en un tren operado por Fepasa hasta la estación terminal en DP World San Antonio para su embarque en ese muelle o en el de San Antonio Terminal Internacional.

“Estamos contando con dos trenes semanales, uno los días lunes y otro los viernes, pero lo ideal es que podamos escalar hasta que podamos tener cinco a seis trenes por semana. Como Grupo Maersk pensamos que este proyecto es innovador y de vanguardia, porque no solo simplificamos la logística de los clientes, sino que también tiene otros valores agregados en sustentabilidad y seguridad. Por eso, nos quisimos posicionar al poner el primer terminal de contenedores refrigerados en Chile, pensando -en un futuro- expandir a otras regiones”, añadió.

Ventaja

Felipe Bermudez, director de Ventas y Mercadeo de Hamburg Süd, planteó que este nuevo servicio de Maersk en Chile acelera el movimiento de estas cargas sensibles, especialmente, cuando se opta por el transporte de extremo a extremo.

“Si el cliente contrata el servicio integral, que nosotros llamamos “de primera milla”, en el que nosotros vamos a buscar el contenedor a su planta, le llevamos el vacío, esperamos a que consolide y una vez puesto el sello en el contenedor, el cliente “se olvida”, porque ese contenedor ya está arriba del barco. No tiene que preocuparse de la congestión, del depósito, de las colas, nada de eso, porque la gracia de este tren es que entra directamente al terminal”, señaló.

“Adicionalmente, está el cuidado al medioambiente. El uso del tren conlleva un 70% menos de emisiones de CO2 frente al uso del camión, demás de reducir la congestión con un transporte mucho más seguro y menos invasivo respecto de las ciudades”, ahondó.

Bermúdez apuntó que el servicio está dedicado a los clientes emplazados a unos 25 kilómetros a la redonda, pero el área de influencia es ampliable a 40 kilómetros hacia el sur. “Ya estamos trabajando con cinco clientes dry, de alimentos como pastas de tomate, jugo en pulpa, como así también con clientes de carga refrigerada”, afirmó.

Los planes de Maersk, sin embargo, no se detienen allí, pues este proyecto ferroviario tendrá una extensión para movilizar carga dentro de la zona centro sur del país.

“Por el momento, arrancamos con dos frecuencias y en el siguiente mes arrancaremos con tres por semana hasta lo que queda del segundo semestre que suman una capacidad de 93 contenedores semanales, de los cuales 30 son reefer y 63 dry. Apuntamos para la próxima temporada de fruta contar con las frecuencias diarias”, reforzó María Cristina Andrade.