El agasajo por el Día del Periodista que organizó la Federación Argentina de Entidades Empresarias del Autotransporte de Cargas (Fadeeac) tuvo poco de festivo.

Mario Eliceche, presidente de la organización que nuclea a 51 cámaras del autotransporte de cargas resumió el crítico momento que atraviesa el sector con algunos números, pidió al Gobierno que instrumente cuatro medidas de forma urgente para morigerar la situación y dijo que “es poco probable, casi improbable” que las empresas acepten el 46% de aumento que pidió el gremio.

Algunas horas antes, el miércoles por la mañana, Fadeeac había enviado la nota notificando al sindicato de Camioneros de la apertura de las paritarias e informado a la Secretaría de Trabajo sobre el proceso.

El pedido que oficializó el sindicato que lidera Hugo Moyano no sólo incluye el 46% de aumento salarial, sino el pago de un bono de 20.000 pesos y una suba de entre 15 y 20% en los adicionales que las empresas pagan por el transporte de determinadas sustancias.

Poner en marcha un camión en mayo costó 70% más de lo que costaba hace un año y lo que nos genera mayor preocupación es que no hay indicios de que la tendencia vaya a cambiar a corto plazo”, arrancó Eliceche.

En busca del equilibrio

Explicó que con apenas dos datos se confirma esa impresión: “Por un lado, el aumento del combustible -de entre 1,5% y 2 %-, a principios de este mes, que ya presiona sobre los costos de junio; por el otro, la negociación de la paritaria con el gremio que presentó un pedido oficial por un 46% de aumento y un bono para fin de año”.

Aunque consideró que es “poco probable, casi improbable” que las empresas puedan cumplir con ese aumento, Eliceche dijo que trabajará con su equipo técnico para ofrecer la mejor propuesta posible.

“La intención es promover y sostener el diálogo. Queremos encontrar el mejor equilibrio entre las posibilidades de nuestro sector y las necesidades de los asalariados en un contexto particularmente complejo, en el que muchas las empresas que integran alguna de las 51 Cámaras de Fadeeac trabajan por debajo del nivel de rentabilidad”, dijo.

Factores negativos

El complejo panorama que describió Eliceche se agrava porque al mismo tiempo que aumentan los costos operativos por encima de la inflación “se registran marcadas caídas en los volúmenes transportados para el consumo masivo, la industria y la construcción”, entre otras ramas y se derrumba la inversión en nuevos equipos –“una de las patas clave para mejorar la eficiencia económica y medioambiental del sector”-, que a mayo acumula una caída del 54 %.

“Aunque pueda sonar paradójico, y a pesar de que más del 80% de todo lo que se transporta en Argentina viaja en camión, no somos formadores de precio: más del 40% del costo logístico total son impuestos”, destacó a continuación.

Dispersión geográfica de precios

De acuerdo con las cifras del Departamento de Estudios Económicos y Costos de Fadeeac, desde la desregulación del mercado de hidrocarburos, hace aproximadamente un año y medio, el precio del combustible acumula más de 130% de incremento.

“Así como en la Federación están representados diferentes rubros de la actividad -como la logística, el transporte de larga distancia y el agroganadero-, la diversidad geográfica de las Cámaras que integran Fadeeac figura entre nuestras características de mayor valor agregado”, mencionó Eliceche.

A continuación hizo una pregunta al auditorio: “¿Sabían que un litro de gasoil de la misma marca en la Ciudad de Buenos Aires cuesta $39,65, y en Formosa, por el mismo producto se paga $44,20 el litro?”.

Entonces, explicó: “Esa dispersión geográfica de precios -en este ejemplo de casi 11,5% -, que se repite a lo largo y ancho del país, hace que en muchos casos el lugar de radicación de una empresa sea el factor que la deja fuera de competencia”.

Federalización generalizada

¿Cómo se puede igualar el campo de juego para que la competitividad de una empresa de transporte no esté dada por su dirección postal?

Eliceche dijo que desde la Federación motorizan dos proyectos: establecer un precio federal para el gasoil y retenciones escalonadas para los hidrocarburos.

Aunque insistió en que la relación con el Gobierno “es muy buena”, y dijo que los dirigentes empresarios reconocen y valoran su capacidad de escucha, dijo que, hasta ahora, han obtenido “pocas soluciones”.

“Entendemos que a partir de la política de Déficit Cero y sus propias necesidades para cerrar los números, el Gobierno no tiene mucho margen. Pero el sector tampoco”, agregó.

Cuatro medidas

Frente a más de 70 periodistas que lo escuchaban en el auditorio de Fadeeac, Eliceche dijo que en medio de la situación crítica que atraviesa el autotransporte de cargas necesita que se pongan en marcha de modo urgente al menos cuatro puntos:

  • Instrumentar una moratoria impositiva que permita el desahogo de las empresas del sector
  • Aumentar la fiscalización real y efectiva sobre el transporte que circula por el país. “La competencia desleal no hace más que cargar las espaldas de las empresas que cumplen con la ley.”
  • Adecuar a la realidad económica del país algunos adicionales que en su momento se incorporaron al convenio laboral
  • Concretar la facilitación de los trámites aduaneros que permitan agilizar el paso por las fronteras. “Eso no sólo mejorará la productividad del sector sino que repercutirá en una baja considerable de los costos de exportación por la reducción de los tiempos de espera y, de modo consecuente, en la competitividad de las empresas argentinas.”

Protagonistas de las negociaciones

“Queremos que sepan que, en esta nueva etapa, somos los dirigentes de Fadeeac quienes llevamos adelante la política las negociacionesn, sin derivaciones a terceros” y que nuestro principal objetivo es defender “como corresponde” los intereses de las empresas que componen el sector, enfatizó.

“El Gobierno, el gremio y el sector estamos arriba del mismo barco. Si ese barco que hoy viene a la deriva se hunde, seguro habrá alguno que caiga primero -y sin dudas seremos nosotros porque el camión es el más pesado-, pero les aseguro que el final será el mismo para las tres partes”, dijo.

Según Eliceche, la única manera de evitar el naufragio es “trabajar en conjunto”.

“Para el Gobierno, somos un buen negocio. Nuestro sector es el mayor consumidor de gasoil del país; además de la enorme carga tributaria que pesa sobre nuestra actividad y que le permite recaudar mucho dinero”, planteó.

El autotransporte de cargas consume alrededor de 6500 millones de litros de gasoil al año, el 50% de lo que se vende en la Argentina. “Y vale la pena recordar que cada litro está gravado con 21% de IVA y 18% de impuesto al combustible, o que los neumáticos, por citar otro ejemplo, pagan 38% de derecho de importación”, describió.

La relación con el gremio

“Sin camiones circulando no hay trabajo posible”, dijo luego en alusión al sindicato.

Y entonces dijo que es necesario adecuar los convenios laborales en un contexto de país que cambió. “Hoy para hacer un mismo recorrido se demora la mitad del tiempo que hace 20 años”, comentó.

“Sabemos que el capital más grande que tenemos es nuestra gente, nuestros choferes y empleados de base. Entendemos las dificultades que tienen y tenemos que ver cómo podemos transitar juntos este momento tan complicado, pero este barco desde el que venimos capeando las tormentas más disímiles, necesita del aporte de las tres partes para intentar enderezar el rumbo si lo que queremos evitar es que nos terminemos hundiendo todos”, concluyó.

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