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Mientras intenta sobrevivir a la peor crisis de su historia, algunos datos encienden una luz de esperanza para el sector aéreo. El primero: a pesar de todo, la gente quiere viajar, a corto y largo plazo. El segundo, en 2023 la industria volvería a ver números verdes: ese año lograría superar el número de pasajeros transportados antes del Covid-19.

La Asociación de Transporte Aéreo Internacional (IATA) y Tourism Economics difundieron un estudio a largo plazo de la recuperación de la demanda de pasajeros post pandemia del que surgen varios datos interesantes:

  • Freno de entre 2 y 3 años. De acuerdo con el trabajo, en 2030 el número de pasajeros globales habrá crecido hasta los 5600 millones. El dato supone un 7% menos de expansión que las previsiones anteriores al Covid-19, con una pérdida estimada de entre 2 y 3 años de crecimiento.
  • La mitad. Este año el número de pasajeros a nivel mundial se recuperaría hasta un 52% de los niveles anteriores a la crisis desatada en 2019.
  • Empuje. En 2022 se espera que el número global de pasajeros se recupere hasta 88% de los niveles anteriores al Covid-19.
  • Igualdad. Los datos indican que en 2023 la cantidad de viajeros supere los niveles anteriores a la pandemia (105%).
  • Fortaleza. La recuperación del número de pasajeros es ligeramente más fuerte que la recuperación de la demanda medida en pasajeros-kilómetros (RPK), que se espera que crezca una media anual del 3% entre 2019 y 2039. Ello se debe a la fortaleza esperada de los mercados nacionales como China, con un gran número de pasajeros y distancias más cortas.

Más vacunas, menos cuarentenas

“Siempre soy optimista con respecto a la aviación. Estamos en la crisis más profunda y grave de nuestra historia, pero el rápido crecimiento de la población vacunada y los avances en las pruebas devolverán la libertad de volar en los próximos meses. Y cuando eso ocurra, la gente querrá viajar. El desafío inmediato es reabrir las fronteras, eliminar las medidas de cuarentena y gestionar digitalmente los certificados de vacunación/prueba. Al mismo tiempo, debemos asegurar al mundo que las perspectivas de crecimiento a largo plazo de la aviación están respaldadas por un compromiso inquebrantable con la sostenibilidad. Ambos retos requieren que los gobiernos y la industria trabajen en colaboración. La aviación está preparada, pero no veo que los gobiernos se muevan lo suficientemente rápido”, advirtió Willie Walsh, Director General de la IATA.

Aunque los daños provocados por el Covid se sentirán durante varios años, todo indica que la gente ha conservado su necesidad y deseo de viajar, dicen en IATA al comentar que cualquier posibilidad de que se reabran las fronteras es recibida con un aumento instantáneo de las reservas.

El ejemplo más reciente, explican, es el aumento de 100 puntos en las reservas desde el Reino Unido a Portugal cuando se anunció la “Lista Verde” del Reino Unido a principios de mayo.

Señales positivas

Otro de los aspectos que generan entusiasmo en el sector es la recuperación económica como motor de impulso para los viajes, y el avance de las campañas vacunatorias.

Respecto del primer tema, los niveles de producción industrial de febrero de 2021 se situaron 2% por encima de los niveles de febrero de 2019, y los consumidores han acumulado ahorros en los cierres (cuarentenas) que, en algunos casos, son superiores al 10% del PBI, cita la organización.

En cuanto a las tasas de vacunación en los países desarrollados (“con la notable excepción de Japón”) deberían superar el 50% de la población en el tercer trimestre de 2021, agregan.

“Esto debería ser un toque de atención para que los gobiernos se preparen. El sector de los viajes y el turismo es uno de los principales contribuyentes al PBI. Está en juego el sustento de las personas. Para evitar mayores daños económicos y sociales a largo plazo, no debe retrasarse el reinicio”, dijo Walsh antes de hacer un nuevo llamado a la acción de las autoridades.

“Los gobiernos pueden facilitar una reanudación segura con políticas que permitan viajar sin restricciones a las personas vacunadas, y probar alternativas para quienes no puedan vacunarse. Los gobiernos también deben estar preparados con procesos para gestionar digitalmente los certificados de las vacunas o de las pruebas, garantizando que un reinicio seguro sea también eficiente”, añadió el Director General de IATA.

Sustentable

“La aviación crecerá porque la gente quiere y necesita viajar. Pero debemos ser capaces de satisfacer esa demanda de los consumidores de forma sostenible. Esas son las reglas básicas de cualquier negocio. No es ningún secreto que esto es más difícil para la aviación que para los sectores con alternativas energéticas más amplias. Pero con el apoyo de los gobiernos lo conseguiremos mediante una combinación de medios”, comentó Walsh.

La aviación se comprometió a reducir sus emisiones netas de carbono a la mitad de los niveles de 2005 para 2050.

Además de las mejoras en eficiencia y tecnología, el Corsia (primer sistema mundial de compensación de emisiones de carbono para un sector industrial) está estabilizando las emisiones de los vuelos internacionales en los niveles de 2019.

Uno de los efectos del Covid-19 sobre el sector aéreo es el impulso al desplazamiento del centro de gravedad del transporte aéreo hacia al Este.

La transición energética con bajas emisiones de carbono para la aviación comenzó con los combustibles de aviación sostenibles que impulsan los vuelos en la actualidad, a los que seguirán las aeronaves eléctricas y de hidrógeno.

Pero hay mucho más que se puede hacer con la infraestructura -aeropuertos y gestión del tráfico aéreo- para operar con la máxima eficiencia y las mínimas emisiones, aseguran desde IATA.