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Tras 16 años de crecimiento consecutivo, en 2020, el sector aéreo en América latina se reducirá a la mitad.

Hasta febrero, cuando la región aún no había sentido el impacto directo del COVID-19, la actividad registraba un crecimiento de entre 4 y 5%.

Es más, durante los dos primeros meses del año, los mercados domésticos de México (con 14% de aumento), Colombia (+12%), Chile (+10,9%) y Brasil (3%) lideraban el crecimiento y alentaban las buenas perspectivas para el barrio, sumado a las proyecciones positivas de la economía de varios de los países de la región.

En aquellos días –que hoy casi parecen los de una película de ciencia ficción-, el factor de ocupación (la cantidad de personas que transporta un avión) rondaba el 80% y los datos mostraban que hasta entonces se habían movido alrededor de 24 millones de pasajeros.

Y lo que aparecía como una tímida señal del efecto coronavirus en las cifras del mercado internacional, no tardó en contagiar a la región.

Diez millones de pasajeros menos

Aunque los números definitivos de marzo aún no están listos, todo indica que el golpe fue letal: mientras un año antes se habían transportado 38 millones de pasajeros, en marzo de 2020 esa cifra se derrumbó a 28 millones.

Durante una conferencia de prensa online, Luis Felipe de Oliveira, presidente ejecutivo de la Asociación de Transporte Aéreo de Latinoamérica y del Caribe (ALTA), trazó un crudo panorama de la actualidad del sector y de su futuro inmediato.

¿Cuánto podría achicarse el negocio en la región? ¿Es que se operarán menos destinos o se reducirá el número de vuelos?, le preguntaron.

“Estimamos una reducción del 49% del negocio. Esto implica que se pierde el crecimiento de tráfico de los últimos 9 años. Es importante recordar que el tráfico aéreo en la región registró 16 años consecutivos de crecimiento, de los cuales en los últimos 10, prácticamente se duplicó”, dijo el presidente ejecutivo de ALTA.

Si el análisis se traduce a cantidad de vuelos, los cálculos indican que este año habrá alrededor de 1,4 millones de vuelos menos que en 2019, cuando el total superó los 3 millones.

Volver el tiempo atrás

Y lo que desvela a todos: ¿Cuándo podría recuperarse el nivel de operaciones pre-pandemia?

“Estimamos retomar los niveles que teníamos antes de la crisis a finales de 2021 (por ser una región que necesita el trasporte aéreo y prometedora en estimaciones de crecimiento) o en la mitad de 2022, empezando por el mercado doméstico. Esto depende de múltiples factores, incluyendo la velocidad con la que se logre contener el virus, restablecer la confianza en los viajes aéreos y retornar a la actividad económica y social”, explicó de Oliveira.

Desde la Asociación Internacional de Transporte Aéreo (IATA) habían alertado hace unos días que a raíz de la caída en la demanda de viajes aéreos por la crisis del COVID-19 hay 25 millones de empleos en riesgo de desaparecer.

Sin embargo, el pronóstico sólo empeora con el paso de los días.

De hecho IATA ajustó a la baja la cifra global que estima perderán las aerolíneas durante este año: de los US$252.000 millones iniciales el cálculo pasó, el 7 de abril, a US$314.000 millones.

Incertidumbre

Aplicados a nuestra región, esos números se traducen en pérdidas que rondarían los US$18.000 millones y 2,9 millones de empleos en riesgo, “aunque los números cambian día a día porque nadie sabe cuándo se retomarán las operaciones”, advirtió de Oliveira.

Como en muchos otros sectores, uno de los principales problemas de la industria aérea es que alrededor del 50% de sus costos fijos se mantienen igual que en tiempos de operación (leasing, aeropuertos, impuestos, sueldos y cargas sociales), sólo que ahora no hay ingresos.

El turismo representa, en promedio, para los países de América latina y el Caribe, 9,3% del PBI. En casos como el de México esa cifra trepa hasta 17%. El Día de los Muertos es una de las grandes celebraciones anuales que convoca a visitantes de todo el mundo. El Aeropuerto de Ciudad de México se viste para la ocasión.

La relevancia del sector para la región queda en claro cuando se observa que en promedio, para los países de América latina y el Caribe, 9,3% del PBI proviene del turismo. En casos como el de México esa cifra trepa hasta 17% y en el de la Argentina al 10%, graficó el presidente ejecutivo de ALTA.

“El 91% de los aviones de la región está en tierra. Si lo que se analiza son las operaciones internacionales, sólo se están haciendo el 3% de los vuelos. Esto se traduce en un importante impacto no sólo para la aviación sino para todas las industrias relacionadas: turismo, hotelería, viajes de negocios. Y eso lo que hace es poner millones de puestos de trabajo en riesgo”, detalló de Oliveira.

La fórmula del 1 x 4

La aviación de América latina y el Caribe representa el 8% del sector global, y según explican las asociaciones del rubro, por cada empleo en la aviación se generan 4 empleos adicionales.

¿En qué basa su optimismo de Oliveira?

El presidente ejecutivo de ALTA explica que la industria a la que representa es resiliente (“ya hemos pasado por varias crisis en la región”) y vital para el barrio (“no tenemos transportes alternativos como el tren, o buenas redes de carreteras. Un ejemplo simple: un vuelo en Colombia de Bogotá a Medellín, en avión, significa entre 50 minutos y una hora. Si se utiliza otro tipo de transporte como un autobús puede insumir 11 horas”).

De Oliveira enfatiza que por la extensión, geografía e infraestructura, la aviación “es fundamental” para la región.

Pero ¿cómo será esa recuperación?

Lenta y empezando por casa, aclara. Primero se retomará el tráfico doméstico, después el tráfico internacional regional, y por último, el internacional extrarregional, detalla.

De acuerdo con las estimaciones de ALTA, los vuelos domésticos en la región podrían reanudarse hacia fines de mayo, aunque aclaran que la fecha variará en cada país según el desarrollo e impacto que haya tenido la pandemia.

Trabajar con los gobiernos

“Se estima que la economía, a nivel global, comenzará una línea de crecimiento a mediados de 2022”, agregó de Oliveira y que para recuperar el mismo nivel de vuelos y pasajeros que la región tenía en diciembre de 2019 habrá que esperar hasta diciembre de 2021.

“Por eso la importancia y urgencia de trabajar y consensuar medidas con los gobiernos. Sin respaldo urgente de los gobiernos muchas empresas del sector no sobrevivirían más de 8 meses”, dijo. Hace algunas semanas, durante una entrevista con Trade News había advertido que sin el apoyo de los gobiernos podría haber “una pandemia de bancarrotas en la región”.

El gobierno de Estados Unidos desembolsó millonarias ayudas para las aerolíneas de su país. Se estima que más del 90% de la flota de aviones de pasajeros del mundo está en tierra.

“Sabemos que la capacidad financiera de nuestros países no es la misma de Estados Unidos, por ejemplo, que otorgó una ayuda a las aerolíneas de US$25.000 millones a modo de préstamo, donde se sabe que el 70% no será cobrado porque está destinado al pago de sueldos de los empleados. En Australia, Singapur, China y Europa vemos ayudas diferentes. Sabemos que la situación en nuestra región es diferente y que hay mucha gente que no tiene cubierta siquiera sus necesidades mínimas, pero precisamente por eso lo que estamos pidiendo es la flexibiización en algunos puntos y apoyo en otros para poder sobrevivir a la crisis”, dice de Oliveira cuando se le pregunta qué es lo que piden a los Estados.

Entre 1 y 8 meses de supervivencia

“En la región tenemos aerolíneas con un mes de caja, que probablemente están llegando a su límite, y otras que tienen 8 o 9 meses de caja. Pero eso tampoco es tranquilidad de nada. Hoy no tenemos ingresos de ningún tipo por eso necesitamos que se atiendan de modo urgente ciertos puntos”, dijo.

En la lista de pedidos que el sector aéreo presentó a los diferentes gobiernos de la región, figuran, entre otros:

  • Pagos diferidos de impuesto sobre la renta.
  • Flexibilización laboral y excepción temporal de pago de cargos sociales
  • Extensión de la fecha para completar la capacitación y calificación de personal aeronáutico cuyas licencias estén por vencer
  • Flexibilidad temporal en la asignación de slots
  • Extensión del período de reembolso a pasajeros y emisión de vouchers en lugar de reembolsos.
  • Líneas de crédito.
  • Que se detengan nuevos cargos de infraestructura aeroportuaria durante el periodo de emergencia
  • Suspensión temporal de cualquier restricción ambiental relacionada con las horas de funcionamiento de pista (para atención a vuelos humanitarios).
  • Suspensión temporal de todo proceso legal contra las aerolíneas.
  • Suspensión temporal de impuestos al sector.

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